Hay que hacerlo más


En “Reconocer los errores aumenta la credibilidad, también en el trabajo”  M. Victoria S. Nadal  nos cuenta que ya sea por vergüenza o miedo a las consecuencias, nos cuesta admitir nuestros fallos. Pero la ciencia demuestra que, como se suele decir, rectificar es de sabios.

Si ser capaz de reconocer los errores (1( refuerza la credibilidad y (2) contribuye a aumentar la productividad, ¿por qué cuesta tanto hacerlo? Una de las explicaciones es (1) el temor a la humillación y a que (2) las capacidades de la persona equivocada se vean cuestionadas. En esta situación, entra en juego:

(A) La disonancia cognitiva, es decir, el mecanismo mental que utilizamos para protegernos cuando lo que pensamos y lo que hacemos es contradictorio. Nos creemos personas racionales e inteligentes, y cuando encontramos una información que contradice esta idea la rechazamos. Admitir que estamos equivocados es doloroso para la percepción que tenemos de nosotros mismos. Cuando nos disculpamos por haber cometido un error, tenemos que aceptar esa disonancia, aunque no sea placentero. Sigue leyendo

El síndrome del impostor


El síndrome del impostor, a veces llamado fenómeno del impostor o síndrome de fraude, es un fenómeno psicológico en el que la gente es incapaz de internalizar sus logros y un miedo persistente de estar descubierto como un fraude. No es una enfermedad mental oficialmente reconocida, y no se encuentra entre las condiciones descritas en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, pero ha sido el sujeto de numerosos libros y artículos por psicólogos y educadores. El término fue acuñado por las psicólogas clínicas Pauline Clance y Suzanne Imes en 1978. Sigue leyendo

Influencia en el comportamiento para reducir la pobreza


Otro interesante post de Duncan Green: Abordar la pobreza y la injusticia al influir en los comportamientos y las prácticas: ¿qué funciona?

Ruth Mayne, investigadora principal en torno a estrategias de influencia de Oxfam, presenta un nuevo documento de debate sobre el comportamiento y el cambio de la práctica, escrito con Melanie Kesmaecker-Wissing, Lucy Knight y Jola Miziniak. Este documento se publicó por primera vez en el sitio Views and Voices de Oxfam. Sigue leyendo

Cooperación y aprendizaje cooperativo


Fuente: Influencia

En un proceso de cooperación tenemos  que comprender si los objetivos de cada uno de los grupos implicados ​​están alineados. En un proceso de cooperación el analizar las causas del comportamiento y la intención de cambiar es útil para entender el proceso cooperativo, que puede tener como componentes principales: influencia general, influencia cognitiva o influencia afectiva. Reforzamos la cooperación si fomentamos la interdependencia positiva, porque la cooperación ocurre cuando una persona percibe que su propio objetivo es posible sólo en la medida en que otros en el grupo también alcancen también su meta. Esto se define como aprendizaje cooperativo. Mientras que la interdependencia negativa y la competencia ocurren cuando la gente cree que su éxito está determinado por el fracaso de otros. Mientras más comprendan los implicados la dinámica interna de la cooperación, más eficaz será el aprendizaje cooperativo, por lo que es importante fomentar la autoestima y  el auto seguimiento entre los implicados en procesos cooperativos.

El aprendizaje cooperativo es un ejemplo ideal de la relación entre teoría psico-social, investigación y práctica. La teoría de la interdependencia social proporciona un ejemplo de cómo la teoría psico-social y la investigación han resultado en valiosas aplicaciones prácticas y de cómo la teoría, la investigación y la práctica interactúan enriqueciéndose mutuamente.

REFERENCIAS

Donaldson, S. I., y Campbell, B., & Mark, M. M. (2011). Psicología Social y Evaluación.

Psicología social para principiantes


Fuente: Psicología social

Clarificamos el concepto de Psicología social, que ya hemos introducido con el post “Evaluación y Psicología social: una introducción“.

La psicología social estudia aspectos como actitudes y creencias, conformidad e independencia, amor y odio. Es el estudio científico acerca de cómo la gente (1) piensa sobre , (2) influye  y (3) se relaciona entre sí . Desmenuzando el meollo de cada una de estas tres partes: Sigue leyendo

Evaluación y Psicología social: una introducción


Crédito: en este enlace

El comportamiento de las personas está determinado por (1) el establecimiento o fijación de metas, (2) la motivación que sienten asociada con el logro de esas metas, (3) su/la evaluación de los esfuerzos hacia las metas y (4) la satisfacción o insatisfacción resultante y (5) su percepción de las recompensas sociales asociadas con los logros .  El comportamiento humano tiene tres determinantes principales: (a) personal, (b) interpersonal y (c) ambiental. Y tres limitaciones principales: (a) tiempo, (b) recursos y (c) movilidad. Por lo tanto, si queremos persuadir a la gente hacia la modificación de su comportamiento, entonces tenemos que tener en cuenta los elementos clave de la psicología social. Una  referencia de la intersección entre psicología social y evaluación la encontramos en la publicación: “Psicología Social y Evaluación” de Donaldson, Campbell, B., & Mark, MM (2011). El cambio de comportamiento no  es fácil, pero es posible sobre todo alentando la motivación para pensar y compartir información. Como evaluadores, encontraremos dificultades y conflictos, pero  si hay voluntad hay un camino hacia el cambio. Sigue leyendo