Usos y abusos de nuestra burbuja de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)


Vivimos tiempos convulsos en España. Pero soy optimista. Tengo el optimismo del corredor y del esfuerzo de la carrera de fondo. No hay otra. Cualquier atajo, de esos a los que nos han mal acostumbrado, no va a mejorar las cosas, al menos a nivel colectivo…

Para entender qué quiero decir por atajos, recientemente apareció el artículo de opinión de César García Muñoz “La enfermedad del clientelismo”. El clientelismo, el nepotismo, usar fondos públicos con intereses no públicos son formas de corrupción.

Y es que algo que también propició el espejismo de bonanza de principios de 2000, a la sombra de la burbuja inmobiliaria, fue el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) desde Administración General del Estado, Comunidades Autónomas y Entes Locales. Creo en la AOD como complemento a la coherencia de otras políticas para resolver algunas desigualdades globales. Pero no creo en el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo, ya que puede tener en el medio y largo plazo –como estamos viendo ahora en España- claros efectos adversos sobre beneficiarios, socios y profesionales del sector. Lo que hemos presenciado ha sido el viejo dar peces en lugar de enseñar a pescar. Y se acabaron los peces. Y apenas nadie fuera del núcleo más cercano de lo que se ha llamado “sociedad civil organizada” (y que algunos confunden con la sociedad civil a secas) movió un dedo para evitar el desarme de esa política…había otros problemas. Pero esos problemas son complementarios, no suplementarios: la cooperación, la solidaridad no entienden de fronteras, más que nunca ahora necesitamos de los valores de la solidaridad y la cooperación en la sociedad española.

El aumento de la AOD fue descontrolado no sólo porque el nivel de responsabilidad, rendición de cuentas y evaluación de lo realizado estuvo por debajo de lo que debió ser, sino por su falta de sostenibilidad. Porque no se hizo una planificación racional y realista que previera diferentes escenarios de futuro para tomar decisiones que trataran de asegurar cierta sostenibilidad de elementos clave (como la educación para el desarrollo, el desarrollo de instituciones y capacidades  y la investigación para el desarrollo). En el Reino Unido, también en crisis aunque cierto no del calibre de España, y también con gobierno conservador, fruto en parte del desarrollo de la enorme fortaleza de sus instituciones (DFID, Universidades, ONGD, think tanks, profesionales…), fruto en parte de la eminencia de sus centros de investigación y de la trayectoria de campañas de sensibilización, la AOD se ha mantenido como una prioridad independientemente del color político (llegando al 0,7%).

Sin duda en España ésa fue una época dorada (especialmente para algunos) pero efímera (para la mayoría).  José Antonio Marina en su libro “La inteligencia fracasada”, indica que la “Inteligencia es la capacidad de un sujeto para dirigir su comportamiento, utilizando la información captada, aprendida, elaborada y producida por él mismo”. Si el sujeto fueran los distintos engranajes de la máquina que se puso a ejecutar la AOD, ¿qué podríamos decir de su inteligencia?

Si al menos aprendiéramos. Pero es complejo: Ya tras el cambio de gobierno se ha hecho el camino inverso pero también sin control. Se ha cortado por lo sano (odio esa expresión), se ha recortado de forma dramática, drástica y súbita la AOD sin valorar qué intervenciones merecía la pena continuar…Intervenciones pertinentes y eficaces se han parado sin realizar un análisis de vulnerabilidad, la precariedad de la carrera profesional se ha acentuado, expedientes de regulación de empleo…continúa el clientelismo y procesos de reclutamiento poco transparentes (de esos en los que se sabe el/la que será elegido antes de que comience el proceso).

Pero a pesar de todo ello, sí que se consiguieron resultados, se ha contribuido a la reducción de las desigualdades y ahora contamos con muchos profesionales de calidad en el sector.

