Oportunidades de los métodos mixtos en evaluación


Terminamos hoy un ciclo de cuatro posts,  con los oportunidades de los métodos mixtos, tras el tema iniciado con los tres anteriores posts: Una introducción a los métodos mixtos de evaluaciónCómo integrar métodos mixtos de evaluaciónAlgunos desafíos de los métodos mixtos de evaluación en contextos de desarrollo.

El creciente interés por los métodos mixtos, junto con el reconocimiento de los desafíos especiales, presenta una serie de interesantes oportunidades para fortalecer el uso de métodos mixtos en las evaluaciones de desarrollo.

(1) Una primera área de oportunidad se sitúa en el desarrollo de sistemas de seguimiento eficaces. Si bien existe una aceptación generalizada de que el monitoreo es esencial para la buena ejecución de los proyectos, se ha pensado menos en el diseño de sistemas de seguimiento enfocados a su función evaluativa, esto es, alimentar procesos de evaluación y no únicamente de gestión. Sigue leyendo

Algunos desafíos de los métodos mixtos de evaluación en contextos de desarrollo


Seguimos con los desafíos o amenazas de los métodos mixtos de evaluación, tras el tema iniciado con los dos anteriores posts  Una introducción a los métodos mixtos de evaluación  y  Cómo integrar métodos mixtos de evaluación.

Aunque se ha hecho un gran progreso en la aplicación de métodos mixtos, y a pesar de un aumento, lento pero constante, en los estudios publicados en los países en desarrollo, los evaluadores siguen teniendo que enfrentar una serie de retos si quieren aplicar adecuadamente métodos mixtos en el seguimiento y evaluación de los proyectos y políticas en estos contextos de desarrollo. Algunas de las limitaciones prácticas, desafíos o amenazas de los métodos mixtos son las siguientes: Sigue leyendo

Cómo integrar métodos mixtos de evaluación


Como se mencionó en el post anterior «Una introducción a los métodos mixtos de evaluación«, en evaluación debemos considerar cuidadosamente cómo se van a integrar los diferentes métodos utilizados para un diseño de evaluación coherente. Tres de las formas más comunes en que las técnicas se pueden combinar para lograr los propósitos descritos en ese post anterior son las siguientes: (1) combinaciones paralelas, (2) combinaciones secuenciales, y (3) combinaciones de multinivel. Sigue leyendo

Una introducción a los métodos mixtos de evaluación


Los métodos cuantitativos y cualitativos todavía son considerados por algunos como dos rivales o dos opciones incompatibles (Patton los compara con niños de dos años que todavía no son capaces de jugar juntos). Para la mayoría de las intervenciones de desarrollo, no hay un método único que pueda describir adecuadamente y analizar las interacciones que se inter-relacionan con los sistemas complejos. Los métodos mixtos permiten la triangulación —o análisis comparativo— que nos permite capturar y cotejar realidades complejas y nos puede proporcionar una comprensión completa, desde diversas perspectivas, el éxito (o falta de él) de las políticas, los servicios o programas.

La utilización de métodos mixtos ha pasado a ser parte de la ortodoxia, demandada u ofrecida de forma habitual por/a las agencias donantes. Sin embargo, en el pasado se ha abusado del término, ya que a cualquier mezcla de diferentes técnicas y de cualquier manera, se le ha querido llamar “métodos mixtos”. Es probable que los métodos mixtos pronto se conviertan en el estándar para la mayoría de las evaluaciones. Pero el uso de métodos mixtos por sí solo no es suficiente, sino que debería aplicarse en múltiples niveles (Bamberger, 2012)

En los últimos años ha existido un interés creciente por los métodos mixtos en el campo de la evaluación en general, así como en las diversas formas en que las metodologías cuantitativas y cualitativas pueden ser sistemáticamente combinadas. Existen diferentes diseños evaluativos con métodos mixtos, siendo los más habituales aquellos que ponen el énfasis del lado cualitativo. Este tipo de diseños, en los que la parte cualitativa es la dominante, pueden ser útiles para explorar (1) temas complejos e innovadores o (2) conglomerados de intervenciones, por poner dos posibles ejemplos habituales en Cooperación al Desarrollo.

Una evaluación de métodos mixtos integra sistemáticamente dos o más métodos de evaluación, potencialmente en todas las etapas del proceso de evaluación, por lo general sobre la base de datos tanto cuantitativos como cualitativos.

Evaluaciones de métodos mixtos pueden utilizar (1)  varios diseños, por ejemplo la incorporación de (1.1) RCT (ensayos aleatorios controlados, en sus siglas en inglés Randomised Control Trials) y (1.2) estudios de caso. También pueden incluir diferentes (2) técnicas de recolección de datos, tales como (2.1) observaciones estructuradas, (2.2) entrevistas a informantes clave, (2.3) encuestas de hogares, y las (2.4) revisiones de los datos secundarios existentes. En resumen, una evaluación de métodos mixtos implica la integración sistemática de los diferentes tipos de principios, enfoques, técnicas y datos, por lo general procedentes de diferentes diseños. Como resultado de ello, las evaluaciones de métodos mixtos requieren (a) una planificación avanzada y (b) una gestión cuidadosa en cada etapa del proceso de evaluación.

