Garrett Hardin y la tragedia de los [bienes] comunes

La  tragedia de los [bienes] comunes (en inglés Tragedy of the commons)  es un dilema escrito por  Garret Hardin en 1968 para la revista Science que representó un hito para el estudio y la búsqueda de soluciones de la degradación y destrucción de la naturaleza en nuestro planeta. Hardin se centra en dar respuesta al dilema del uso óptimo de los bienes públicos (en este caso de los recursos naturales) bajo condiciones como la indefinición de derechos de propiedad, la gratuidad y libre explotación de los bienes.

La Tragedia de los comunes parte de la premisa de que si los individuos buscan maximizar su beneficio de forma individual usarán constantemente ciertos bienes o recursos naturales (pastizales, ríos, bosques, etc.) hasta que estos se agoten. Este comportamiento no considera el bienestar colectivo y menos la conservación del ambiente en el largo plazo.

James Garrett Hardin (21 de abril de 1915 a 14 de septiembre de 2003) era un ecologista estadounidense quien advirtió de los peligros de la sobrepoblación. Su exposición de la tragedia de los bienes comunes, en un artículo de 1968, llama la atención sobre “el daño que las acciones inocentes de los individuos puedan causar al medio ambiente”. Él es también conocido por la Primera Ley de Hardin de Ecología Humana: “No se puede hacer sólo una cosa”, que expresa la interconexión de todas las acciones.

Hardin recibió una licenciatura en zoología de la Universidad de Chicago en 1936 y un doctorado en microbiología de la Universidad de Stanford en 1941. Pasando a la Universidad de California, Santa Barbara , en 1946, se desempeñó allí como profesor de Ecología Humana desde 1963 hasta su (nominal) jubilación en 1978. Fue uno de los primeros miembros de la Society for General Systems Research .

La tragedia de los [bienes] comunes describe una situación en la cual varios individuos, motivados solo por el interés personal y actuando independiente pero racionalmente, terminan por destruir un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos o en conjunto, les convenga que tal destrucción suceda.

Hardin utiliza el ejemplo para analizar la relación entre libertad y responsabilidad. A pesar de que su trabajo ha sido duramente criticado por otros autores, la publicación del mismo dio comienzo a un amplio debate sobre el análisis del comportamiento humano en las áreas de economíapsicologíateoría de juegospolíticasociología, etc.

Se considera que el dilema representa un ejemplo de trampa social en el que se enfatiza un conflicto social sobre el uso de los recursos comunes al implicar una contradicción entre los intereses o beneficios de los individuos y los bienes comunes o públicos. En palabras de Barry Schwartz:

¿Cómo escapar del dilema en el que muchos individuos actuando racionalmente en su propio interés, pueden en última instancia destruir un recurso compartido y limitado, incluso cuando es evidente que esto no beneficia a nadie a largo plazo? […] Nos enfrentamos ahora a la tragedia de los comunes globales. Hay una Tierra, una atmósfera, una fuente de agua y seis mil millones de personas compartiéndolas. Deficientemente. Los ricos están sobre consumiendo y los pobres esperan impacientes a unírseles.

3 pensamientos en “Garrett Hardin y la tragedia de los [bienes] comunes

  1. Carlos,
    Hardin parte de una premisa falsa como es la falta de regulación en el acceso. La premio Nobel de Economía, Elinor Ostrom, mostró como en las sociedades tradicionales no hay libre acceso a los bienes comunales sino que su acceso está regido por una serie de normas bien claras. Los ejemplos que pone Hardin no son válidos, aunque su teoría se cumple con recursos (como por ejemplo un banco de pesca en alta mar) donde no está regulado el acceso. Y te digo todo esto, porque los seguidores de Hardin defienden que, en aras de una mejor conservación, es mejor privatizar el recurso comunal, y lo que muestra Ostrom es justamente lo contrario. Que si hay reglas claras, el recurso se conserva. Por ejemplo un bosque si se privatiza el riesgo de desaparición es mayor, porque quizás el propietario saca un mayor beneficio talando los árboles y convirtiendo ese espacio en tierras de cultivo.
    En fin…
    Saludos

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  2. Pingback: La tragedia de los conocimientos comunes | "TripleAD": Aprendiendo a Aprender para el Desarrollo

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