Lástima que no hayamos sido capaces de contar y aprender de todas esas historias (de las buenas y de las no tan buenas)…y lástima que hayamos dejado tantas intervenciones eficaces sin continuación y que muchos de esos profesionales no encuentren ahora su lugar en la Cooperación Española…cuando hubo momentos que no éramos capaces de ejecutar toda la AOD  prevista. Recordemos  que el Consejo Europa acaba de criticar a España por sus pasados gastos irracionales. El gasto o el recorte no son malos por sí mismos, no son malos si se gasta o si se recorta bien. Lo que es malo es el adjetivo: “irracional”.

Hoy más que nunca necesitamos de los valores de la cooperación y la solidaridad para superar estos tiempos irracionales y convulsos.

Utilidad de hablar de la utilidad de las evaluaciones


Voy a tratar de convenceros de que una de mis mañanas fue bien «utilizada».

A comienzos de febrero terminó la serie de talleres sobre “Determinación de los principios básicos para lograr mayor calidad y utilidad de las evaluaciones”, auspiciados por el CECOD y facilitados por el compañero y sin embargo amigo, Rafael Monterde, Monty, conocido mundialmente (y parte del extranjero) por su blog Evaluateca.

Antes de comenzar el sarao, y en relación directa con la “utilidad”, comentamos que si fuéramos a todos los eventos de este tipo no tendríamos tiempo para trabajar, siempre que tu trabajo no fuera asistir a este tipo de saraos claro, que seguro que trabajos de ese tipo haylos. Lo mismo puede pasar con las redes sociales supongo, esos miles de microsaraos por los que hoy por hoy nos movemos todos los días (o sus noches). Y esto es también una reflexión enfocada a la utilidad de nuestro quehacer (i). Pero un detalle, a los asistentes se nos pagó por nuestra participación, lo cual me parece increible en nuestro sector, tan acostumbrado a no valorar que el matra de la «participación» implica recursos (tiempo, organización, preparación…). Donde tantas veces gente con salarios fijos (y a veces muy pero que muy altos) crean el espejismo de la utilidad de la participación de gente (muchas veces sin oficio ni beneficio) que nunca recibe feedback alguno por haberle hecho el trabajo a los otros.

El tema de este sarao que menciono era el de la “utilidad de las evaluaciones”: Cómo aumentarla.

Claro que no se puede hablar de “utilidad en evaluación” sin mencionar a Patton, el que esto escribe ha podido tocar a Patton, vamos que Patton existe y no es una deificación de todas las bondades de un evaluador…

Pero volvamos al sarao: Hubo una interesante presentación para poner el Marco de trabajo, e incluso se mencionaron a otros autores como Kirkhart o Henry&Mark. Me pregunto si no fue un poco pesado para los “practitioners” más duros, para mí fue interesante, aprendí cosas nuevas y se planteó un enfoque de trabajo interesante: Se introdujeron los conceptos o enfoques de las esferas de lo individual, lo relacional y lo colectivo. Este enfoque está próximo de la sociología social.

Mi reflexión fue, bueno algunas de las ideas que surgieron fueron…perdón por sacar el ego en primer plano, pero por algo este blog es el mío (digo yo)…bueno también trataré de tomar una perspectiva global, pero no podré evitar sesgar lo que allí aconteció 😉 :

-Surgieron propuestas muy interesantes e innovadoras. Miento. Surgieron propuestas útiles…vale, mejor….casi todo está ya inventado, sólo hace falta ponerlo en práctica (por desgracia,nos empeñamos en seguir inventando la rueda sin preguntarnos por qué en el pasado otros infelices mejor preparados que nosotros no lo consiguieron)

-Es importante aprovechar todos los momentos de cara a la utilidad. Se mencionaron aspectos como fomentar la síntesis de evaluaciones , trabajar más a la demanda y alguien mencionó la necesidad de susurrar en los oídos de los políticos (esto me recuerda a la película de “El hombe que susurraba a los caballos”, y es que a veces los políticos se hacen, parecen o los tomamos por niños…o animalitos, digo yo que si están ahí por algo será, o debería ser.