Los tres casos principales en que los diseños de métodos mixtos ayudan a fortalecer la evaluación son:

1) Cuando las diferentes preguntas de evaluación requieren diferentes métodos, o cuando una sola pregunta de la evaluación requiere de más de un método para responder a todos sus componentes.

2) Cuando métodos diferentes se utilizan para responder a los mismos elementos de una sola pregunta, aumenta la confianza en la validez y fiabilidad de los resultados de la evaluación.

3) Cuando los resultados de un método se utilizan para ayudar a diseñar las futuras fases de la evaluación.

Otros beneficios que se pueden obtener mediante el uso de diseños de métodos o estrategias de recolección de datos mixtos son:

1) Facilitan la revelación de resultados inesperados

2) Puede proporcionar una comprensión más profunda de por qué el cambio está o no ocurriendo como estaba previsto

3) Permiten capturar una gama más amplia de perspectivas de lo que podría ser capturado por un solo método.

REFERENCIAS

Bamberger, M. (2012), Introducción a los métodos mixtos de la evaluación de impacto. Notas sobre la Evaluación de Impacto, nº 3. InterAction

Rodríguez Ariza, C. & Monterde, R, (2014) Estrategias cualitativas de evaluación en la Cooperación para el Desarrollo: viejos debates y nuevos retos. Serie CECOD de Documentos de Trabajo del Centro de Estudios de Cooperación al Desarrollo, Número 29

Y ahí va la canción que hace juego, juego mixto:

Asimetrías en la rendición de cuentas


Cerramos aquí el ciclo iniciado en dos posts anteriores:  «La rendición de cuentas: ese palabro…» y el post «La mutua rendición de cuentas: ilusión o realidad años después«, analizando las asimetrías en la rendición de cuentas.

Un tipo de rendición de cuentas olvidada es la “interna y de arriba a abajo”. La forma de gestionar la cooperación es diferente si se prima la rendición de cuentas sobre el aprendizaje. Intentar satisfacer la rendición de cuentas y el aprendizaje al mismo tiempo es difícil. Para observar las características diferenciales de la evaluación como aprendizaje o rendición de cuentas se recomienda Cracknell (2000:57).

Siendo la rendición de cuentas necesaria, no es lo mismo un enfoque de seguimiento y evaluación centrado en satisfacer a otros agentes de los que dependes y a los que rindes cuentas, que centrarse en primar más el aprendizaje de las lecciones para mejorar el desempeño (Cassen, 1985 en Cracknell, 2000). La primera, la rendición de cuentas, tiende a mirar hacia el pasado y a buscar errores, mientras que el segundo, el aprendizaje, tiende a basarse más en la crítica constructiva hacia el futuro. Sin embargo aunque la información resultante en cada una de estas orientaciones puede no ser utilizable en la otra (Binnendijk, 1999), se puede llegar a un equilibrio o compromiso en el que la exigencia de rendición de cuentas puede implicar aprendizajes y el aprendizaje puede llevar asociado la rendición de cuentas. De esta forma aprendizaje y rendición de cuentas son dos caras de una misma moneda que, bien utilizada, sirve para mejorar la organización.

La Declaración de París indica que “una de las mayores prioridades para países socios y donantes es ampliar la rendición de cuentas y la transparencia en la utilización de los recursos para el desarrollo” (2005). Para ello, señala que “los donantes se deberían comprometer a proporcionar información transparente y completa en tiempo oportuno sobre los flujos de la ayuda con el objetivo de que las autoridades de países socios puedan presentar informes presupuestarios completos a sus parlamentos y ciudadanos. Asimismo tanto donantes como socios se deberían comprometer a evaluar conjuntamente los avances de la implementación de los compromisos acordados sobre la eficacia de la ayuda al desarrollo, incluidos los compromisos de cooperación.

O´Donelll (1999 en Toledano et al., 2008:17) distingue entre rendición de cuentas horizontal (RCH) y vertical (RCV). La rendición de cuentas horizontal es la relación entre iguales de control entre agencias del estado, y la rendición de cuentas vertical es la relación entre desiguales (superior-subordinado o principal-agente) y de control de la sociedad hacia el estado. Los mecanismos de rendición de cuentas vertical se refieren a

(1) la rendición de cuentas electoral o

(2) la rendición de cuentas social o capacidad de los subordinados y de la sociedad para vigilar, interpelar y sancionar a los superiores si no cumplen con las normas.

