Evaluation Roots: Las raíces, ramas y rizomas de una disciplina en expansión


En el vasto y complejo universo de la evaluación de programas, Evaluation Roots, editado por Marvin C. Alkin, se erige como una obra fundamental. Desde su primera edición en 2004, pasando por su expansión en 2013, hasta su versión más inclusiva y aplicada en 2023, este libro no solo compila teorías evaluativas, sino que traza una genealogía viva del pensamiento evaluativo contemporáneo. Más que un texto, Evaluation Roots es un mapa conceptual, un árbol teórico, un jardín de ideas en evolución constante.

Este post reúne, fusiona y profundiza algunas de las ideas clave de las tres versiones analizadas sobre el libro, integrando los aportes de cada uno:

🌳 1. La metáfora fundacional: El árbol de la evaluación

Desde su concepción, Evaluation Roots propone una visión gráfica y conceptual del campo: un árbol cuyas raíces representan las grandes corrientes teóricas, de las cuales surgen diversas ramas, teorías híbridas y aplicaciones prácticas. Esta metáfora ha sido celebrada por su claridad y utilidad pedagógica.

Las tres raíces principales:

  • Use Branch (orientada al uso): encabezada por Michael Q. Patton, enfatiza la importancia del uso real de los resultados de evaluación por los tomadores de decisiones.
  • Methods Branch (orientada a métodos): representada por figuras como Donald Campbell, pone el acento en el rigor científico, la medición precisa y el diseño metodológico.
  • Valuing Branch (orientada a valores): liderada por Michael Scriven, se centra en el juicio evaluativo basado en criterios explícitos de valor, a menudo independiente del diseño del programa.

Cada raíz está asociada con autores clave, trayectorias intelectuales y debates metodológicos. Esta estructura permite entender que la evaluación no es una práctica neutral ni técnica, sino una disciplina anclada en fundamentos epistemológicos, éticos y políticos.

Sigue leyendo

Nada más práctico que una buena teoría


Este no es un texto para leer pasivamente mientras se toma un café. Es una provocación amable, pero directa, al pensamiento evaluador. En Nada más práctico que una buena teoría, Carol Weiss nos recuerda algo fundamental: toda intervención —por muy técnica o neutral que parezca— está basada en suposiciones sobre cómo debería funcionar el mundo. Es decir, toda acción parte de una teoría del cambio, se reconozca o no.

La trama principal es sencilla pero poderosa: si vas a intervenir para mejorar una situación, más vale que tengas claro qué teoría estás siguiendo, aunque ni siquiera se haya formulado aún.

Análisis del articulo

El artículo está cargado de ideas organizadas con claridad:

  • Introducción: Weiss plantea la idea principal que da título al texto: que no hay nada más útil que una buena teoría para orientar la acción.
  • Teoría del cambio: nos invita a mirar detrás de cada programa social y descubrir la teoría que lo sostiene, aunque esté implícita.
  • El rol del evaluador: redefine su papel, ya no como auditor externo, sino como facilitador de pensamiento estratégico y clarificador de supuestos.

Cada sección está orientada a generar reflexión y debate más que a ofrecer respuestas cerradas.

Sigue leyendo

Evaluación para la Mejora de la Práctica y el Aprendizaje Organizacional


1. Resumen General: El capítulo «Evaluation for Practice Improvement and Organizational Learning» de Patricia J. Rogers y Bob Williams, incluido en el «Handbook of Evaluation» (2006), explora cómo la evaluación puede ser utilizada no solo para medir el desempeño, sino también para mejorar las prácticas y fomentar el aprendizaje organizacional (Rogers y Williams, 2006).

2. Análisis de Capítulos

  • Introducción: Presenta la importancia de la evaluación como herramienta para la mejora continua y el aprendizaje dentro de las organizaciones.
  • Fundamentos Teóricos: Discute las teorías subyacentes que apoyan la evaluación para la mejora de la práctica y el aprendizaje organizacional.
  • Métodos y Enfoques: Describe diversos métodos y enfoques de evaluación que pueden ser utilizados para estos fines.
  • Estudios de Caso: Como extra en este post algunos ejemplos prácticos de cómo la evaluación ha sido implementada exitosamente en diferentes contextos organizacionales (después del capitulo del libro)
  • Conclusiones y Recomendaciones: Ofrece conclusiones sobre la efectividad de estos enfoques y recomendaciones para su implementación.