-Como siempre, se mencionó la importancia de la transparencia y del accountability para aprender, materia que en España no pasa de ser ciencia ficción, por desgracia. Si no, veamos lo que ha sucedido tras años de absoluta impunidad e irresponsabilidad política…

-Después pensé que no se habló nada de la relación entre «poder» y «utilidad»: Introducir en el análisis el poder. Las relaciones de poder están en todas partes. Como ejemplo, el presentador y la audiencia tienen un nivel de poder diferente. Aunque el presentador me comentó que le hubiera gustado estar entre la audiencia, lo cierto es que tenía diferente poder, tiene el poder de vehicular y “hacer” utilizar ideas, enfoques, tiempos…ya sabemos que el poder es calentito ¡

Discutiendo sobre resultados: las implicaciones políticas de los enfoques basados en evidencias


Esta semana amparada por el blog del conocido (por su libro From Powerty to Power) blogero de Oxfam Gran Breataña (OGB) Duncan Green (antiguo director de investigación de OGB), se ha dado pie para continuar la discusión sobre la agenda de resultados (discusión no en el sentido español, sino en el sentido nórdico, sin acritud, como cuando la crítica de la razón pura kantiana, que tampoco es crítica a la española vamos)

Y es que desde la llegada de los conservadores al gobierno en el Reino Unido se han puesto a pedir insistentemente su “Value for Money”. Últimamente son especialmente insistentes con los organismos multilaterales, al contrario que el Gobierno de España que practicaba el “Money for Nothing” (bueno “nothing” aparte de mandar a alguno /a de mis chico/as a Nueva York o Washington, “porque yo lo valgo claro”). Y este mantra del «Value for Nothing», no digo que esté bien, pero es mejor que no tener nada…y es que aunque me parezca muy ambicioso medir la complejidad, al final del día algo medirán (digo yo). Y es que estos británicos cuando se ponen se ponen…

Y andan muchos por allá en la Pérfida Albión revueltos, hasta los más díscolos andan afilando sus lápices para esgrimir sus argumentos. Es curioso conocer otras culturas o países donde no se te transforme en un paria, no se te haga un juicio moral, por el hecho de tener otra ideología u otra opinión.

Sigamos con la discusión del Blog de Duncan: Ha habido tres asaltos, dos de ellos protagonizados por Rosalind Eyben y Chris Roche. Ambos muy conocidos, la primera investigadora del IDS (y ex del DFID) y el segundo director de Oxfam Australia (Ex jefe de Evaluación del OGB).  Aquí la primera y segunda entrega de Rosalyn y Chris.

El otro asalto ha sido protagonizado por dos científicos que trabajan para el DFID (Agencia de Cooperación británica): Chris Whitty, Director de Investigación y Evidencia y Asesor científico y  Stefan Dercon, Jefe Economista del DFID. Aquí podéis encontrar su posición.

Da gusto cómo se ha caldeado el ambiente: los comentarios a los posts parecen posts y los comentaristas en uno u otro foro son gente de la talla de Paul Harvey, Enrique Mendizábal, Zenda Offir y Stephen Jones

Pues hasta aquí la introducción, la próxima semana más ¿ no pretenderían que les diese la presentación, el nudo y desenlace en mi micropost de la semana no?

Compartiendo el conocimiento


Esta semana quiero llamar la atención sobre dos posts de sendos blogs en torno a la gestión del conocimiento:

El primero titulado “Las seis maneras adquirir conocimiento” (The six ways of creating/acquiring knowledge) de Nick Milton, a partir de un trabajo de Davenport y Prusak (Working knowledge, how organiations manage what they know? (1998), gurús de la gestión del conocimiento. Cita las siguientes: (1) Comprarlo, (2) Alquilarlo, (3) Crearlo, (4) Integrar conocimiento existente a través de intercambio entre pares, (5) Adpatación, (6) Networking y comunidades de prácticas. Entre bromas indica que una séptima posibilidad es “robar” el conocimiento…aquí se abre la puerta para discutir en otro post la propiedad intelectual…

Y aquí algunas indicaciones de cómo pasar de tan solo recolectar información a también compartirla en esta exploración del aprendizaje organizacional de los gestores del conocimiento (Exploring the untamable land of organizational learning #kmers) de Roxana Samii. Así nos explica que (1) el conocimiento solo se comparte de forma voluntaria, (2) sabemos lo que sabemos sólo cuando estamos obligados a saberlo, (3) en un contexto de necesidad real poca gente negará compartir el conocimiento, (4) todo está fragmentado, (5) un fallo tolerable puede ser mejor para el aprendizaje que el éxito, (6) la forma en la que sabemos las cosas no es la forma en la que comunicamos las cosas, (7) sabemos siempre más de lo que podemos decir y decimos siempre más de lo que podemos escribir.