El mecanismo más común de rendición de cuentas hacia los donantes, por medio de informes de seguimiento o finalización y evaluaciones ex-post, sirve sobre todo para propósitos funcionales porque se centran en la rendición de cuentas de los fondos y en medir impactos de corto plazo. Sin embargo la rendición de cuentas de las ONGD hacia los donantes debería ser más flexible e innovadora, y se podría realizar, en la práctica, no sólo a través de informes, evaluaciones y valoraciones del desempeño, sino también a través de la puesta en valor de la participación (como un fin y medio de desarrollo), por medio de la auditoría social (que se basa en la rendición de cuentas entre organizaciones y gentes) y la autorregulación (a nivel de sector). Cada uno de estos últimos mecanismos se distingue por sus herramientas, sus procesos, el tipo de rendición de cuentas (hacia arriba, hacia abajo, interna, externa, funcional y estratégica).

Como indica Ebrahim (2003) la rendición de cuentas en la práctica ha priorizado los aspectos “externos y de abajo a arriba”, mientras que los mecanismos “internos y de arriba abajo” no se han desarrollado al mismo nivel. Por tanto, los donantes y ONGD se han basado más en rendición de cuentas a corto plazo y funcionales, y no tanto en procesos estratégicos de largo plazo necesarios para el cambio político y social.

Aunque en principio los agentes de la cooperación utilizan los recursos de los donantes para alcanzar los objetivos tanto propios, como los de los donantes; los intereses de agentes (ONGD incluidas) y donantes pueden no coincidir, debido a:

(1)  que cada uno pone mayor énfasis en determinados aspectos (por ejemplo unos en crecimiento, otros en pobreza…), o

(2) a diferentes horizontes temporales o

(3) a aspectos organizacionales (por ejemplo mientras que los donantes están preocupados por un alto desempeño al mínimo coste posible, otros agentes pueden interesarse más por una financiación continuada, por la minimización de esfuerzos o la diversificación de recursos).

Como no es realista ni racional que los donantes controlen de forma continua el desempeño de los agentes (como las ONGD), el resultado final es el de la asimetría de poder y de información: las agencias y departamentos donantes tienen el poder que les otorga la decisión sobre la financiación, pero las ONGD tienen más información de un contexto en el que resultados, objetivos específicos y generales son difíciles de observar y medir.

Conscientes de las limitaciones del seguimiento de gabinete, algunas agencias han tratado de desarrollar métodos o herramientas de control para hacerlo más realista. Sin embargo el aumentar los recursos para conseguir que las agencias tengan un seguimiento o control directo más estrecho de los agentes, puede ser adecuado desde la consideración de intervenciones muy grandes; pero no es eficiente en el caso de las intervenciones múltiples y pequeñas de las ONGD.

En cualquier caso la dicotomía rendición de cuentas / aprendizaje no está resuelta en la cooperación al desarrollo, siendo un problema estructural de difícil solución. Hay autores que indican que optar por ambos objetivos (rendición de cuentas y aprendizaje) no es posible (Smith, 1998 en Cracknell, 2000); otros indican que sí es posible tal combinación, y que el problema es la concepción simplista y unilateralista de la rendición de cuentas. Cada vez hay más voces que critican que entre los actores del Norte (sean estos ONGD o agencias/departamentos financiadores), en la práctica, predomina la rendición de cuentas de abajo a arriba. Así, para los donantes la principal preocupación es ejecutar según el marco normativo o como mucho medir “si mi ayuda ha tenido éxito” y en menos medida valorar “por qué sí/no obtuvimos resultados” o si el socio está creado las condiciones para el desarrollo. Hay que indicar la importancia de conseguir un equilibrio entre rendición de cuentas y aprendizaje en cada organización para optar por las bondades de cada uno de los enfoques: un desequilibrio hacia la rendición de cuentas cierra las posibilidades de abrirse al aprendizaje, pero un desequilibrio hacia el aprendizaje puede implicar una dramática flexibilidad en el caso de no conseguir ningún resultado.

Mientras que desde la Declaración de París y la Agenda de Acción de Accra cobra cada vez más fuerza la necesidad de agregar, a

(1) la tradicional percepción de la rendición de cuentas (hacia los donantes),

(2) la rendición de cuentas de los donantes hacia la sociedad civil (del Norte y del Sur) y hacia las ONGD y

(3) de las ONGD hacia los beneficiarios; otros autores indican que estas sugerencias no son realistas dada la asimetría de recursos y poder, por un lado entre donantes y ONGD, y por otro, entre beneficiarios y ONGD.

El hecho de que los mecanismos de rendición de cuentas de los donantes hacia los demás (acerca de aspectos como su democracia interna, legitimidad y capacidad) no se han desarrollado lo suficiente en ambos sentidos (de abajo arriba y de arriba abajo) contribuye a deslegitimar la validez del sistema de control de calidad de las actuaciones.

