Usos y abusos de las evaluaciones: Teoría, Retórica y Práctica


Con la misma editorial que publicó parte de mi tesis sobre la gestión de la información en las organizaciones de desarrollo, estoy en estos momentos completando otra publicación sobre “la gestión del conocimiento y el uso de las evaluaciones”.

Aunque aparece en repetidas ocasiones en el lV plan Director y en el Plan de Evaluaciones de la Cooperación Española, no hay mucha literatura que hable explícitamente sobre la “gestión del conocimiento de las evaluaciones”(os animo a sentir lo frústrante que es googlear “knowledge management of evaluations”). Sin embargo al contactar con algunos colegas a nivel internacional, la mayoría me refieren al concepto de “uso de las evaluaciones”. Sigue leyendo

La ficción del desarrollo


«Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno el cuento, también es un vínculo y otorga confianza» (Javier Marías)

En esta ocasión traigo juntas algunas de mis pasiones: literatura, desarrollo y evaluación. La evaluación tiene de arte y de ciencia. Este post está dedicado a una de las personas que más me han influido tanto por su arte, como por su ciencia: mi padre. De él aprendí por qué subimos las montañas…«porque están ahí»…. Sigue leyendo

La gestión del conocimiento requiere respeto


El título de hoy lo tomo de una de las últimas entradas del gran gurú de la gestión del conocimiento, Nick Milton: «El rol del respeto en la gestión del conocimiento»

Y eso que Nick no está reconocido como tal o citado por algunos.

Hoy también aparece un post interesante de otro que sí está en la lista aunque en la última posición: Chris Collison. Escribe en su post «cuando el conocimiento no es suficiente» que «No es la falta de conocimiento, la falta de lecciones aprendidas, la falta de experiencia, la falta de asesoría profesional o la falta de sabiduría» sino «la falta de coraje moral para escuchar y hacer lo correcto lo que da a los/as «políticos/as» una desastrosa victoria sobre la «Política» «…bueno pues algo de esto podríamos aplicar en algunos momentos a nuestra política de desarrollo y a algunos/as de nuestras «políticos y políticas» (con minúsculas)…

Por cierto, ya podemos encontrar en la red, la entrega de diciembre de 2013 del KM4Dev (Gestión del Conocimiento para el Desarrollo en su acrónimo en inglés): Facilitando procesos multi-actores: equilibrando dinámicas internas y políticas  institucionales. Esta red sobre gestión del conocimiento es impresionante…como impresionante es el respeto entre sus miembros 😉

En estos momentos estoy escribiendo una publicación sobre la gestión del conocimiento en las evaluaciones (evaluación como proceso). Son bienvenidas referencias o publicaciones sobre el tema. El respeto es necesario para la gestión del conocimiento en las evaluaciones también, sin respeto no hay confianza…cosa que no siempre ocurre. Demasiados factores en contra: aversión al fracaso, desequilibrio de poder, diferentes intereses…más por venir.

ACADE II: Nuevas formas de hacer cooperación. ¿Qué tenemos que hacer para mirar hacia delante?


Esta es la segunda parte del post: Acade: ¿por qué la sociedad española no se ha movilizado ante la reducción de la ayuda?. Como ya contaba en aquella ocasión el día 9 de octubre asistimos a la jornada “Diálogos ACADE sobre la Cooperación al Desarrollo“, invitados por la Asociación de Profesionales por la Calidad de la Cooperación al Desarrollo (ACADE), de la que soy socio.

En este post me voy a centrar en la segunda parte de los diálogos, que se llamaba: Nuevas tareas, nuevas actores, nuevas formas de hacer en la cooperación española

Paso a desarrollar algunas ideas y respuestas (entrecomilladas) a una pregunta inicial de los moderadores: ¿Qué tenemos que hacer para mirar hacia delante?:

-“La internacionalización, mirar hacia afuera, mayor trabajo en red y más mestizaje, hay que aprovechar intereses comunes y economías de escala”. Por desgracia ahora hacemos de la necesidad virtud, tanta gente saliendo de sus países porque no encuentran sitio ni oportunidad…y cómo no, algunas personas con todos los gastos pagados y otras con una mano delante y otra detrás…

-“La cooperación al desarrollo es un tema súper especializado. Con ese enfoque hay que trabajar entre los actores de desarrollo. La opinión pública es diferente a la base social en el momento de hacer tu agenda. Se necesita incidencia especializada en lugar de plantear temas muy genéricos”. De acuerdo hasta cierto punto, pero este enfoque tecnocrático y especializado nos ha llevado a olvidarnos de la sociedad civil como se indicaba en el post anterior…Es peligroso si empezamos diciendo que tratamos temas complejos y difíciles de explicar y terminamos por comunicar sólo los aciertos y considerar a la sociedad no preparada para asumir los fallos. Peligroso porque de ahí a la falta de transparencia hay un paso.

– “Las ONGD no son las culpables. A veces cuando se habla de problemas de movilización se traslada a las ONGD el problema del fracaso de la política. Están tomando relevancia nuevos actores, hay que desarrollar un sistema de responsabilidades algo más efectivo y simétrico”. El problema es que, para bien o para mal, la sociedad civil española sigue identificando cooperación con ONGD. Algo que me sorprendió en pleno auge del montaje millonario de la política de desarrollo en la legislatura anterior es que en uno de los principales periódicos de este país se confundiera a la AECID con una ONGD (citaba a la AECID como una ONGD)…en fin corregidme pero da la impresión de que la sociedad civil conoce más a determinadas ONGD que a la AECID y la política de cooperación y desarrollo. Y de ahí a señalar a las ONGD en determinados errores de los que no fueron responsables (aunque sí testigos privilegiados en algunos casos) hay otro pasito. El riesgo de que no se asuman responsabilidades es que los errores son de todos y los aciertos de algunos pocos.

