La taxonomía ha sido un referente en educación en los últimos 60 años, sin embargo, (1) los avances tecnológicos en el estudio del cerebro, (2) el surgimiento de la neurociencia cognitiva y otras evidencias hacen poco viable mantener su sustento epistemológico. A continuación se presentan un resumen de críticas a la taxonomía: Sigue leyendo
La taxonomía de Bloom
Para crear una buena planificación es necesario tener claro en primer lugar: el área de aprendizaje; en segundo lugar que los objetivos estén correctamente planteados; en tercer lugar las herramientas de evaluación sean las adecuadas y por último determinar las actividades a realizar.
Benjamin Bloom, en su taxonomía clasifica y ordena el aprendizaje, facilitando la acción planificadora de los Docentes.
La taxonomía de Bloom es un conjunto de tres modelos jerárquicos usados para clasificar objetivos de aprendizaje en niveles de complejidad. La taxonomía de Bloom asume que el aprendizaje a niveles superiores depende de la adquisición del conocimiento y habilidades de ciertos niveles inferiores. Al mismo tiempo, muestra una visión global del proceso educativo, promoviendo una forma de educación con un horizonte holístico. Sigue leyendo
La gestión adaptativa
La gestión adaptativa, también conocida como gestión adaptativa de recursos o evaluación y gestión ambiental adaptativa, es (1) un proceso estructurado e iterativo de toma de decisiones robusta frente a la incertidumbre, (2) con el objetivo de reducir la incertidumbre a través del tiempo supervisión del sistema. Sigue leyendo
El mito de la organización del aprendizaje III: identidad vs dialogo interno
En las entradas anteriores, El mito de la organización del aprendizaje y su segunda parte II, nos referíamos al artículo “El mito de la organización del aprendizaje” de John Atkinson, donde nos contaba (1) que preservar a toda costa la identidad organizacional pesa más que la «fantasía» del aprendizaje organizacional y (2) de la dualidad entre identidad y aprendizaje organizacional.
Podemos seguir trabajando para mantener la identidad organizaional en contra de su aprendizaje: (1) Podemos reorganizar las redes de trabajo existentes tan solo para que la organizacion se defienda o reforme lenta y torpemente de la única manera que sabe hacerlo: en defensa de su identidad. (2) Podemos introducir nuevas prácticas y procedimientos, y las redes de trabajo internas lo considerarán y lo aplicarán en congruencia con su sentido de quiénes somos, volviéndolo a una versión más nueva de lo que fue antes. (3) Podemos cambiar la marca, volver a visionar y lanzar una nueva estrategia de cinco años y simplemente todo se consumirá para perpetuar la identidad existente. Sigue leyendo
El mito de la organización del aprendizaje II: identidad vs aprendizaje
En el post anterior, El mito de la organización del aprendizaje, nos referíamos al artículo “El mito de la organización del aprendizaje” de John Atkinson, donde nos contaba que preservar a toda costa la identidad organizacional pesa más que la «fantasía» del aprendizaje organizacional.
Entonces, cuando la organización centrada en preservar su identidad, comienza a recibir informacion acerca de que (a) los mercados cambian, (b) la tecnología avanza o (c) las economías colapsan, la organización (i) toma esa información, (ii) la filtra contra lo que «sabe» que es/deberia ser e (iii) intenta perpetuar su identidad frente al cambio. Esta es la razón por la que nos llegan todas esas historias de errores comerciales que, a posteriori, parecen evidentes, pero no lo eran para los gestores que tomaron esas decisiones basadas más en la identidad que en el aprendizaje: (a) Kodak rechaza la cámara digital, (b) Suiza rechaza relojes electrónicos, (c) IBM casi pierde Internet. La respuesta de esas organizaciones al cambio estuvo marcada por la incapacidad de reconocer información que no perpetuaba la identidad de la organización, de rechazarla como una moda pasajera, algo que nunca duraría, un destello en la sartén que nunca podría impactar en tal gigante global. Sigue leyendo
El mito de la organización del aprendizaje I
Mi compañero y sin embargo amigo Pablo Rodriguez Bilella me pasa un interesante artículo “El mito de la organización del aprendizaje”, de John Atkinson.