En otras palabras: ¿cómo pueden sentirse legitimados algunos actores para demandar aspectos como eficiencia, participación, transparencia o fortaleza institucional, cuando a nivel interno las decisiones de esos actores no son ni eficientes, ni democráticas, ni transparentes? Este contexto imperfecto contribuye a que las ONGD y agentes involucrados se esfuercen menos en conseguir legitimidad externa e interna, que en protegerse de las interferencias y del abusivo potencial de exigencia de cuentas emanado desde los donantes, o bien en sobrevivir en un entorno cada vez más competitivo y de transparencia selectiva, pero en el que, además, la competencia es imperfecta, al no basarse sólo en el impacto en el desarrollo de las ONGD, sino en otras cosas (como el éxito de la relación y financiación con donantes o del fundraising). Y es que, la cantidad no es sinónimo de calidad de la ayuda.

Aunque poco frecuentes, sin embargo, hay experiencias en las que las ONGD han reducido con éxito estas asimetrías para aumentar su influencia en los donantes, en la opinión pública e incluso para incentivar a su propio personal. Algunos mecanismos son, en primer lugar, la reducción de la dependencia extrema de unos pocos financiadores; y en segundo lugar, a través del uso estratégico de algunos de los recursos propios no necesariamente escasos, y con posibilidad de ser controlados por las ONGD (como información, aprendizaje, legitimidad, ética, profesionalidad, democracia y participación interna, reputación…). Claro está que esto conlleva un esfuerzo y una apuesta por dotarse de una legitimidad interna, una ética, un valor e incentivos no monetarios, una gestión organizacional, por desgracia no tan frecuentes en el entorno de la Cooperación al Desarrollo.

Referencias

Cracknell, B. E. 2000, Evaluating Development Aid. Issues, problems and solutions, Sage edn, Sage.

Ebrahim, A. 2005, NGOs and organisational change. Discourse, reporting and learning Cambridge University Press, New York.

Rodríguez-Ariza, C. (2009). La gestión de la información en organizaciones de desarrollo. Serie CECOD. Número 11

Toledano, J. M., Guimaraes, J., Illán, C., & Farber, V. 2008, Buenas prácticas en la cooperación para el desarrollo. Rendición de cuentas y transparencia, La Catarata, Madrid.

Cuando la pregunta correcta es la respuesta


En aquellos tiempos, cuando hacía mi («la») tesis doctoral sobre seguimiento, evaluación, aprendizaje  y gestión de la información y del conocimiento en el sector de la ayuda al desarrollo, (espacio para respirar), me di cuenta de que en el mundo académico y de la investigación sobran las repuestas y faltan las buenas preguntas: llenas hojas y hojas y luego al cabo te preguntas, ¿y qué demonios puedo hacer con todo esto? ¿cuál es la mejor pregunta para acabar de una vez?. Sin embargo en el mundo de la gestión y de la ejecución de programas sobran las buenas preguntas, pero faltan las respuestas porque no hay tiempo para pararse a pensar o a leer o ni siquiera para preguntarse. Es parte de la distancia entre la investigación y la práctica. Y quizás pude acabar la tesis porque me centré en las necesidades específicas de un grupo de personas específicas de una institución concreta.

Y esta introducción viene para recordar el segundo principio del post anterior sobre «Los principios de la gestión del conocimiento desde el lado de la demanda«. Ese segundo principio decía que «Las personas valoran el conocimiento que solicitan/requieren/piden, más que el conocimiento que no se solicita ni se pide ni se requiere»

En evaluación lo  más difícil no es siempre responder las preguntas, sino encontrar las buenas preguntas a responder. Sin buenas preguntas no hay buenas respuestas. Las buenas preguntas son las que reflejan las necesidades de la gente (aquí unimos con el principio anterior: «El conocimiento por necesidad«)

Como dice Nick Milton,  la mejor manera de conseguir transferir el conocimiento a las personas parece estar respondiendo a sus preguntas. El antiguo «mostrar y contar» es mucho menos efectivo que el «preguntar y responder», y así el blog es menos efectivo que el foro de discusión. La organización donde se hacen más preguntas, es a menudo la organización que aprende más rápido. Este principio está detrás del diseño de los procesos de gestión del conocimiento más eficaces, la mayoría de los cuales se basan en el diálogo. El enfoque principal de las comunidades de práctica debería ser el de responder preguntas, en lugar de publicar ideas.

Esto tiene su aplicación para la función de evaluación: en un mundo donde hay tantas preguntas sin responder, encontramos…tantos informes de evaluación que no interesan o que no se leen porque no han sabido aglutinar las pocas, sencillas y centradas preguntas que se necesitan responder, aunque han llenado páginas y páginas con respuestas huérfanas de dueño, de respuestas sin la dirección de las buenas preguntas.

Si queremos buenas respuestas, consigamos primero las buenas preguntas, como decía Séneca: «no hay viento favorable para el que no sabe a dónde va».