Análisis de Capítulos

1) Introducción La evaluación es una herramienta esencial para la mejora continua y el aprendizaje dentro de las organizaciones. Permite identificar áreas de mejora, medir el progreso y asegurar que las prácticas y procesos estén alineados con los objetivos organizacionales (Rogers y Williams, 2006). La evaluación no solo ayuda a mejorar la eficiencia y efectividad, sino que también fomenta una cultura de transparencia y responsabilidad (Shaw et al., 2006).

2) Fundamentos Teóricos Las teorías subyacentes que apoyan la evaluación para la mejora de la práctica y el aprendizaje organizacional incluyen:

  1. Teoría del Control y Evaluación Organizacional: Esta teoría se centra en cómo las organizaciones pueden utilizar la evaluación para controlar y mejorar sus procesos internos (Greene, 2006).
  2. Teoría del Aprendizaje Organizacional: Propuesta por Watkins y Marsick, esta teoría sugiere que las organizaciones deben fomentar un entorno de aprendizaje continuo para mejorar su desempeño (Watkins y Marsick, 1993).
  3. Teoría de la Mejora Continua: Basada en la filosofía Kaizen, esta teoría enfatiza la importancia de realizar pequeños cambios incrementales para lograr mejoras significativas a largo plazo (Imai, 1986).

3) Métodos y Enfoques Existen diversos métodos y enfoques de evaluación que pueden ser utilizados para la mejora de la práctica y el aprendizaje organizacional:

  1. Evaluación por Objetivos (MBO): Este método se centra en establecer y evaluar el cumplimiento de objetivos específicos (Drucker, 1954).
  2. Evaluación 360 Grados: Involucra la retroalimentación de múltiples fuentes, incluyendo supervisores, compañeros y subordinados (Lepsinger y Lucia, 1997).
  3. Evaluación Basada en Competencias: Evalúa las habilidades y competencias específicas necesarias para el desempeño efectivo en el trabajo (Boyatzis, 1982).
  4. Evaluación de Desempeño: Utiliza indicadores de rendimiento para medir la eficacia y eficiencia de los empleados (Aguinis, 2009).

Sigue leyendo

Sesgos Temporales y Evaluación de Programas


¿Qué hacer para eliminar los sesgos en la Evaluación de Programas?

En el libro “Social Psychology and Evaluation” de Mark y Donaldson, se aborda el tema de los sesgos temporales y su impacto en la evaluación de programas (Cap. 6 Sesgos temporales y desviaciones en evaluación de Programas). Los sesgos temporales son aquellos que involucran juicios a lo largo del tiempo. Se identifican cuatro sesgos temporales principales:

  1. Confianza en las estrategias: Este sesgo ocurre cuando los evaluadores tienen una confianza excesiva en las estrategias que han seleccionado, lo que puede llevar a una falta de adaptabilidad y flexibilidad a medida que cambian las circunstancias.
  2. Reacciones emocionales: Las emociones pueden influir en cómo se perciben y se recuerdan los eventos, lo que puede afectar la evaluación de los resultados del programa.
  3. Evaluaciones de resultados: Este sesgo se refiere a la tendencia a juzgar los resultados basándose en la información disponible en el momento de la evaluación, en lugar de considerar todo el período de tiempo relevante.
  4. Proyección Temporal: Este sesgo se refiere a la tendencia a sobreestimar la similitud entre el presente y el futuro. Los evaluadores pueden asumir que las condiciones actuales continuarán en el futuro, lo que puede afectar la precisión de las proyecciones y predicciones del programa.

Para contrarrestar estos sesgos, Mark y Donaldson proponen el uso de un modelo integrador de sesgo y des-sesgo. Este modelo sugiere que los evaluadores deben ser conscientes de estos sesgos y tomar medidas activas para minimizar su impacto. Esto puede implicar (1) el uso de múltiples métodos de evaluación, (2) la revisión constante de las estrategias de evaluación, (3) la consideración cuidadosa de cómo las emociones y las percepciones pueden estar influyendo en las evaluaciones de los resultados, y (4) la consideración de cómo pueden cambiar las condiciones en el futuro y la inclusión de un rango de posibles escenarios en la planificación y evaluación del programa.

En resumen, la evaluación de programas es un proceso complejo que puede verse afectado por una variedad de sesgos. Al ser conscientes de estos sesgos y tomar medidas para minimizar su impacto, los evaluadores pueden mejorar la precisión y la utilidad de sus evaluaciones.