Hannah Arendt y el poder de hacer las buenas preguntas


Hoy traigo un post que está en la intersección y por eso puede estar en mis dos espacios: Hannah Arendt y el poder de hacer las buenas preguntas.

Arendt en The Life of the Mind, habla del poder de hacer buenas preguntas y la idea de que perderse es la forma en que encontramos sentido: Al plantear esas preguntas tan relevantes, pero sin aparente respuesta, las personas se conforman como seres que cuestionan. Detrás de todas las preguntas para las que los hombres encuentran respuestas, se esconden las preguntas sin respuesta que parecen totalmente ociosas y siempre han sido denunciadas como tales. Es más que probable que las personas, si alguna vez perdieran el apetito por el significado que llamamos pensamiento y dejaran de hacer preguntas sin respuesta, perderían (1) no solo la capacidad de producir esos artefactos del pensamiento que llamamos obras de arte, (2) sino también la capacidad para formular todas las preguntas sobre las que se basa cada civilización … Si bien nuestra sed de conocimiento puede ser insaciable debido a la inmensidad de lo desconocido, la actividad en sí misma deja atrás un creciente tesoro de conocimiento que cada civilización conserva y guarda como parte integrante de su mundo. La pérdida de esta acumulación y de la experiencia técnica requerida para conservarla e incrementarla inevitablemente supone el fin de ese mundo concreto. Sigue leyendo

Mejorar la coordinación y el trabajo conjunto


En el pasado post Las grandes preguntas en torno a la coordinación, basado en Working together in the field for effective humanitarian response (Background paper 30th ALNAP Annual Meeting 3 –4 March, Berlin 2015) considerabara algunas de las preguntas  para mejorar la coordinación y el trabajo conjunto. Basado en este documento, estas incluyen entendimiento, motivación, pririodades y elementos prácticos para la coordinacion:

Entendimiento común: ¿Tenemos un entendimiento común de lo que significa “coordinación” ? ¿Necesitamos uno?

Motivación: ¿Cuáles son los elementos clave a considerar al decidir si coordinamos nuestras actividades? ¿Es siempre deseable la coordinación?  Sigue leyendo

Las grandes preguntas en torno a la coordinación


El que no hace una pregunta no aprende nada. (Proverbio swahili)

En Working together in the field for effective humanitarian response (Background paper 30th ALNAP Annual Meeting 3 –4 March, Berlin 2015) ALNAP indicaba que responder a los desafíos de la creciente carga humanitaria es una prioridad indiscutible. Cada vez más, los enfoques de coordinación formarán parte de la forma en que el sistema humanitario aborda este desafío. La reunión de ALNAP en Berlín considerara algunas de las preguntas  para mejorar la coordinación y el trabajo conjunto. Basado en este documento, estos incluyen:

• ¿Tenemos un entendimiento común de lo que significa “coordinación” (y términos relacionados)? ¿Necesitamos uno?

• ¿Cuáles son los elementos clave a considerar al decidir si coordinamos nuestras actividades? ¿Cómo afectan los asuntos relacionados con la naturaleza de una crisis, el calendario, las capacidades y los mandatos / principios a nuestras decisiones? Sigue leyendo

Preguntas clave para la gestión del conocimiento de evaluaciones


Retomamos los elementos a sistematizar para la gestión del conocimiento de las evaluaciones:                                                                     

1.Saber cómo: procesos,procedimientos, técnicas y herramientas que podemos utilizar para desarrollar eimplementar calidad en el sistema de SyE con potencial para la alta utilidad                                                                  

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Cuando la pregunta correcta es la respuesta


En aquellos tiempos, cuando hacía mi (“la”) tesis doctoral sobre seguimiento, evaluación, aprendizaje  y gestión de la información y del conocimiento en el sector de la ayuda al desarrollo, (espacio para respirar), me di cuenta de que en el mundo académico y de la investigación sobran las repuestas y faltan las buenas preguntas: llenas hojas y hojas y luego al cabo te preguntas, ¿y qué demonios puedo hacer con todo esto? ¿cuál es la mejor pregunta para acabar de una vez?. Sin embargo en el mundo de la gestión y de la ejecución de programas sobran las buenas preguntas, pero faltan las respuestas porque no hay tiempo para pararse a pensar o a leer o ni siquiera para preguntarse. Es parte de la distancia entre la investigación y la práctica. Y quizás pude acabar la tesis porque me centré en las necesidades específicas de un grupo de personas específicas de una institución concreta.

Y esta introducción viene para recordar el segundo principio del post anterior sobre “Los principios de la gestión del conocimiento desde el lado de la demanda“. Ese segundo principio decía que “Las personas valoran el conocimiento que solicitan/requieren/piden, más que el conocimiento que no se solicita ni se pide ni se requiere”

En evaluación lo  más difícil no es siempre responder las preguntas, sino encontrar las buenas preguntas a responder. Sin buenas preguntas no hay buenas respuestas. Las buenas preguntas son las que reflejan las necesidades de la gente (aquí unimos con el principio anterior: “El conocimiento por necesidad“)

Como dice Nick Milton,  la mejor manera de conseguir transferir el conocimiento a las personas parece estar respondiendo a sus preguntas. El antiguo “mostrar y contar” es mucho menos efectivo que el “preguntar y responder”, y así el blog es menos efectivo que el foro de discusión. La organización donde se hacen más preguntas, es a menudo la organización que aprende más rápido. Este principio está detrás del diseño de los procesos de gestión del conocimiento más eficaces, la mayoría de los cuales se basan en el diálogo. El enfoque principal de las comunidades de práctica debería ser el de responder preguntas, en lugar de publicar ideas.

Esto tiene su aplicación para la función de evaluación: en un mundo donde hay tantas preguntas sin responder, encontramos…tantos informes de evaluación que no interesan o que no se leen porque no han sabido aglutinar las pocas, sencillas y centradas preguntas que se necesitan responder, aunque han llenado páginas y páginas con respuestas huérfanas de dueño, de respuestas sin la dirección de las buenas preguntas.

Si queremos buenas respuestas, consigamos primero las buenas preguntas, como decía Séneca: “no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va”.