Comprendiendo la «Evaluación durante el desarrollo» (Developmental Evaluation)


Uno de mis libros más subrayados es «Developmental Evaluation. Applying Complexity Concepts to Enhance Innovation and Use» de Patton, M. Q. (2010). Y aun así este enfoque sigue siendo un enigma ya que todavía me queda un rato para acabar de  comprenderlo completamente en su parte más operativa. Uno está tentado de decir que es un enfoque que coge todo lo bueno de todos los enfoques y lo pone junto, en un estofado en el que añades algunas de las actuales palabras mantra (más «IN» o «FASHION») como: adaptación, innovación, resiliencia… Su autor, el inabarcable Michael Quinn Patton, describe este enfoque como «una opción que fundamentalmente responde al contexto de la intervención». Siendo Patton un pionero, este libro necesita tiempo para ser digerido porque además, como él mismo explica y en coherencia con este tipo de enfoque, utiliza el formato de «contar historias» para presentar los diferentes apartados (i)

El tema es que los anglosajones se inventan juegos de palabras imposibles y luego nos dejan a los demás la traducción (a veces lo que para los ingleses está clarísimo en dos palabras las lenguas románicas necesitamos varias páginas de explicación…sin contar las excepciones claro). ¿Pero empecemos por cómo demonios se traduce Developmental Evaluation  (DE, por sus siglas en inglés)? Uno está tentado de hacer como mis padres cuando fueron a ver la película «Eyes wide shut«, imposible de traducir al castellamo …la gente decía «una entrada para la sala 2» porque no sólo no se traducía sino que era imposible repetir el nombre….

Para empezar hay que decir que la traducción que aparece en el título es propia. Pablo Rodríguez Belilla en su breve introducción a DE se pregunta si pudiera traducirse como «evaluación en desarrollo»,  y Ricardo Wilson-Grau lo traduce como “evaluación para el desarrollo de innovaciones”. DE puede ser llamada también evaluación adaptativa, evaluación en tiempo real o evaluación emergente.  O sea que puede ocurrir que hayamos aplicado DE sin saber que lo estábamos haciendo. Y yo prefiero traducirlo como «evaluación durante el desarrollo» porque entiendo que es un proceso evaluativo durante el desarrollo de una intervención. Bueno pues a ver si acordamos una traducción digna ( i )

La evaluación durante el desarrollo  (DE) es un enfoque de evaluación que puede ayudar a los innovadores sociales que desarrollan iniciativas de cambio social en entornos complejos o inciertos. La DE es comparada al papel que la I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) juega en el proceso de desarrollo de productos y servicios en sector privado, ya que facilita casi en tiempo real la retroalimentación al personal del programa, permitiendo así el desarrollo de un seguimiento continuo más auténtico y más centrado en efectos positivos del proyecto y menos en la operativa de gestión.

La DE es especialmente adecuada para la innovación, el cambio radical, el rediseño, la replicabilidad, y en concreto como alternativa para el abordaje evaluativo de problemas complejos y situaciones de crisis. En estos diferentes contextos, la DE puede aportar de manera significativa y diferenciada de otros enfoques: conceptualización de nuevos fenómenos y nuevos marcos de análisis de los fenómenos sociales, validación por iteraciones rápidas, la capacidad de hacer emerger temas críticos, entre otros (Patton M., 2010)

La DE se apoya en la innovación para guiar la adaptación a las realidades emergentes y dinámicas en entornos complejos. Las innovaciones pueden tomar la forma de nuevos proyectos, programas, productos, cambios organizativos, reformas políticas, etc.

Recordemos que un sistema complejo se caracteriza por un gran número de elementos interdependientes que interactúan, en los que no hay control central, surgiendo patrones de cambio rápidos e interacciones en tiempo real, que generan el aprendizaje, la evolución y el desarrollo, si prestamos atención y sabemos cómo observar y capturar los patrones importantes y emergentes.

Entornos complejos para las intervenciones sociales y para las innovaciones son aquellos en los que lo que se debe hacer para resolver los problemas de los implicados es incierto y está en conflicto la forma de proceder.

Para ilustrar mejor el cambio de paradigma que supone este enfoque con respecto a planteamientos más comunes (como es el caso de la evaluación basada en objetivos/preguntas de evaluación), en la siguiente tabla se muestra una comparativa:

Evaluación tradicional Developmental Evaluation
Propósito Control del proyecto, Apoyo a la mejora de la intervención, aspectos sumativos de evaluación Apoyo a la innovación y la adaptación
Roles y

responsabilidades

Evaluador posicionado externamente para asegurar independencia Posicionado como una función interna integrada en el proceso de recolección y el análisis de información, generando marcos para la interpretación, supervisando y examinando modelos en desarrollo
Rendición de cuentas Focalizado en actores externos, con criterios de valoración predefinidos Centrada en los valores de los innovadores y su compromiso para el cambio
Opciones Dominan métodos y técnicas de investigación clásicas Enfocado al uso: se eligen técnicas y herramientas en función del uso en desarrollo
Medición Desempeño y éxito medidos a partir de indicadores SMART y objetivos claramente Desarrolla medidas conforme los efectos van apareciendo. Las medidas pueden cambiar a lo largo de la evaluación.
Resultados de

evaluación

Informes formales, identificación de

buenas prácticas, generalizables espacial y temporalmente

Retroalimentación en tiempo real, formas amigables y diversas de retroalimentación.

