¿Qué pasaría si las organizaciones gestionasen el dinero de la misma manera que gestionan el conocimiento? Nick Milton describe en uno de sus posts un experimento sencillo, que suele utilizar con sus gerentes senior para hacerles pensar de manera diferente sobre el conocimiento. Sabemos que el conocimiento es un activo, sabemos que tiene valor para una organización pero, comparado con un activo diferente – el dinero – tratamos el conocimiento de una manera ingenua e irreflexiva. Sigue leyendo →
La evaluación feminista (EF) enfatiza las agendas (1) participativas, (2) de empoderamiento y (3) de justicia social. Si bien todos los enfoques de evaluación están cargados de sus propios valores, a menudo implícitos, en la evaluación feminista sus valores son abierta y explícitamente afirmados. A diferencia de la mayoría de los enfoques de género, la evaluación feminista no proporciona un marco ni aboga por un enfoque preciso; más bien, la evaluación feminista se define a menudo como una forma de pensar sobre la evaluación. (Ver, por ejemplo, Podems, 2014, Podems, Beardsley y Hughes Miller, 2002, Hirsch y Keller, 1990, Hughes, 2002, McRobbie, 1982). Sigue leyendo →
El comportamiento de las personas está determinado por (1) el establecimiento o fijación de metas, (2) la motivación que sienten asociada con el logro de esas metas, (3) su/la evaluación de los esfuerzos hacia las metas y (4) la satisfacción o insatisfacción resultante y (5) su percepción de las recompensas sociales asociadas con los logros . El comportamiento humano tiene tres determinantes principales: (a) personal, (b) interpersonal y (c) ambiental. Y tres limitaciones principales: (a) tiempo, (b) recursos y (c) movilidad. Por lo tanto, si queremos persuadir a la gente hacia la modificación de su comportamiento, entonces tenemos que tener en cuenta los elementos clave de la psicología social. Una referencia de la intersección entre psicología social y evaluación la encontramos en la publicación: «Psicología Social y Evaluación» de Donaldson, Campbell, B., & Mark, MM (2011). El cambio de comportamiento no es fácil, pero es posible sobre todo alentando la motivación para pensar y compartir información. Como evaluadores, encontraremos dificultades y conflictos, pero si hay voluntad hay un camino hacia el cambio. Sigue leyendo →
Uno de los hitos que ha marcado la historia de la humanidad, la Revolución Francesa, apuntaba al sueño de conseguir a un tiempo igualdad, libertad y fraternidad. Desde entonces otros hitos similares, originados por cierta aplicación de ciertas ideologías no han logrado juntar con tanta fuerza la igualdad y la libertad. Cierta aplicación de la ideología socialista se polarizó en la igualdad, mientras que cierta aplicación del neoliberalismo se centró en la libertad del capital. Desde entonces unos y otros han intentado convencer de que el término medio no existe, que ideas como la socialdemocracia son débiles, o es lo uno o es lo otro, o es conmigo o es contra mí.
El mismo año en que daban el premio Nóbel de Literatura a Vargas Llosa, el premio Nóbel de la Paz recae en un profesor chino también amante de la literatura, que de forma provocadora y controvertida afirmaba que un régimen que aboga por la igualdad pero que ahoga la libertad es inhumano, y que prefería la contradicción de lo que se llama «occidente» a la situación de su país. Sigue leyendo →
El creciente interés por los métodos mixtos, junto con el reconocimiento de los desafíos especiales, presenta una serie de interesantes oportunidades para fortalecer el uso de métodos mixtos en las evaluaciones de desarrollo.