-“Se tiene un stock de capitales creados: (1) Capital humano: Las organizaciones tienen un talento que se ha desarrollado. En todos los ámbitos hay profesionales de la cooperación; (2) Capital social internacional. (3) Capital de ilusión y vocación transformadora. Las razones para pensar que no se puede cambiar nada son muchas pero seguimos intentándolo”. Sobre el tema del capital humano hago algunas reflexiones en los puntos siguientes.

Algunas ideas para el futuro:

1. Hemos de aumentar a todos los niveles la cultura del aprendizaje y la rendición de cuentas…más allá de la retórica: Aprender de los aciertos y de los errores. Y aunque como el moderador sugirió “el panorama es tétrico” hay que tratar de conseguir un término medio…Y no quiero que se confunda aprendizaje y rendición de cuentas con evaluación. En la discusión se dijo que en nuestro sector se ha evaluado mucho y es cierto especialmente en el caso de las ONGD, pero eso no significa que se haya utilizado para aprender o para mejorar nuestro desempeño o responsabilidad. Hay una enorme presión desde algunos sectores y barrios, según interés o conveniencia, por dar prioridad a los aciertos o a los errores (o a “determinados” aciertos o a “determinados” errores) según sea su intención la de justificar o enmendar la plana a uno u otro gobierno, estrategia política, programa u organización…en fin poco espíritu de aprendizaje y mucho de maquillaje. Y esto es letal para la credibilidad y legitimidad del sistema de evaluación. Aunque no soy naïf, me pregunto si tal como está el patio existirán en el corto plazo en este país unas condiciones favorables al aprendizaje…un espacio en el que sea posible aprender de los errores…o dar credibilidad a los aciertos. Supongo que a medida que vayamos saliendo de nuestro particular subdesarrollo mental y moral todo esto será posible. Mientras tanto aún con determinados contextos muy hostiles al aprendizaje, se ha de tratar de ser transparente, pero no se puede ser exhibicionista…especialmente cuando no todos jugamos con las mismas reglas.

También hay que aprender de los errores pero sin ser catastrofista, no se puede sufrir la parálisis por el análisis. Tampoco se ha de perder la dirección y dejar de situar en el centro lo importante: la justicia social, la distribución de la riqueza y la lucha contra la pobreza…

2. “Seguir trabajando en red y en alianzas buscando el interés común”. “En el pasado nuestro trabajo en red ha tenido costes de transacción grandes y aunque la situación actual es precaria hemos de seguir trabajando en red aunque de otra manera. Antes se trabajaba en redes homogéneas, primando más redes institucionales que otro tipo de redes más orientadas al conocimiento, capaces reproducir conocimiento nuevo”. En el turno de palabra indiqué que las redes, las coaliciones, las asociaciones y los procesos de coordinación se pueden evaluar también. En nuestro caso estas redes institucionales en teoría eran redes basadas en la representación, pero en demasiadas ocasiones no han funcionado ya que han primado los intereses personales o grupales, e incluso han primado las personas sobre los grupos o instituciones representados por estas personas.

3. Necesidad de trabajar con perspectiva de largo plazo y con visión sistémica, que incluya empatía hacia los demás elementos del sistema. A esto sin duda no ayuda nuestro adanismo, que reinventa la rueda continuamente o que vende sin parar “ideas nuevas en odres viejos”…aunque realmente las ideas no sean tan nuevas, sino conceptos conocidos vestidos de forma diferente…por desgracia los odres siguen siendo viejos como vemos en los dos siguientes puntos:

4. El gran reto de fortalecer la estructura de nuestro sistema de cooperación y de tener instituciones y organizaciones capaces de mejor desempeño. Mi personal diagnóstico: la problemática es un círculo vicioso y a veces parece que entramos en un bucle. Pero parte del origen de esto es la debilidad de nuestro sistema de rendición de cuentas. Sin rendición de cuentas no se necesita aprendizaje, ni conocimiento, ni capital humano… Sin rendición de cuentas la meritocracia no se desarrolla…y no hay condiciones para una carrera profesional…y la gente ha de buscar en otra parte o en otro país. Y como bien sabemos no se van los menos preparados.

5. Más y mejor liderazgo y democracia participativa. En todos los grupos y actores se necesita trabajar más y mejor un liderazgo que sepa representar al sector (en sentido amplio) y no sólo a intereses personales, corporativos o gremiales. Un liderazgo menos preocupado en el poder y sus privilegios, en vencer y convencer y más preocupado en comprender y en escuchar, y en dar un servicio a los grupos representados. Un liderazgo capaz de llegar a compromisos, de aglutinar intereses comunes no particulares y crear más relaciones de confianza. Con este tipo de liderazgo sería más fácil crear ambientes de aprendizaje: aprendizaje y conocimiento para ayudar a la toma de decisiones. Pero, de nuevo, para salir de nuestro bucle ha de exigirse responsabilidad (rendición de cuentas) a nuestros líderes (a todos los niveles) y mejorar los sistemas ya existentes para ello.

Para finalizar se dijo que estamos ante una «agenda compleja», «hay que mirar hacia adelante» pero sin dejar de aprender del pasado. Se ha de seguir trabajando hacia una Política de Estado de Desarrollo (con mayúsculas). «Es importante no perder el acervo que se ha sabido construir»…para ello «se ha de ser imaginativo» como para mirar hacia delante pero ojeando los lados y nuestro retrovisor tanto para aprender de lo que fue, como para que la sociedad civil no nos vuelva a sobrepasar sin inmutarse…

En fin nuestro reto es poner vino nuevo en odres nuevos ¿cuánto tiempo? ¿hará falta de otra generación para ello?¿cuántas generaciones más habrán de pasar?

Cómo ejercer la evaluación independiente y vivir para contarlo


Ya he escrito otro post de nombre similar (Como ejercer la evaluación independiente y no morir en el intento), pero vuelvo a la carga debido a las interesantes aportaciones durante la última semana de octubre (2013) de algunos miembros de Independent Consulting TIG de la Asociación Americana de Evaluación (AEA): la semana del grupo de consultoría independiente. Cualquier miembro de la AEA puede unirse al Independent Consulting TIG.