La evaluación trata siempre de nutrir el aprendizaje

Complejidad e

incertidumbre

El evaluador trata de controlar la implementación del diseño de evaluación y el propio proceso El evaluador aprende a manejar la falta de control sobre el proceso. Está atento al despliegue del programa y sus efectos y responde acorde con el momento
Estándares/ Principios

orientadores

Competencias metodológicas, rigor, independencia, credibilidad de cara a autoridades externas. Pensamiento analítico y crítico Flexibilidad metodológica, adaptabilidad, eclecticismo. Pensamiento sistémico.

Equilibrio entre pensamiento crítico y pensamiento creativo. Gran tolerancia a la ambigüedad. Abierto y ágil. Centrado en habilidades de equipo. Capaz de facilitar evidencia rigurosa.

…Pero esto es un comienzo en torno a la «Evaluación durante el desarrollo», ya que trataré en futuros post de ir desgranando los tesoros de este enfoque…

Referencias

Patton, M. Q. (2010) Developmental Evaluation. Applying Complexity Concepts to Enhance Innovation and Use. Guilford Press, New York. Retrieved

Rodríguez Ariza, C. y Monterde, R. (2014) Estrategias cualitativas de evaluación en la Cooperación para el Desarrollo: viejos debates y nuevos retos. Documento de Trabajo Serie CECOD. Número 29 / 2014

No hay profesionalización sin evaluación


 

Por casualidad, como suelen ser las cosas en un sector sin profesionalización, me comuniqué con mi colega eternamente al borde del caos, Pablo Rodríguez Bilella, y le comenté de la posibilidad de, en la próxima conferencia de la RELAC, hacer «algo conjunto» en relación a profesionalización de la evaluación. También recientemente hablé con María José Soler Fraile, presidenta de APROEVAL, sobre la necesidad de trabajar conjuntamente todas las asociaciones de evaluación de habla hispana, y mencionamos el tema de trabajar conjuntamente sobre el tema de la profesionalización.

Fruto de ese azar supe que el caótico y siempre complejo Pablo estaba escribiendo un artículo sobre el tema de la profesionalización en evaluación y, como buenos latinos, nos retamos a un intercambio «e-post-olar» con la posibilidad de atraer a otros desgraciados de este sector no profesionalizado…Como es habitual él se adelantó, él que es una metralleta de las redes sociales: Evaluación y profesionalización: ¿extraña pareja? (parte 1)…bueno pues ahora toca el momento de la remontada…

En este primer post para no perder el rumbo voy a filosofar…aunque  en muchos aspectos coincidimos Pablo y yo  (o, más humilde, coincido yo con él)

Y es que la evaluación es política, es técnica y…es filosofía (cómo entiendo yo aquí filosofía: dígase de lo que el vulgo evaluativo (yo incluido) piensa de las teorías evaluativas…aunque algunos quijotes y sancho panzas no dejen de decir aquello de que no hay mejor práctica que una buena teoría)

Pues en esta introducción doy tres ideas y hago un ejercicio de gestión del conocimiento, rescatando tres fragmentos de tres posts pasados:

 

1.Veo dos retos para la profesionalización de la evaluación: (1) centrarse demasiado en la cuestión técnica (tecnocrática) cuando la evaluación también es (o sobre todo es) política; y, si se consigue el progreso de la profesionalización, (2) centrarse sólo en el binomio  político y tecnocrático, con cuerpos de élite corporativos que se olvidan de su origen y de su fin social. Las asociaciones de evaluación deben cumplir su rol, sin caer en la trampa (1) de la tecnocracia y, cuando se relacionan con el tan peligroso y atractivo mundo del poder, (2) de venderse, sin escuchar a las bases y a la sociedad…ya lo sé, un circo de tres pistas, pero es lo que tiene la evaluación que, recordemos, es política, técnica y filosofía…y ojo ya hay hasta un congreso próximo sobre el rol de la evaluación en la era de la post verdad: Measuring What Matters in a Post-Truth Society

2.No es solo necesaria la profesionalización de la evaluación, sino que no olvidemos el rol transversal de la evaluación para el resto de profesiones: sin evaluación no hay profesionalización. Algunos de los campos más profesionalizados (funcionariado, medicina…) lo consiguieron a través de la incorporación de sistemas de control de calidad (integrando la doble vertiente de rendición de cuentas y aprendizaje que implica la evaluación)

3.No hay evaluación sin rendición de cuentas…y el mayor garante de la rendición de cuentas es el parlamento. Las Asociaciones de Evaluación (VOPEs) son importantes, pero debido a ese binomio técnico y político, hay que hacer lo posible para incorporar a los agentes de cambio político (como el parlamento) y social (otras asociaciones, academia y los medios de comunicación). EvalPartners tiene iniciativas muy interesantes para involucrar a los Parlamentos Nacionales en los procesos de desarrollo de capacidades en evaluación.