(1) Una primera área de oportunidad se sitúa en el desarrollo de sistemas de seguimiento eficaces. Si bien existe una aceptación generalizada de que el monitoreo es esencial para la buena ejecución de los proyectos, se ha pensado menos en el diseño de sistemas de seguimiento enfocados a su función evaluativa, esto es, alimentar procesos de evaluación y no únicamente de gestión. Sigue leyendo →
Aunque se ha hecho un gran progreso en la aplicación de métodos mixtos, y a pesar de un aumento, lento pero constante, en los estudios publicados en los países en desarrollo, los evaluadores siguen teniendo que enfrentar una serie de retos si quieren aplicar adecuadamente métodos mixtos en el seguimiento y evaluación de los proyectos y políticas en estos contextos de desarrollo. Algunas de las limitaciones prácticas, desafíos o amenazas de los métodos mixtos son las siguientes:Sigue leyendo →
Como se mencionó en el post anterior «Una introducción a los métodos mixtos de evaluación«, en evaluación debemos considerar cuidadosamente cómo se van a integrar los diferentes métodos utilizados para un diseño de evaluación coherente. Tres de las formas más comunes en que las técnicas se pueden combinar para lograr los propósitos descritos en ese post anterior son las siguientes:(1) combinaciones paralelas, (2) combinaciones secuenciales, y (3) combinaciones de multinivel.Sigue leyendo →
Los métodos cuantitativos y cualitativos todavía son considerados por algunos como dos rivales o dos opciones incompatibles (Patton los compara con niños de dos años que todavía no son capaces de jugar juntos). Para la mayoría de las intervenciones de desarrollo, no hay un método único que pueda describir adecuadamente y analizar las interacciones que se inter-relacionan con los sistemas complejos. Los métodos mixtos permiten la triangulación —o análisis comparativo— que nos permite capturar y cotejar realidades complejas y nos puede proporcionar una comprensión completa, desde diversas perspectivas, el éxito (o falta de él) de las políticas, los servicios o programas.
La utilización de métodos mixtos ha pasado a ser parte de la ortodoxia, demandada u ofrecida de forma habitual por/a las agencias donantes. Sin embargo, en el pasado se ha abusado del término, ya que a cualquier mezcla de diferentes técnicas y de cualquier manera, se le ha querido llamar “métodos mixtos”. Es probable que los métodos mixtos pronto se conviertan en el estándar para la mayoría de las evaluaciones. Pero el uso de métodos mixtos por sí solo no es suficiente, sino que debería aplicarse en múltiples niveles (Bamberger, 2012)
En los últimos años ha existido un interés creciente por los métodos mixtos en el campo de la evaluación en general, así como en las diversas formas en que las metodologías cuantitativas y cualitativas pueden ser sistemáticamente combinadas. Existen diferentes diseños evaluativos con métodos mixtos, siendo los más habituales aquellos que ponen el énfasis del lado cualitativo. Este tipo de diseños, en los que la parte cualitativa es la dominante, pueden ser útiles para explorar (1) temas complejos e innovadores o (2) conglomerados de intervenciones, por poner dos posibles ejemplos habituales en Cooperación al Desarrollo.
Una evaluación de métodos mixtos integra sistemáticamente dos o más métodos de evaluación, potencialmente en todas las etapas del proceso de evaluación, por lo general sobre la base de datos tanto cuantitativos como cualitativos.
Evaluaciones de métodos mixtos pueden utilizar (1) varios diseños, por ejemplo la incorporación de (1.1) RCT (ensayos aleatorios controlados, en sus siglas en inglés Randomised Control Trials) y (1.2) estudios de caso. También pueden incluir diferentes (2) técnicas de recolección de datos, tales como (2.1) observaciones estructuradas, (2.2) entrevistas a informantes clave, (2.3) encuestas de hogares, y las (2.4) revisiones de los datos secundarios existentes. En resumen, una evaluación de métodos mixtos implica la integración sistemática de los diferentes tipos de principios, enfoques, técnicas y datos, por lo general procedentes de diferentes diseños. Como resultado de ello, las evaluaciones de métodos mixtos requieren (a) una planificación avanzada y (b) una gestión cuidadosa en cada etapa del proceso de evaluación.
Los tres casos principales en que los diseños de métodos mixtos ayudan a fortalecer la evaluación son:
1) Cuando las diferentes preguntas de evaluación requieren diferentes métodos, o cuando una sola pregunta de la evaluación requiere de más de un método para responder a todos sus componentes.
2) Cuando métodos diferentes se utilizan para responder a los mismos elementos de una sola pregunta, aumenta la confianza en la validez y fiabilidad de los resultados de la evaluación.
3) Cuando los resultados de un método se utilizan para ayudar a diseñar las futuras fases de la evaluación.
Otros beneficios que se pueden obtener mediante el uso de diseños de métodos o estrategias de recolección de datos mixtos son:
1) Facilitan la revelación de resultados inesperados
2) Puede proporcionar una comprensión más profunda de por qué el cambio está o no ocurriendo como estaba previsto
3) Permiten capturar una gama más amplia de perspectivas de lo que podría ser capturado por un solo método.
REFERENCIAS
Bamberger, M. (2012), Introducción a los métodos mixtos de la evaluación de impacto. Notas sobre la Evaluación de Impacto, nº 3. InterAction