La consultoría independiente implica retos pero también oportunidades para aprender. Estos son algunos de los temas tratados durante esta semana: El desarrollo de trabajo en red, la gestión de proyectos, el trabajo directo o en subcontratación, gestionar calendarios complicados y el desarrollo de negocio son algunos como algunos de los aspectos más críticos que el consultor independiente debe aprender.

Pero empiezo con unos apuntes de 2010 de Judah Viola (Building Capacity to Succeed as an Independent Consultant): “Para la mayoría de los consultores en evaluación la formación académica no es suficiente y una solución es recurrir a otras personas con experiencia. Algunos consejos que Judah señala son: (1) empezar con la red de contactos que ya tenemos, (2) involucrarse en redes de evaluación, (3) contactar y escuchar a personas expertas por teléfono, internet o en conferencias. A veces nos sorprendemos porque son muy accesibles y generosas con su tiempo”.

Gail Barrington de la Barrington Research Group, Inc desarrolla su post IC Week: Gail Barrington on Still Crazy After All These Years. Así indica que “existen riesgos, períodos muy ocupados y períodos trabajo vacíos, buenos y malos clientes, proyectos de sueño e historias de terror. Y que además hay que controlar aspectos como la gestión de negocio, los retos del marketing, responsabilidades y otros dolores de cabeza”. Señala que “es difícil planificar con tanta incertidumbre alrededor, pero que al mismo tiempo los beneficios son irresistibles. Nada es igual al sentido de plenitud cuando nos damos cuenta de que lo estamos consiguiendo por nosotros mismos e incluso cuando el cliente vuelve a llamar para otro proyecto, o cuando recibes aquella transferencia de dinero que estabas esperando”. “La consultoría independiente es como una enfermedad que se mete en tu cuerpo de la que ya no podemos librarnos”.

Matt Feldmann, de Goshen Education Consulting, Inc. participa con su post: IC Week: Matt Feldmann on Performing the Balancing Act. Matt señala que “hay tres amplias categorías que se necesitan equilibrar: (1) Desarrollo, (2) Gestión; y (3) Administración de la evaluación (nuestro proyecto):

El desarrollo del proyecto es la identificación de potenciales proyectos de evaluación. Estas actividades pueden incluir la comercialización a clientes potenciales, asistencia en la redacción de propuestas y otras actividades generales de trabajo en red. Si no tenemos un nuevo trabajo, no tenemos un negocio.

La gestión del proyecto se refiere a la coordinación de los proyectos financiados por la corriente que incluye el desarrollo de contratos, facturación, y reuniones con los clientes para coordinar la actividad y discutir los resultados de la evaluación. Si no se nos paga o no coordinamos las relaciones con nuestros clientes actuales no conseguiremos sostenibilidad.

La administración del proyecto es la realización de la evaluación que podría incluir la recolección de datos, organización, edición y presentación de informes. Esto es a menudo visto como la actividad principal de los evaluadores, pero no puede ser la única actividad si deseamos continuar como consultores independientes”. Como consejo nos indica que todo proyecto que realizamos es una oportunidad para desarrollar un nueva evaluación.

Carlisle Levine en su post IC Week: Carlisle Levine on Finding Community as an Independent Evaluator indica que “lo más crítico para una colaboración exitosa es la confianza, basada en valores compartidos y compromisos similares, como para producir un trabajo de calidad de una manera oportuna. Esto requiere (1) sensibilidad hacia la disponibilidad en el tiempo y hacia las necesidades financieras; (2)  tener claro el alcance del trabajo y reforzado por una buena comunicación; (3) llegar a acuerdos para no darse desagradables sorpresas. Además nos sugiere la lectura de Collaborative relationships in evaluation consulting, escrito en 2006 por Stephen Maack y Jan Upton.

Norma Martinez-Rubin, evaluadora independiente, desarrolla los retos de trabajar directamente o a través de subcontratas (IC Week: Norma Martinez-Rubin on Working Solo vs. Subcontracting): “Como consultor independiente trabajar directamente presenta importantes oportunidades para aplicar experiencias y conocimientos que cubran las expectativas de los clientes. Esto a su vez te permite (1) experiencia adicional para evaluaciones incluso más grandes o complejas, aumentando nuestras habilidades y herramientas prácticas, (2) fortalecer la continuidad necesaria para construir un portfolio compuesto de muestras fragmentadas de trabajo con clientes diversos. Este portfolio ha de validar nuestra experiencia, especialidad y valor añadido directamente y ha de compensar los gastos administrativos, generales y honorarios de consultoría”. Como consejos importantes indica que “en el caso de trabajar como subcontratado se ha de acordar con la parte contratante inicial el alcance, el tiempo y las responsabilidades individuales para desarrollar, validar y finalizar las entregas. Se ha de aclarar y acordar lo que cada uno entiende sobre las expectativas del cliente (formatos de productos entregados, fechas límites previas a los productos finales y las remuneraciones acordadas por los servicios)”. Es interesante un posible formato de feedback de grado de satisfacción de nuestros clientes presentado por Kathleen Dowell y otros evaluadores (Kathleen Dowell on the Evaluation Client Feedback Form)