Atkinson nos cuenta que, en principio, el libro de Peter Senge “La quinta disciplina” desarrolla la historia y describe cómo podría surgir y ocurrir «La organización del aprendizaje». La continuación de este libro también de Senge, «El libro de campo de la Quinta Disciplina», está lleno de consejos y herramientas que los profesionales han utilizado y han encontrado útiles para lograrlo. Por unos años Atkinson estuvo enganchado y comprometido con esto. Atkinson ha trabajado con organizaciones globales que desarrollan su capacidad de aprendizaje. Vio éxitos locales, vio la energía y el entusiasmo que liberas cuando liberas a las personas para que aprendan sobre su trabajo, lo cambien y lo mejoren. Pensó que trabajando en la direccion de la organización del aprendizaje, podría encontrarse una respuesta a la negatividad y la melancolía organizacional que se establece cuando las personas se enfrentan a una burocracia lenta y sofocante. Sigue leyendo
Seis formas legales de conseguir conocimiento
Nick Milton nos describe las 6 formas en que una organización puede adquirir nuevos conocimientos. Milton nos refiere a la fuente original: no son otros que Davenport y Prusak en su clásico de la gestión del conocimiento, publicado por primera vez en 1998, quienes nos ofrecen las seis formas de creación de conocimiento dentro de una organización (y por creación, no necesariamente significan «creación de la nada», significa adquirir ese conocimiento en la organización).
Existen otros métodos de adquisición de conocimiento que no mencionan, como el robo de la identidad electrónica o el robo de la IP (Protocolo de Internet), espionaje industrial, infracción de patente, ingeniería inversa, piratería, etc., pero, por supuesto, normalmente, son ilegales. Sigue leyendo
La Disonancia Cognitiva y aprendizaje de errores
El concepto de disonancia cognitiva, en Psicología, hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias, emociones y actitudes (cogniciones) que percibe una persona al mantener al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas. El concepto fue formulado por primera vez en 1957 por el psicólogo estadounidense, de origen ruso, Leon Festinger. La teoría de Festinger plantea que al producirse esa incongruencia o disonancia de manera muy apreciable, la persona se ve automáticamente motivada para esforzarse en generar ideas y creencias nuevas para reducir la tensión hasta conseguir que el conjunto de sus ideas y actitudes encajen entre sí, constituyendo una cierta coherencia interna. Sigue leyendo
Algunas barreras para la colaboración
En el artículo Cuatro barreras para la colaboración de Jill Geisler (6 de Noviembre de 2008) se indica que una de las habilidades de liderazgo clave que se necesitan hoy es la colaboración. Esto no minimiza la importancia del coraje, el optimismo, la motivación, la comunicación, la innovación o el espíritu emprendedor. Pero en el entorno actual, los líderes más exitosos serán aquellos que puedan superar los viejos límites e inspirar a otros a imaginar nuevas formas de colaborar. Esos límites son tanto físicos como mentales, desde la imaginación de nuevas asociaciones, productos y procesos hasta la reestructuración del flujo de trabajo, el espacio de trabajo, los equipos y los roles.
Para sobresalir en la colaboración, debemos superar algunos obstáculos tradicionales. Los obstáculos de colaboración pueden existir en cualquier lugar de trabajo, especialmente aquellos con largas historias y tradiciones. Identificar barreras nos ayuda a derribarlas. Aquí están las cuatro barreras para la colaboración: Sigue leyendo
Creando una cultura de la colaboración
El desafío más difícil para cualquiera que quiera transformar su institución en la era de la interconexión, es profundizar y ampliar la cultura de la colaboración. Para que esto funcione, debemos estar genuinamente abiertos a nuevas ideas:








