La fase de diseño: la clave para el uso evaluativo


En el pasado post El crimen de utilizar una evaluación, desarrollamos que para que el uso de las evaluaciones sea efectivo hacen falta: (A) Motivaciones, (B) Oportunidades, (C) Medios. Dentro de las “Medios,  una buena fase de diseño asegura el uso evaluativo.

Sin buenas preguntas no hay buenas respuestas en una evaluación…

El fortalecimiento de los procesos de la fase de diseño de la evaluación es vital para la mejora del uso de las evaluaciones. Sigue leyendo

La planificación estratégica para el uso evaluativo


En el pasado post El crimen de utilizar una evaluación, desarrollamos que para que el uso de las evaluaciones sea efectivo hacen falta: (A) Motivaciones, (B) Oportunidades, (C) Medios. Dentro de las “Oportunidades”, además de clarificar el propósito (¿rendición de cuentas o aprendizaje? y la orientación a la demanda, es clave la priorización y estrategia en el plan y la selección de evaluaciones.

Dada la escasez de recursos se necesita un enfoque estratégico a la hora de seleccionar lo que se debería evaluar. Sigue leyendo

Re encontrando a Subirats


He releído un texto antiguo pero completamente actual del maestro Joan Subirats y me centré en sus anotaciones sobre uso de evaluaciones:

Sólo cuando los resultados de la evaluación coincidían con la voluntad de sus decisores políticos el «efecto» de la evaluación era más claro (Subirats, 1992: 156)

En muchos casos se podría incluso definir tal tipo de aproximación más como operación de toma de conciencia que como una evaluación convencional. (Subirats, 1992: 157) Sigue leyendo

Una cultura del aprendizaje garantiza la motivación de la evaluación


En el pasado post El crimen de utilizar una evaluación, desarrollamos que para que el uso de las evaluaciones sea efectivo hacen falta: (A) Motivaciones, (B) Oportunidades, (C) Medios. Dentro de las “Motivaciones” es clave , además del liderazgo, promover una cultura de evaluación, de la responsabilidad y del aprendizaje.

A nivel estratégico promover una cultura que valore y legitime la evaluación y el aprendizaje pasa por:  (1) Disminuir la percepción de la evaluación como crítica y los evaluadores como críticos , (2) Utilizar personal interno y externo para llevar a cabo las evaluaciones, (3) Renovar  la imagen de las evaluaciones, (4) Ser flexible y disfrutar aprendiendo, (5) Establecer los incentivos (y sanciones) adecuadas, (6) Integrar la evaluación y el aprendizaje dentro de la planificación y la rendición de cuentas a nivel estratégico y operativo.

Aquí algunos ejemplos desde la práctica de cómo promover dicha cultura: Sigue leyendo

Usos y abusos de nuestra burbuja de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)


Vivimos tiempos convulsos en España. Pero soy optimista. Tengo el optimismo del corredor y del esfuerzo de la carrera de fondo. No hay otra. Cualquier atajo, de esos a los que nos han mal acostumbrado, no va a mejorar las cosas, al menos a nivel colectivo…

Para entender qué quiero decir por atajos, recientemente apareció el artículo de opinión de César García Muñoz “La enfermedad del clientelismo”. El clientelismo, el nepotismo, usar fondos públicos con intereses no públicos son formas de corrupción.

Y es que algo que también propició el espejismo de bonanza de principios de 2000, a la sombra de la burbuja inmobiliaria, fue el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) desde Administración General del Estado, Comunidades Autónomas y Entes Locales. Creo en la AOD como complemento a la coherencia de otras políticas para resolver algunas desigualdades globales. Pero no creo en el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo, ya que puede tener en el medio y largo plazo –como estamos viendo ahora en España- claros efectos adversos sobre beneficiarios, socios y profesionales del sector. Lo que hemos presenciado ha sido el viejo dar peces en lugar de enseñar a pescar. Y se acabaron los peces. Y apenas nadie fuera del núcleo más cercano de lo que se ha llamado “sociedad civil organizada” (y que algunos confunden con la sociedad civil a secas) movió un dedo para evitar el desarme de esa política…había otros problemas. Pero esos problemas son complementarios, no suplementarios: la cooperación, la solidaridad no entienden de fronteras, más que nunca ahora necesitamos de los valores de la solidaridad y la cooperación en la sociedad española.

El aumento de la AOD fue descontrolado no sólo porque el nivel de responsabilidad, rendición de cuentas y evaluación de lo realizado estuvo por debajo de lo que debió ser, sino por su falta de sostenibilidad. Porque no se hizo una planificación racional y realista que previera diferentes escenarios de futuro para tomar decisiones que trataran de asegurar cierta sostenibilidad de elementos clave (como la educación para el desarrollo, el desarrollo de instituciones y capacidades  y la investigación para el desarrollo). En el Reino Unido, también en crisis aunque cierto no del calibre de España, y también con gobierno conservador, fruto en parte del desarrollo de la enorme fortaleza de sus instituciones (DFID, Universidades, ONGD, think tanks, profesionales…), fruto en parte de la eminencia de sus centros de investigación y de la trayectoria de campañas de sensibilización, la AOD se ha mantenido como una prioridad independientemente del color político (llegando al 0,7%).

Sin duda en España ésa fue una época dorada (especialmente para algunos) pero efímera (para la mayoría).  José Antonio Marina en su libro “La inteligencia fracasada”, indica que la “Inteligencia es la capacidad de un sujeto para dirigir su comportamiento, utilizando la información captada, aprendida, elaborada y producida por él mismo”. Si el sujeto fueran los distintos engranajes de la máquina que se puso a ejecutar la AOD, ¿qué podríamos decir de su inteligencia?

Si al menos aprendiéramos. Pero es complejo: Ya tras el cambio de gobierno se ha hecho el camino inverso pero también sin control. Se ha cortado por lo sano (odio esa expresión), se ha recortado de forma dramática, drástica y súbita la AOD sin valorar qué intervenciones merecía la pena continuar…Intervenciones pertinentes y eficaces se han parado sin realizar un análisis de vulnerabilidad, la precariedad de la carrera profesional se ha acentuado, expedientes de regulación de empleo…continúa el clientelismo y procesos de reclutamiento poco transparentes (de esos en los que se sabe el/la que será elegido antes de que comience el proceso).

Pero a pesar de todo ello, sí que se consiguieron resultados, se ha contribuido a la reducción de las desigualdades y ahora contamos con muchos profesionales de calidad en el sector.

Lástima que no hayamos sido capaces de contar y aprender de todas esas historias (de las buenas y de las no tan buenas)…y lástima que hayamos dejado tantas intervenciones eficaces sin continuación y que muchos de esos profesionales no encuentren ahora su lugar en la Cooperación Española…cuando hubo momentos que no éramos capaces de ejecutar toda la AOD  prevista. Recordemos  que el Consejo Europa acaba de criticar a España por sus pasados gastos irracionales. El gasto o el recorte no son malos por sí mismos, no son malos si se gasta o si se recorta bien. Lo que es malo es el adjetivo: “irracional”.

Hoy más que nunca necesitamos de los valores de la cooperación y la solidaridad para superar estos tiempos irracionales y convulsos.