Por cierto me despido con algunos consejos que Bob Williams da sobre cómo mantenerse a flote como independiente: «A selfemployment survival guide«: (1) Paga todas las deudas que tengas tan pronto como puedas; (2) Ten una idea del dinero que necesitarás en los próximos tres meses y trata de asegurar esa suma en tu banco, (3) No creas que tu reputación depende enteramente de tu último trabajo; (4) Sé selectivo, no digas sí a todos los trabajos (a) practica si necesario delante del espejo el decir “no”; (b) haz sólo trabajos que te interesen; (c) No tomes trabajos sólo por dinero; (5) evita trabajar en solitario si es posible, construye una red de colegas, (6) Decide tus honorarios  y mantenlos; (7) no te sientas mal por ver películas a las 3.00 de la tarde; (8) Nunca trabajes los fines de semana, haz algo que te ayude a evitarlo; (9) Intenta trabajar fuera de tu casa; (10) Los clientes desaparecen y las razones tienen poco o nada que ver con el trabajo que has realizado; (11) El ser despedido pasa a menudo, (12) Antes de presentarte a licitaciones, pregunta las siguientes cuestiones. (a) ¿a cuánta gente han enviado invitación? Si la lista es de más que cinco, ten seguro que es una lotería y la gente buena sólo juega a la lotería en fines de semana, (b) ¿a quiénes otros se lo han mandado? Evita perder el tiempo, (c) ¿cuál es el presupuesto de la evaluación? (13) Ten muy claro cuál es tu equilibrio entre trabajo y vida; (14) Ten buenos registros de tus experiencias en conseguir, desarrollar y mantener clientes; (15) Invierte tus esfuerzos y angustias en convencerte y desarrollar un discurso de que lo que ofreces eres TÚ – o en argot tu PUV (Proposición Única de Venta).  Esto, combinado con el punto 6 sobre los honorarios, son las bases de lo que es el éxito en la consultoría independiente en evaluación. Bob se despide indicando que sobre todo sigamos nuestra intuición que en su caso ha sido mejor que la lógica.

Buena suerte y a disfrutar ¡¡

Otras referencias:

Consulting and Evaluation with Nonprofit and Community Based Organizations por Judah Viola & Susan McMahon (2010) http://www.jblearning.com/catalog/9780763756888/

Independent Evaluation Consulting: New Directions for Evaluation, No. 111 (2006) http://www.josseybass.com/WileyCDA/WileyTitle/productCd-0787995592.html

Evalbusiness: The Independent Consulting TIG email list http://finance.groups.yahoo.com/group/evalbusiness/

Acade: ¿por qué la sociedad española no se ha movilizado ante la reducción de la ayuda?


El día 9 de octubre asistimos a la jornada «Diálogos ACADE sobre la Cooperación al Desarrollo«, invitados por la Asociación de Profesionales por la Calidad de la Cooperación al Desarrollo (ACADE), de la que soy socio.

Aun a riesgo de ser algo fragmentado, en este post me voy a centrar en la primera parte de los diálogos, que se llamaba: El futuro de la política de cooperación para el desarrollo en un mundo en cambio. En un post posterior abarcaré toda la jornada y profundizaré con alguna reflexión.

Paso a desarrollar algunas respuestas (entrecomilladas) a algunas preguntas iniciales del moderador: ¿Tiene sentido hablar de la ayuda? ¿Por qué la sociedad española no se ha movilizado?

Se comenzó por una percepción sobre la realidad: “Debajo de las cifras macroeconómicas sigue existiendo desigualdad”.

La reducción actual de la ayuda se definió no sólo como un problema presupuestario, sino también político. “No se ha conseguido nunca encajar la política (de cooperación y desarrollo) en la política de estado”. “Incluso cuando la política tuvo más presencia hubo muchas resistencias. Hay un problema estructural y de partida. Además en el orden internacional hay una gran debilidad de la parte de acción cooperativa. El mundo se concibe más como interés nacional que como cosmopolitismo”.

Se indicó que ha habido cambios en el sistema de cooperación, pero “han sido miméticos de la agenda internacional y no se ha reflexionado suficientemente sobre la especificidad de España”. Ha habido una “despreocupación por la estructura (recursos humanos y organización) y para centrarse demasiado en los recursos financieros”. Se señaló la debilidad de la “inteligencia estratégica” y que en las circunstancias actuales, haciendo de la necesidad virtud, “ahora se podría tener la oportunidad de pensar”.

En España hay escasa cultura de trabajo en común entre ministerios y por otra parte se necesita gestionar mejor la incidencia política. Hay espacio para “cambiar las estructuras de poder y el componente técnico”. “Las dos dimensiones se han manejado mal y se ha dado demasiada importancia a la parte tecnocrática siguiendo las directivas del CAD. Los líderes no han tenido/están teniendo visión de futuro. Han sido capaces de implementar acciones pero luego no ha habido/hay capacidad para demandar que asuman responsabilidad y competencias».

Se habló incluso de la “necesidad de cambio de paradigma”…y yo ya lo sugerí en el turno de intervención público, que cuando se habla de esos dos palabros juntos me da miedo. Me da miedo porque algo que caracteriza a nuestra cooperación es el adanismo, esto es, el continuo cambio de paradigma sin pararse a comprender qué, por qué y cómo han sucedido las cosas. Y quizás, lo que es más grave, se cambia de paradigma en Madrid pero los efectos de estos cambios tardan en llegar al terreno, o cuando están a punto de cambiar la forma de hacer las cosas (porque los cambios llevan tiempo), se vuelve a cambiar de paradigma.

En algunas intervenciones se vendieron como nuevas ideas que no lo son tanto sino que se vienen repitiendo desde hace casi 8 años. Se indicó que “no tiene sentido la (agenda de la) ayuda como la pensábamos en el pasado, sino más bien como una política de desarrollo con diferentes soportes. Hay que focalizarse menos en la ayuda y tratar más otros temas como las acciones redistributivas a través de la presión fiscal sobre el quintil más alto”. Se recordó la importancia política del sistema, la necesidad de “manejar algunos ámbitos de la acción política que han quedado fuera de foco: Nos hemos centrado en los perímetros convencionales, es necesario involucrar a todo el gobierno”.

En suma, la importancia de ir a las raíces de la pobreza y la desigualdad: “Estamos en un mundo menos diferenciado, con un arco de necesidades de desarrollo más difuso, por lo que hay que trabajar las reglas que impiden procesos de desarrollo”. Lo dicho, poco nuevo bajo el sol en este punto.

¿Por qué no y qué se ha hecho mal si a una parte de la sociedad española le importa la justicia?

Desde el principio se señalaron las “deficiencias de la vinculación del sector de la cooperación con la sociedad española”. «Da la impresión de que a la sociedad española no le importa lo que ha pasado con los recortes en la ayuda oficial al desarrollo. Da la impresión que se han minusvalorado, que los recortes no les importan”.

En el desarrollo de estas cuestiones se fue bastante contundente: “La sociedad civil organizada ha cambiado su papel y ya no habla en nombre de otros”. Aquí se mencionaron movimientos como el 15 M o las redes sociales. “No se necesitaba a la ciudadanía y la cooperación se ha dedicado a otras cosas…y se han perdido a las bases”. No se tuvo la suficiente visión de que la “sociedad civil organizada es capaz de crear opinión y estar sintonía con la sociedad. Luchar contra las desigualdades no implica sólo luchar contra la pobreza”. “La sociedad civil (organizada) ha tenido un problema de comunicación, aunque también ha habido problemas con el papel del liderazgo público”. A este punto durante el turno de palabra indiqué que no sólo era un problema de comunicación en el sentido de enviar el mensaje (de convencer), sino en el de escuchar. Pero hubo más sobre este punto:

-“El sector de ONGD está fragmentado. Pero el problema del apoyo social no es sólo de España. No se ha sido capaz de demostrar que la ayuda sirve para algo, de que la ayuda funciona”. Por otra parte hay muchos“peligros buscando atajos del norte al sur”.

– La base no se necesitaba porque estaban los profesionales. Se buscó “la profesionalización pero no un liderazgo asociativo” con el apoyo de las bases.

-“Ha habido un problema de mala gestión del accountability, ya que se ha entendido un accountability hacia el financiador. En España no tenemos conciencia de que lo público es de todos. Se debería haber hablado con la sociedad sobre los avances. No ha existido una política de transparencia».”No ha habido suficiente diálogo y después el dinero público se ha retirado.”.

En este punto también señalé algunas ideas durante el turno de palabra de la jornada: Las afirmaciones anteriores, de ser ciertas, “iban en contra elementos básicos de la democracia participativa”. En un colectivo y sector para el que el concepto de participación parece tan importante, esto aumenta la carga de retórica de su discurso (o sus discursos). Repitamos: ¿No se necesitaba a la ciudadanía? ¿No había una política pública de estado?. También señalé que al binomio política vs tecnocracia había que añadir las dinámicas personalistas (o grupales) de poder. Éstas implican que el único deseo de cambio que se desea es “quítate tú para ponerme yo”, para mandar, mandar porque puedo. También es de señalar la magnitud de la retórica de una política ilustrada debido a la distancia con la sociedad civil, y que a su vez ha dado lugar a más distancia entre la sociedad y la política. Por otro lado en esos momentos estaba pensando: ¿en qué lugar de la retórica queda el pacto de estado contra la pobreza de noviembre de 2007?…que por lo visto ni fue pacto social, ni de estado, ni se ha visto la necesidad de implementarlo…

También señalé la necesidad de “mayor empatía en el sector y de evitar confundir la ideología con la moral”. En demasiadas ocasiones he percibido cómo se calificaba a una persona de mala o buena (persona) porque tenía unas ideas u otras. Y en virtud del poder asumido, barrer a las «malas personas» del escenario de decisión o de consulta o de información.

También se comentó la necesidad de “abandonar un sentimiento de superioridad moral sobre lo buenos que somos (en el sector de la cooperación), puesto que en ocasiones se habla de cosas distintas en el norte y en el sur. Se ha de construir una agenda donde se potencie más el diálogo. Se ha trasladado demasiado la agenda hacia los problemas del norte”.

Entonces, ¿ha sido todo un espejismo? En un próximo post desarrollaré la segunda parte de estos diálogos, en la que había algunas respuestas. La segunda parte se denominaba “Nuevas tareas, nuevas actores, nuevas formas de hacer en la cooperación española”

Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar (*)


Cuando llega el verano, incluso aunque no lleguen las vacaciones, o lleguen tarde, o lleguen a medias, uno para un poco el ritmo y trata de tomar perspectiva. El ritmo biológico a veces pasa página con el ritmo escolar, que por esta parte del mundo empieza en el otoño y no con el comienzo del año, como en otras partes del mundo. Cuando era pequeño, o más pequeño, el paso del verano significaba un cambio, el paso a algo nuevo, especialmente significativo, con cambios como primaria, secundaria, la universidad…Pero uno se va haciendo mayor y pierde perspectiva y cae en la tentación de que las cosas no cambian tanto. Pero los hijos sí que cambian, de hora en hora…son nuestros relojes vitales.

“Algo debe cambiar para que todo siga igual y nada cambie” es la expresión central del “gatopardismo”. Éste era el leitmotiv de un blog que mantuve un tiempo y gracias al cual conocí a muy buena gente (entre 2007 y 2012). Con algunas de aquellas personas sigo manteniendo contacto. Áquel fue el que me inició en este mundillo de los blogs y gracias al que he escrito otros hasta llegar a éste, menos personal y más profesional. Estas semanas he encontrado interesantes posts referidos a las bondades de los blogs, algunas de las cuales yo ya cité en un post anterior. En esa dirección esta misma semana Duncan Green reflexiona en su post sobre por qué es interesante ser un blogger en el sector del desarrollo. Como curiosidad para mejorar en eficacia y eficiencia bloggera aconsejo echarle un ojo a los posts de Chris Lysy sobre errores comunes de los bloggeros y sobre diferentes estilos de los bloggeros, en su mayoría referidos al sector de la evaluación.