El mito de aprender de los errores (I)


Mis compañeras del blog literario saben que lo mío es el microrelato y, en este espacio, el micro post. Y no es sólo porque no tenga tiempo para tirar cohetes, sino porque creo que hoy en día no tenemos mucho tiempo para nada, así que razones me sobran para ir al grano…y es difícil porque hoy me ocupo de un tema que sin duda dará para más…

Muy de actualidad aparece en prensa la voluntad política de aprender en la política de desarrollo e incluso de aprender de los fallos o errores, incluso la importancia de aprender rápido. Es importante la legitimidad y la credibilidad del sistema. Me resultan un poco incómodos algunos matices del mensaje que pueda resultar del primer artículo.

Puede parecer retórico, pero es algo de lo que estoy convencido, porque aunque sé que todos y todas no son/somos iguales, las debilidades estructurales de este sistema nos obligan a parecernos, a adaptarnos al sistema mimetizándolo y, en nuestras actuales circunstancias, solemos empezar por mimetizar lo peor…¿pero de qué retórica hablo? Al grano: de lo que podría estar de fondo es un mal endémico de todas las políticas y políticos 😉 de este país: que eso de aprender es una quimera. ¿Por qué? Porque no hay incentivos para reconocer los errores. Porque hay gente que no los reconoce y no pasa nada. Porque hay otros a los que se les reconoce (incluso en los tribunales) y tampoco pasa nada. Porque (si se aprende) se aprende sólo de los errores del otro. …Y «parece que» no pasa nada, que eso no resta credibilidad al sistema, porque siempre ha sido así…Porque al final el único y verdadero juez es la prensa y entonces ni eso, perdemos el norte proque todo da igual…¿Y en ese contexto ¿Dónde quedan los procesos de aprendizaje?

Además reconozcamos que el aprendizaje del mal ajeno es muy limitado. El nivel de rendición de cuentas en este país es tan bajo que no permite un real aprendizaje…Aprendizaje y rendición de cuentas, dos caras de la misma moneda

Volviendo al artículo referido a nuestra cooperación, un mensaje simplista del tipo: “empezamos de cero y vamos a cambiar todo, antes no se intentó evaluar, ni mirar hacia los resultados, ni seguir estándares de evaluación”…Más: la tendencia a poner la lupa dónde, cómo, cuándo y para lo que nos interesa (a “nosotros”, a unos pocos, que somos los que tenemos el poder, ocupamos la silla, tenemos la solución, repartimos el pastel…y el ricino). ¿Otro mensaje que me incomoda? Que las ONGD están bajo sospecha. Me pregunto por qué no se habla más (para aprender claro) del nivel de evaluación que ha habido de la parte bilateral y multilateral de la cooperación…de eso podríamos aprender (un montón)…De acuerdo empecemos por las ONGD que suman más del 80% de las evaluaciones realizadas en los últimos años…y que a mi humilde entender no funcionan ni mejor ni peor que otros instrumentos de cooperación…

Pero continuaremos aprendiendo…los que nos guste aprender (claro), que aquí no hay obligaciones.