Por tanto, no podemos perder de vista que el camino hacia la profesionalización no es sólo técnico (tecnocrático), sino también político. Y ahí a veces nos pillan a los evaluadores, tan acostumbrados a nuestro trabajo solitario y sistemático con tantos nexos con la investigación (más centrados en el rigor, en la independencia y en la objetividad) y tan poco acostumbrados a la gestión y a la política (más sucia, menos independiente y más dada al regateo, al mercadeo y a los compromisos -a veces a cualquier precio-…de cara a la utilidad…o al pragmatismo)…cuánto cuesta en evaluación ese equilibrio tan inestable entre rigor, independencia y utilidad…

Tomo del post de Pablo un párrafo clave que marca el titánico camino que hay por delante para profesionalizar la evaluación. La fuente es de ese gran evaluador que fue primero técnico, después político y ahora una referencia (filosófica):

 

 

«Bob Picciotto, desde el marco de la sociología de las profesiones, sintetiza algunas de las características que debe construir una agenda para la profesionalización de evaluación:

(1) el reconocimiento público que la ocupación promueve el interés general; 

(2) procesos reconocidos de desarrollo disciplinar (educación especializada, exposición continua a la práctica de expertos);

(3) autonomía profesional (la propia profesión controla la contratación, la calidad de la formación, la aprobación de directrices profesionales, la aplicación de normas éticas, etc.);

(4) el acceso a la práctica (la institucionalización de la experiencia profesional mediante la educación terciaria de alta calidad y una amplia gama de posibles restricciones sobre el acceso a la práctica profesional: designación, acreditación, certificación, licencias).»

En mi próximo post centraré un poco más el tema y trataré de hablar del proceso que está realizando el grupo de profesionalización del Sociedad Europea de Evaluación del que soy miembro.

Tres ideas  ya contadas y tres antiguos posts sobre evaluación, carreras profesional y asociacionismo: Y como prometido, dejo aquí  los tres posts del pasado, terminando aquí esta primera e-post-ola.

 

Asociacionismo en evaluación –capítulo primero

(Octubre de 2014)

Más que nunca necesitamos del asociacionismo para aumentar nuestro capital social, humano y técnico, aumentando la capacidad de análisis, escucha, respuesta y servicio. Pero no debe ser fácil cuando hasta ahora no se ha llegado a las bases con una propuesta de verdadero trabajo en red y mutuamente beneficiosa, en la que se den soluciones de forma proactiva a problemas comunes o colectivos, en el que las bases se involucren de forma también proactiva y los boards o élites dirigentes, actúen para el pueblo y con el pueblo, y en representación de y con sus miembros

Acade: ¿por qué la sociedad española no se ha movilizado ante la reducción de la ayuda?

(28 Octubre del 2013)

“La sociedad civil organizada ha cambiado su papel y ya no habla en nombre de otros”. Aquí se mencionaron movimientos como el 15 M o las redes sociales. “No se necesitaba a la ciudadanía y la cooperación se ha dedicado a otras cosas…y se han perdido a las bases”. No se tuvo la suficiente visión de que la “sociedad civil organizada es capaz de crear opinión y estar sintonía con la sociedad. Luchar contra las desigualdades no implica sólo luchar contra la pobreza”. “La sociedad civil (organizada) ha tenido un problema de comunicación, aunque también ha habido problemas con el papel del liderazgo público”. A este punto durante el turno de palabra indiqué que no sólo era un problema de comunicación en el sentido de enviar el mensaje (de convencer), sino en el de escuchar. Pero hubo más sobre este punto:

-“El sector de ONGD está fragmentado. Pero el problema del apoyo social no es sólo de España. No se ha sido capaz de demostrar que la ayuda sirve para algo, de que la ayuda funciona”. Por otra parte hay muchos“peligros buscando atajos del norte al sur”.

– La base no se necesitaba porque estaban los profesionales. Se buscó “la profesionalización pero no un liderazgo asociativo” con el apoyo de las bases.

-“Ha habido un problema de mala gestión del accountability, ya que se ha entendido un accountability hacia el financiador. En España no tenemos conciencia de que lo público es de todos. Se debería haber hablado con la sociedad sobre los avances. No ha existido una política de transparencia”.”No ha habido suficiente diálogo y después el dinero público se ha retirado.”.

En este punto también señalé algunas ideas durante el turno de palabra de la jornada: Las afirmaciones anteriores, de ser ciertas, “iban en contra elementos básicos de la democracia participativa”. En un colectivo y sector para el que el concepto de participación parece tan importante, esto aumenta la carga de retórica de su discurso (o sus discursos). Repitamos: ¿No se necesitaba a la ciudadanía? ¿No había una política pública de estado?. También señalé que al binomio política vs tecnocracia había que añadir las dinámicas personalistas (o grupales) de poder. Éstas implican que el único deseo de cambio que se desea es “quítate tú para ponerme yo”, para mandar, mandar porque puedo. También es de señalar la magnitud de la retórica de una política ilustrada debido a la distancia con la sociedad civil, y que a su vez ha dado lugar a más distancia entre la sociedad y la política.