Pero volvamos al “Algo debe cambiar para que todo siga igual y nada cambie”. Aunque esta expresión tiene una interpretación negativa, también podría ser positiva, como yo escribía en la nota principal sobre mi antiguo blog: “En un mundo en cambio continuo nos afanamos en encontrar nuestro centro de gravedad permanente. Pero nada es permanente (nunca lo fue y hoy menos). Describir el cambio es contar nuestra adaptación a las buenas y malas realidades personales y globales. Frente a la homogeneidad hacia la que nos lleva ese cambio (el consumismo, la superficialidad, la competitividad despiadada); hay realidades que desde lo personal a lo colectivo merece la pena arriesgarse a cambiar, como los procesos de injusticia económica, social y medioambiental. Y otras realidades no han de cambiar, han de continuar y enriquecerse mutuamente, como la diversidad personal, ideológica, cultural, social y medioambiental. Para ello es necesario (no suficiente claro está) un proceso en red (como este blog), de participación, de ideas, de intercambios, de abajo a arriba, de lo local a lo global

Y perdonad que solo en el cuarto párrafo entre al asunto: La expresión de moda (buzzword) “teoría del cambio” está ahora en la cresta de la ola de los mantras de la gestión de la cooperación internacional. Para mí la teoría del cambio, es algo así como el relato, cuento o historia como cada cual ve la realidad desde su lado, teniendo en cuenta todos los elementos escénicos, desde el contexto o los recursos, hasta el motivo o la forma cómo se hacen las cosas. Y es que poco a poco la ya famosa “teoría del cambio” (ToC), está situándose en posiciones privilegiadas. Estas últimas semanas seguimos encontrando referencias: Enrique Mendizábal, que en 2011 ya había compartido una interesante síntesis sobre la discusión sobre la ToC, nos indicaba que antes que contar la teoría del cambio deberíamos comprender cómo el cabio ocurre. Y cerrando el círculo, incluso Duncan Green ha reflexionado hace unas semanas sobre lo que es una teoría del cambio y cómo la utilizamos.

Tenemos mantra de la Teoría del Cambio para rato. Como tantos otros mantras, esta nueva estrella del video intentará matar a la estrella de la radio, que después de tantos años sigue siendo nuestro colega “el marco lógico” (EML), tan denostado de un tiempo a esta parte, pero sin el que parece que no podemos vivir.

El EML es una forma entre muchas de expresar una Teoría del cambio, pero me como el sombrero si dentro de poco algún donante visionario no empieza a exigirlo como una novedad revolucionaria…y entonces empezará su fin. El problema del EML y tantos otros intentos fallidos no está en sí mismo como técnica, sino en cómo y para qué se utilizan…cualquiera de estas herramientas que simplemente “ayudan a pensar”, pierden sentido si solo sirven para pedir financiación o para rendir cuentas en un sentido estrecho y miope…

Y voy terminando…Yo pensaba que no, pero esto de la evaluación es muy parecido al mundo de la farándula. Y es que casi todo en la vida es así. Y como la gente de la farándula uno sale a hacer sus bolos. Pues bien, estas últimas semanas mi blog ha sido una foto fija, nada ha cambiado. La razón: he estado viajando debido al arte y oficio de la evaluación. He visitado varios países de África, Angola, Burundi, Senegal y Gambia y uno de América Latina, Perú, y no he tenido tiempo para otras facetas artísticas. “He visto cosas que no creeríais”, decía Roy Batty el replicante en Blade Runner. Bueno pues yo no me meto en lo que crea la gente, pero he visto cosas que yo no creía que vería:

1. Ahí fuera hay gente magnífica….los primeros son los últimos. Los proyectos tratan de comprender los sistemas que quieren contribuir a cambiar (Lewin dixit)…Nada como viajar para comprenderse mejor, para tomar perspectiva, para desoxidarse de tanta burocracia como suele haber en los países de origen de los donantes, tan cerca de Mordor. Y también estoy pensando en coordinadores y oficiales de terreno que, a veces sin recursos, se empeñan en hacer sus tareas de la mejor forma posible.

2. Estos años de vino y rosas de la cooperación española hemos creado maravillas y…auténticos monstruos. En mi último lugar de destino, encontré varios jefes de programa de bello título (el programa) pero desesperados porque no sabían cómo o dónde gastarse el dinero (varios millones de euros)…y otros programas que sí lo sabían pero cuyo título era cuestionado…en fin hubo un secretario de estado en mi juventud que dijo aquello de que “la pobreza es una cuestión de estadística”, mis vivencias en el lado oscuro burocrático también añadiría aquello de que para otros  “la pobreza es una cuestión de titulares”…a veces de un solo día o de una hora, o de unos minutos…Andy Warhol y sus diez minutos de gloria…buscamos la gloria, o la fama, pero la fama cuesta…a veces se consigue con esfuerzo…y otras no (se consigue o se consigue sin esfuerzo…sobre todo en países sin sistemas meritocráticos).

3. Pocas veces algo es como parece, no demos las cosas por hechas. Los prejuicios, las ideas preconcebidas, no son buenos compañeros. He tenido gratas sorpresas con evaluaciones que me parecían arduas y al contrario, otras que parecían espléndidas se han complicado.

(*)»Cantares» de Antonio Machado, cantado por Joan Manuel Serrat…

¿Carrera profesional en la cooperación española? La soledad de la carrera de fondo


Quiero iniciar un período de reflexión en torno a la carrera profesional en la Cooperación Española. Siempre he creído que el tema del aprendizaje, la calidad y la construcción de capacidades son caras de la misma moneda. Como da para mucho, prefiero empezar por algo fácil y qué más fácil que… autoplagiándome. Aquí dejo un texto de una publicación de hace 4 años, pero que se escribió hace más de 5 años. Texto que me temo que sigue siendo de actualidad y que sigo manteniendo íntegramente. Entonces la crisis financiera empezaba, pero parecía lejos del sector de la Cooperación Española que, salvo excepciones, vivía en la burbuja de su luna de miel con el poder («el anillo único para dominarlos a todos») y la financiación («mi tesoro»). Y es que digan lo que digan los Planes Directores (de la Cooperación Española), nuestra crisis es social-colectiva, de valores y de visión común (y sí, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, pero como decía un amigo (en el futuro) «alguien tendrá que poner el cascabel al gato»)…Y bueno sí, lo escribí yo, pero como no lo habréis leído pues os dará igual digo yo…

(Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

“El tema de los Recursos humanos es uno de los más débiles en la Cooperación Española  (1) En la Cooperación Española en general (sin meternos en sector público o no) no existe una carrera profesional que garantice que un profesional con una determinada formación, conocimiento y experiencia pueda optar en igualdad de condiciones (en términos de concurrencia, publicidad y mérito) a determinados puestos de responsabilidad o decisión. (2) Los procesos de reclutamiento suelen ser poco transparentes, primando el reclutamiento de recursos endógenos. (3) En España, uno de los países de menos productividad de la UE, en general prima la concurrencia en base al precio, no a la calidad, debido en parte a que son muy débiles los mecanismos de rendición de cuentas y a que la cultura de evaluación es también muy débil. (4) Los responsables de Agencias, Departamentos y ONGD no basan su agenda en evidencias. No hay evaluación sistemática ni de resultados ni de buen desempeño organizacional, por lo que no se determinan de forma sistemática aprendizajes o fracasos que discriminen la buena gestión y el buen desempeño. (4) La Educación para el Desarrollo es muy débil (La sociedad española (aparte de un reducido sector cercano a las ONGD, lo que a veces se viene en llamar “sociedad civil organizada”) se ha quedado anclada en las manifestaciones de 1994 en torno al 0,7%, de forma que, en general, no demanda resultados de desarrollo sino que, debido al desconocimiento del sector y su evolución, se centra sólo en la necesidad de “cuentas claras”. Los esfuerzos en Educación para el Desarrollo tendrán que avanzar en el sentido de que la sociedad demande eficacia y resultados de desarrollo a las Organizaciones de Desarrollo (“0,7 para qué”). Sin embargo no es claro que en estos momentos pueda ser asumido por la sociedad el grado de riesgo e incluso fracaso que toda intervención en desarrollo lleva asociado. De ahí la importancia de las Capacidades… ) (5) Para finalizar indicar que a esto no ayuda los conflictos por intereses particulares que existe en entre algunos sectores de la cooperación, divididos por la ideología o por la pertenencia a determinadas instituciones o cuerpos (públicos y privados), sin lograr hasta el momento una visión colectiva, y que en muchos casos persiguen la visibilidad y el poder.

Uno de los efectos de lo anterior es un sector de profesionales poco valorado, desestructurado, sin sentimiento de cuerpo y, en consecuencia, en el que prima más el “qué hay de lo mío” y el “sálvese quien pueda”, que una visión colectiva sobre cómo debería ser un sector profesional en coherencia con la agenda de eficacia, en la que “de verdad” primaran los intereses de los más pobres (destinatarios por la vía de la apropiación y alineamiento de la ayuda) y de la sociedad española (demandantes de reducción de la pobreza con la máxima eficacia, eficiencia, pertinencia e impacto posible). En este marco la Cooperación Española continuamente se está descapitalizando de sus profesionales, ya que no existen ni mecanismos, ni contextos, ni incentivos para dar la oportunidad o contar con los mejores profesionales en los puestos de responsabilidad y decisión.

Como resultado de los desincentivos anteriores las Agencias, Departamentos públicos y las ONGD españolas tienen una gran rotación de personal tanto de personal directivo, como técnico. Estos cambios hacen más necesarias las estrategias de Gestión del Conocimiento y tienen el peligro de tender a una visión cortoplacista y no estratégica. Asimismo en dichos Departamentos Públicos no suele haber objetivos ni indicadores claros a nivel organizacional, ni mecanismos eficaces de rendición de cuentas de forma bidireccional a los más altos niveles jerárquicos.»

(Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

Cómo ejercer la evaluación independiente y no morir en el intento


Estoy en la fase de gabinete de una evaluación y, justo ahora, me ha dado por escribir algunos pensamientos vagabundos, sobre esta vida tan apasionante y compleja que es la de la evaluación como independiente. No voy a hacer una tesis doctoral sobre ello, tan solo indicar que a pesar de que haya muchos prejuicios sobre los consultores externos, si hablamos de los independientes y, dentro de este grupo, además hablamos de ese 80% de l@s independientes que podríamos llamar “pequeños o medianos” (no en estatura, experiencia, conocimiento o capacidad claro, si no muchas veces por su nivel de networking), la principal oportunidad es la libertad, pero el principal reto es la incertidumbre respecto a la agenda, la esquizofrenia de la necesidad de planificarse a dos meses vista, que es cuando suelen publicarse los Términos de Referencia de las Evaluaciones (cuando no son dos semanas antes)…pueden darse semanas, meses sin ningún encargo y de repente tres a la vez. Pero como dice una muy buena amiga, “esto añade picante a la vida”. Y yo que he estado en ambos lados del espejo, como asesor de políticas de evaluación, como gestor de evaluaciones y como “implementador” de evaluaciones, creo que ésta última es de las más creativas. Cada evaluación es diferente, pero cada evaluación es un aprendizaje tremendo…aprende más el evaluador que el evaluando…aunque sea M.Q.Patton…