El impacto de la evaluación y otros cronopios: políticas, rayaduras y resiliencia


Ha sido una semana tremenda. Comenzamos con el seminario de la política de evaluación de la cooperación española (ver mi post anterior y dejémoslo en minúsculas todo hasta que nos sorprendan ;-), pero ha habido muchas más cosas a lo largo de la semana…

Tengo que preparar un post sobre la dichosa evaluación de impacto y la manía de algunos de denigrar a un sector de sector (de evaluación)…claro que  a veces nos denigramos solos…sin ayuda de nadie. Voy a intentar confrontar las ideas desde los sesudos lobbys pro RCT (randomised control trials), con las de otros puntos de vista…a ver qué sacamos de claro si ordenamos todo (desde mi subjetiva visión). Para ello tiraré de hemeroteca y preguntaré a algún compañero…Por ahora recomiendo la saludable lectura de este documento titulado Impact Evaluation for Improving Development (ie4id) con autoría de un montón de caras conocidas, y por no saltarme a uno, no menciono a ninguno…

Por otro lado también esta semana ha sido interesante recibir comentarios sobre la reunión en Ciudad del Cabo del “International symposium The politics of poverty research and pro-poor policy making: Learning from the practice of policy dialogue”. Me han llegado muy interesantes reflexiones desde la Evidence Based Policy in Development Network.

Por último llamar la atención sobre el concepto de resiliencia. Este concepto no es nuevo, me acompañó todo un verano en la única asignatura para septiembre de mi carrera de agrónomo, por tanto gran recuerdo mío y de otros sufridores de la resistencia de materiales…Recibo información de diferentes direcciones como un concepto de relieve en el sector humanitario (seguridad alimentaria). Incluso parece que comunicar bien este concepto puede salvar vidas…si lo hubieramos sabido quizás hubiera sido más llevadera aquel verano.

Un documento marco que aspira a ser la nueva Política de Evaluación de la Cooperación Española


Los días 10 y 11 de Diciembre tuvieron lugar las Jornadas sobre evaluación y cooperación para el desarrollo. La apretada agenda sirvió para recibir una mirada evaluativa desde las redes internacionales de evaluación, desde los organismos multilaterales y bilaterales, así como de hablar sobre el borrador de la nueva Política de Evaluación. El propósito era fomentar la reflexión sobe los principales desafíos en evaluación, presentar el nuevo borrador e intercambiar experiencias.

La calidad de los ponentes  y el grado de intercambio de experiencias fue muy alto. El borrador de la Política de Evaluación no quiere definirse como plan, ni como documento de reflexión teórica, se define como un documento marco que articule la política de evaluación. Hay que felicitar a la División de Evaluación y Gestión del Conocimiento de la SGCID por todo ello.

Algunas de mis reflexiones van en el mismo sentido de lo ya expuesto sobre el III Plan Director en mi artículo en REEDES: a pesar de la voluntad de la División de Evaluación, para que esta Política,  llamada documento marco, no se quede otra vez en la retórica de un documento, habrá que prestar atención a la validez interna y externa de la dicha política. Mis reflexiones no sólo se centran en el Ministerio de Asuntos Exteriores o en la Adminsitración General del Estado sino en todos los actores del sistema, puesto que creo que esto debería ser un ejercicio de corresponsabilidad:

A. A nivel  de validez interna habrá que asegurar (i) el compromiso y liderazgo político al máximo nivel, (ii) la claridad, articulación y plausibilidad de lo esperado (priorización y secuenciación de acciones, el despliegue de incentivos y capacidades adecaudas).

(1) Garantizar que el compromiso y liderazgo político con la función de evaluación al máximo nivel sea real. El compromiso político se pondrá a prueba con dos elementos básicos: (i) el grado de apoyo y respuesta a las directrices y recomendaciones de las unidades de evaluación del sistema, (ii) Los recursos puestos en juego a pesar de las restricciones presupuestarias. Ya deberíamos tener suficientes aprendizajes pasados de planificaciones retóricas que sólo al final esperan encontrar capacidades y recursos.

(2) Asegurar (i) la localización exacta de los desafíos a considerar y (ii) su priorización y su posterior selección y secuenciación en función de las capacidades reales del sistema y de los mecanismos de incentivos a desplegar.