¿Carrera profesional en la cooperación española? La soledad de la carrera de fondo

(22 Mayo 2013)

…es un sector de profesionales poco valorado, desestructurado, sin sentimiento de cuerpo y, en consecuencia, en el que prima más el “qué hay de lo mío” y el “sálvese quien pueda”, que una visión colectiva sobre cómo debería ser un sector profesional en coherencia con la agenda de eficacia, en la que “de verdad” primaran los intereses de los más pobres (destinatarios por la vía de la apropiación y alineamiento de la ayuda) y de la sociedad española (demandantes de reducción de la pobreza con la máxima eficacia, eficiencia, pertinencia e impacto posible). En este marco la Cooperación Española continuamente se está descapitalizando de sus profesionales, ya que no existen ni mecanismos, ni contextos, ni incentivos para dar la oportunidad o contar con los mejores profesionales en los puestos de responsabilidad y decisión.

Como resultado de los desincentivos anteriores las Agencias, Departamentos públicos y las ONGD españolas tienen una gran rotación de personal tanto de personal directivo, como técnico. Estos cambios hacen más necesarias las estrategias de Gestión del Conocimiento y tienen el peligro de tender a una visión cortoplacista y no estratégica. Asimismo en dichos Departamentos Públicos no suele haber objetivos ni indicadores claros a nivel organizacional, ni mecanismos eficaces de rendición de cuentas de forma bidireccional a los más altos niveles jerárquicos.” (Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

Eval Central Game Over: Being Chris Lysy


As I explained in my post evaluation and data visualisation, Chris Lysy is a huge and passionate artist and evaluator

Results logic chain by Chris Lysy

Results logic chain by Chris Lysy

Self description by Chris Lysy

Self description by Chris Lysy

Chris Lysy gave us EvalCentral and at one point he decided to take it away. He has his reasons, which can be read in his post turning off of the EvalCentral auto pilot. My admiration for Chris implies that I wonder what is being Chris Lysy…

But my point is that EvalCentral had become a kind of «public good» and had its own life, so I missed a period of reflection on the different alternatives for EvalCentral (including a the hand over to another person / institution that could manage the EvalCentral platform)

Maybe there is something I do not understand about it, so I asked my colleague Sara Vaca, Spanish evaluator, dataviz nerd and friend, to talk on my behalf to Chris during the coming Congress of the American Evaluation Association and to discuss on it…

Even if I am not convinced, Chris says the following in his post turning off of the EvalCentral auto pilot :

I launched Eval Central just about 6 years ago. At that time there were only so many evaluators actively engaged in writing for the web.

For those interested in evaluation, it was hard to find evaluation bloggers. And then when you found one it was possible they had already quit blogging.

For new evaluation bloggers, it was hard to connect and build an audience.

I created Eval Central as a sort of automated matchmaker. It gave an audience to new bloggers, and gave those interested in evaluation an automated discovery tool that delivered relevant evaluation stories right to their inbox each day.

But times have changed.

Now it’s even easier to add your voice to the world. You can still do it with your own WordPress blog, but you could also write a post directly on LinkedIN, Medium, or any number of other publications. In just a couple of clicks from an account you already possess.

Subsequently, the original design of Eval Central just isn’t working the way I would like it to work. So, after a lot of thought, I decided to break it.

Starting soon, Eval Central will be a Medium Publication. And instead of bringing together blogs, I’ll be bringing together evaluators interested in writing and curating evaluating content.

There will be no more auto-pilot. Every post that appears on this site will be the result of a writer or curator deciding it should be here. I will need help.

If you’re interested in writing or curating for Eval Central, send me an email > chris@freshspectrum.com.

 

Dear Chris, many thanks for all your creativity and associative work, I wonder what means «after a lot of thought«…does it imply evaluative thinking or evaluative tools?…as a (former) member of the deceased EvalCentral I can say that nobody consulted me anything…

I am a romantic developmental evaluator, I would have liked a bit of contact and discussion between the Evalcentral participants…because in my perception EvalCentral was a living being that existed beyond Chris Lysy…

Could we think in reviving something similar to Evalcentral? Could it make sense and be still relevant something like Evalcentral? I think so…I do not know if other evaluation colleagues think like me…

I use to end my posts with a song, I selected this one. From the other side of the Atlantic I want to invite to start a period of reflection (to my American evaluation colleagues -including ALL the Americans not only these of the northern part),  (as I said I am a romantic): is it worth EvalCentral as we knew it?…

…long life to Eval Central…

 

Evaluación y Análisis Organizacional


La organización

Esta vez retomo uno de los enfoques que más he utilizado en mis evaluaciones: el análisis organizacional. Y es que en el enfoque de evaluación basado en la teoría de programa (Ligero, 2011) es esencial analizar los elementos organizacionales para comprender cómo se ejecutan los procesos que dan lugar a las actividades. Sigue leyendo