Y qué harán en esos tiempos muertos y solaces los intrépidos evaluadores independientes, se preguntarán ustedes. Para algunos de ustedes estará muy claro: “pues disfrutar de la vida, vivir a todo tren y gastar las astronómicas cantidades que has ganado como consultor independiente”…FALSO: Primero, aunque muchas veces se factura por días (…en otros países en los que se valora y respeta el conocimiento y el saber hacer, y hay otros, no necesariamente los mismos, que hasta se factura mucho por día) el tiempo que te consume la evaluación puede-especialmente si no lo controlas- extenderse hasta el infinito…y por qué no, si el evaluador no le pone límite al comandatario (con aquel dicho del “ya que estás” hazme esto o aquello)…Segundo, esto es como el cuento de la hormiga y la cigarra, recuerden que pueden pasar semanas, meses sin otro encargo o trabajo “remunerado” (no justamente remunerado hay demasiado). Tercero, el independiente ha de estar constantemente buscando nuevas oportunidades, nuevos trabajos, reforzando su red de contactos y colegas de profesión (evaluadores o no), observando las modas de este mundillo (que si resiliencia, que si RCTs, que si complejidad,…). Cuarto, sólo ese 20% de l@s independientes que podríamos llamar “NO pequeños o medianos” (no en estatura, experiencia, conocimiento o capacidad claro, si no muchas veces por su nivel de networking) ganan de verdad como para no preocuparse por la capitalización de la economía familiar. Quinto, no conozco bien otros contextos, pero el español para nuestro sector siempre ha sido…¿cómo decirlo? especial, complejo…como dijo hace ya una eternidad nuestro todavía referente Alonso (no Quijano, sino Jose Antonio): “castizo”. Y perdón por mirarme al ombligo, pero mi querida España es el país en el que me tocó nacer, no sé bien si como barbero, cura o como el caballero de los espejos o el caballero de la blanca luna, como Don Quijote o como Sancho Panza o como un poco de todo. Digo perdón porque un evaluador independiente no entiende de fronteras, no tiene patria ni amos, solo tiene ideales (cuando digo sólo a veces es «solo solo»), debe ser globalizado, ciudadano del mundo…y Quinto: no hay quinto, no hay más por hoy, esto no es una tesis

Y si tienes familia…has de ser un auténtico gurú de la meditación oriental para no caer víctima de la vorágine…pero eso es otra historia que tendrá que ser contada en otro momento

Un amigo evaluador noruego se reía de mí (pero bien que se reía el condenado) porque en nuestra época de esplendor yo le decía que España quería entrar en el Nordic Plus…en fin quién nos ha visto quién nos ve. Otros tienen a grandes y reconocidos gurús en evaluación y potentes sistemas de evaluación. Pero yo termino con unas palabras de ese gran evaluador independiente hispanófono que sin duda pertenece al 80% de l@s independientes que podríamos llamar “pequeños o medianos”: “Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén.”

Ahí queda eso…al tajo ¡

Ponga un blog en su vida: gestione su conocimiento


A veces dudo que algo de lo que aquí escribo sea leído (más que por mí claro). Entonces, ¿para qué un blog?. ¿Algo más que para ahorrarte dinero en sesiones de psicólog@, o, para hacer caso a la recomendación de nuestro psicólog@? …Y aquí vengo al tema que hoy me toca: para gestionar el conocimiento. Pensaba titular el post de hoy “la insoportable levedad del conocimiento”,  pero he optado por un tema más propositivo. Ustedes, si están ahí, dirán.

Esta semana Simon Hearn escribía que desde BetterEvaluation iban a hacer una revisión de los próximos y recientes eventos que merecen la pena (congresos, talleres…), ya que estos eventos son una forma de gestionar el conocimiento. Siempre he estado de acuerdo: cualquier forma de comunicar lo que estamos haciendo es una forma de gestionar el conocimiento. A esto le añado yo la posibilidad de escribir posts de cualquier tamaño como una forma de pararse, pensar y comunicar (aunque sea a uno mismo). En la era del post modernismo y de la post comunicación, la post velocidad nos impide asimilar la mayoría de…los posts…y la información que se exhibe ante nosotros…

Así que como veis tras un tiempo vuelvo a retomar el tema de la gestión del conocimiento, ese enigma dentro de una incógnita dentro de un acertijo, del que todo el mundo acuerda la importancia, siempre importante, pero que pocas veces pasa a ser urgente. Y como con tantas cosas en la vida, todo se puede relacionar con la gestión del conocimiento, todo es gestión del conocimiento…nada es gestión del conocimiento.

Algunos apuntes sobre lo que ha deparado la semana desde algunas personas de la comunidad del conocimiento:

Una nota de curiosidad es  esta lista que ha aparecido de las personas más influyentes en temas de gestión del conocimiento. Algunos son conocidos como Dave Snowden, Nancy White, Ian Thorpe pero muchos han sido un descubrimiento. Increíble como algunos son capaces de hacer análisis de redes hasta llegar a estas listas (i)…Si no quiere poner su propio blog en su vida, ponga el de otros (¡ oíga ¡). Creo que en torno a la gestión del conocimiento en el sector del desarrollo, el de Ian Thorpe merece la pena “Knowledge management on a dollar a day”…para otro post dejo el hablar de los más influyentes en otras lenguas, aparte de la de los Beatles…pero se agradecen candidaturas.

Duncan Green acaba de recordarnos un interesante informe sobre algunos aprendizajes en torno a las respuestas a las últimas crisis alimentarias en el Sahel. Interesante referencia a un modelo para comprender las raíces de la inercia de «por qué las cosas no cambian» («why change doesn´t happen), mediante el llamado modelo «3i»: ideas, instituciones e intereses. Según Duncan Green una combinación de estas tres «3i» subyace en el tipo de parálisis que estamos todavía viendo en las respuestas a las crisis alimentarias en el Sahel. Y parece que Duncan se ha dejado engatusar por ese relativamente nuevo mantra de la «resiliencia» del que ya hablamos en otro post…Como otros mantras (palabros o «buzzwords») nuevo por fuera, viejo por dentro, como casi todos los mantras que periódicamente van surgiendo en nuestro sector 😉

Y otra forma de rizar el rizo es esta taxonomía del conocimiento (Mobee Knowledge Taxonomy of the Year), es decir, una taxonomía de actividades y conceptos relacionados con el conocimiento, los brokers del conocimiento y la comunicación de investigaciones.

Para terminar, recordemos que la próxima semana se desarrolla en el Institute of Development Studies en Sussex la conferencia ‘the politics of evidence’. Un evento en el que se reunirán algunos de los más sesudos pensadores, teóricos o teórico/prácticos del sector de la ayuda…supongo que especialmente del entorno anglosajón y nórdico (aunque sólo sea por el precio de la «entrada» al evento). Veremos las próximas semanas sus aportes a la resolución de algunos enigmas, dentro incógnitas, dentro de acertijos.