(3) Desplegar los incentivos (son esenciales). Para acertar con los incentivos habrá que trabajar no sólo la oferta sino también la demanda evaluativa. ¿Por qué en el pasado los esfuerzos no funcionaron como se esperaba?. Este tema es demasiado extenso para tratarlo aquí, hablamos de mecanismos que permitan incentivos, correcciones, reorientaciones, adaptaciones… pero algunos de los elementos a considerar pasarían por la necesidad de aumentar la rendición de cuentas (que es a la vez un medio y un fin de la evaluación) para hacer realidad el aprendizaje desde la evaluación. La rendición de cuentas y el aprendizaje son dos caras de la misma moneda. Lamentablemente la estrategia del “buenismo evaluativo” (aprender es bueno luego todos deberíamos evaluar) no ha funcionado…Además el peligro de que solo evalúen los buenos, puede derivar en que solo evalúen los tontos (si son sancionados) y al final no evalúe nadie voluntariamente. Hay que equilibrar el aprendizaje con la (mutua) rendición de cuentas (entendida como ejercicio de responsabilidad) para poder mejorar y para legitimar el sistema de evaluación.

(4) No dejar para el final el tema de las capacidades (recursos humanos, financieros, organización…).  Un aprendizaje del pasado es que la ausencia de capacidades ha sido un letal desincentivo y una señal de debilidad del compromiso político real (punto primero de esta lista).

B. A nivel de validez externa, hará falta seguir de cerca a esta política (si queremos que se convierta en una “P”olítica) y habrá que rendir cuentas como sistema de evaluación.  Sin ese continuo seguimiento, adaptación y reorientación volveremos a asistir al espectáculo de una caja mágica que pierde el rumbo y legitimidad al perder el contacto con la realidad…Además los futuros desarrollos de este documento marco habrán de contextualizar y clarificar el propósito (prioridades) y qué mecanismos de cambio van a considerar.

Estuvo bien encontrar de nuevo a la comunidad evaluativa del sector de la cooperación (decisores, gestores, ejecutores, académicos de evaluación). A día de hoy tenemos grandes retos pero no creo que seamos peores que la de otros países (Reino Unido, Holanda, Noruega…), pero sí nos han faltado ciertos incentivos, liderazgo y compromiso contiuo…

Y me repito porque lo merece: “Hay que felicitar a la División de Evaluación y Gestión del Conocimiento de la SGCID por todo ello”

Algo debe cambiar para que nada cambie


Siguen apareciendo interesantes artículos y trabajos sobre la gestión del conocimiento en desarrollo internacional. El problema no es tanto saber lo que hay que hacer, sino tener claros los motivos e incentivos para hacerlo, para cambiar efectivamente  y no tanto seguir la máxima de El Gato Pardo “Algo debe cambiar para que nada cambie”. El problema sigue siendo conjugar el compromiso, con el liderazgo, las capacidades y los incentivos (o como subraya Britton y dirían en las novelas de detectives: el motivo, la oportunidad y el medio)

He aquí algunos de los últimos trabajos: Uno sobre los diferentes conceptos que giran en torno a la palabra conocimiento llamado K* en el KStar Concept paper y he aquí un interesante artículo sobre estrategias de gestión del conocimiento (Nancy Dixon). Aunque sobre esto poco se puede aportar a lo ya escrito hace más de siete años en el paper de Britton sobre aprendizaje organizacional en ONGDs, que tanto me ayudó en mi propio trabajo sobre la materia: La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo

Primer Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo


Esta semana tuvo lugar en Santander el I Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo. Una oportunidad, desde el respeto, para encontrar, intercambiar, polemizar. Podemos encotnrar todas las ponencias en esta dirección

Por cierto mi ponencia está también ahí: De la política a la práctica: limitantes y precursores del cambio en la implementación de la Política de Desarrollo en España.

En general estuvo muy bien. Notaba un poco de pesimismo y frustración en algunos de los grupos. Hay que seguir…

La crisis en la Cooperación


La crisis ha golpeado a la Política de Desarrollo con un retardo respecto al resto del país. Aquí algunas de las reflexiones al respecto: Un documento de posición y reflexión elaborado por ACADE que resalta el valor de las capacidades institucionales y humanas del sector (La cooperación al Desarrollo Española ante un nuevo contexto: el valor de las capacidades institucionales). Cada cierto tiempo aparecen artículos de opinión al respecto, hace poco el de Chema Vera. A pesar de la época de bonanza financiera, creo que nunca llegamos a salir de la crisis…