Acade: ¿por qué la sociedad española no se ha movilizado ante la reducción de la ayuda?


El día 9 de octubre asistimos a la jornada «Diálogos ACADE sobre la Cooperación al Desarrollo«, invitados por la Asociación de Profesionales por la Calidad de la Cooperación al Desarrollo (ACADE), de la que soy socio.

Aun a riesgo de ser algo fragmentado, en este post me voy a centrar en la primera parte de los diálogos, que se llamaba: El futuro de la política de cooperación para el desarrollo en un mundo en cambio. En un post posterior abarcaré toda la jornada y profundizaré con alguna reflexión.

Paso a desarrollar algunas respuestas (entrecomilladas) a algunas preguntas iniciales del moderador: ¿Tiene sentido hablar de la ayuda? ¿Por qué la sociedad española no se ha movilizado?

Se comenzó por una percepción sobre la realidad: “Debajo de las cifras macroeconómicas sigue existiendo desigualdad”.

La reducción actual de la ayuda se definió no sólo como un problema presupuestario, sino también político. “No se ha conseguido nunca encajar la política (de cooperación y desarrollo) en la política de estado”. “Incluso cuando la política tuvo más presencia hubo muchas resistencias. Hay un problema estructural y de partida. Además en el orden internacional hay una gran debilidad de la parte de acción cooperativa. El mundo se concibe más como interés nacional que como cosmopolitismo”.

Se indicó que ha habido cambios en el sistema de cooperación, pero “han sido miméticos de la agenda internacional y no se ha reflexionado suficientemente sobre la especificidad de España”. Ha habido una “despreocupación por la estructura (recursos humanos y organización) y para centrarse demasiado en los recursos financieros”. Se señaló la debilidad de la “inteligencia estratégica” y que en las circunstancias actuales, haciendo de la necesidad virtud, “ahora se podría tener la oportunidad de pensar”.

En España hay escasa cultura de trabajo en común entre ministerios y por otra parte se necesita gestionar mejor la incidencia política. Hay espacio para “cambiar las estructuras de poder y el componente técnico”. “Las dos dimensiones se han manejado mal y se ha dado demasiada importancia a la parte tecnocrática siguiendo las directivas del CAD. Los líderes no han tenido/están teniendo visión de futuro. Han sido capaces de implementar acciones pero luego no ha habido/hay capacidad para demandar que asuman responsabilidad y competencias».

Se habló incluso de la “necesidad de cambio de paradigma”…y yo ya lo sugerí en el turno de intervención público, que cuando se habla de esos dos palabros juntos me da miedo. Me da miedo porque algo que caracteriza a nuestra cooperación es el adanismo, esto es, el continuo cambio de paradigma sin pararse a comprender qué, por qué y cómo han sucedido las cosas. Y quizás, lo que es más grave, se cambia de paradigma en Madrid pero los efectos de estos cambios tardan en llegar al terreno, o cuando están a punto de cambiar la forma de hacer las cosas (porque los cambios llevan tiempo), se vuelve a cambiar de paradigma.

En algunas intervenciones se vendieron como nuevas ideas que no lo son tanto sino que se vienen repitiendo desde hace casi 8 años. Se indicó que “no tiene sentido la (agenda de la) ayuda como la pensábamos en el pasado, sino más bien como una política de desarrollo con diferentes soportes. Hay que focalizarse menos en la ayuda y tratar más otros temas como las acciones redistributivas a través de la presión fiscal sobre el quintil más alto”. Se recordó la importancia política del sistema, la necesidad de “manejar algunos ámbitos de la acción política que han quedado fuera de foco: Nos hemos centrado en los perímetros convencionales, es necesario involucrar a todo el gobierno”.

En suma, la importancia de ir a las raíces de la pobreza y la desigualdad: “Estamos en un mundo menos diferenciado, con un arco de necesidades de desarrollo más difuso, por lo que hay que trabajar las reglas que impiden procesos de desarrollo”. Lo dicho, poco nuevo bajo el sol en este punto.

¿Por qué no y qué se ha hecho mal si a una parte de la sociedad española le importa la justicia?

Desde el principio se señalaron las “deficiencias de la vinculación del sector de la cooperación con la sociedad española”. «Da la impresión de que a la sociedad española no le importa lo que ha pasado con los recortes en la ayuda oficial al desarrollo. Da la impresión que se han minusvalorado, que los recortes no les importan”.

En el desarrollo de estas cuestiones se fue bastante contundente: “La sociedad civil organizada ha cambiado su papel y ya no habla en nombre de otros”. Aquí se mencionaron movimientos como el 15 M o las redes sociales. “No se necesitaba a la ciudadanía y la cooperación se ha dedicado a otras cosas…y se han perdido a las bases”. No se tuvo la suficiente visión de que la “sociedad civil organizada es capaz de crear opinión y estar sintonía con la sociedad. Luchar contra las desigualdades no implica sólo luchar contra la pobreza”. “La sociedad civil (organizada) ha tenido un problema de comunicación, aunque también ha habido problemas con el papel del liderazgo público”. A este punto durante el turno de palabra indiqué que no sólo era un problema de comunicación en el sentido de enviar el mensaje (de convencer), sino en el de escuchar. Pero hubo más sobre este punto:

-“El sector de ONGD está fragmentado. Pero el problema del apoyo social no es sólo de España. No se ha sido capaz de demostrar que la ayuda sirve para algo, de que la ayuda funciona”. Por otra parte hay muchos“peligros buscando atajos del norte al sur”.

– La base no se necesitaba porque estaban los profesionales. Se buscó “la profesionalización pero no un liderazgo asociativo” con el apoyo de las bases.

-“Ha habido un problema de mala gestión del accountability, ya que se ha entendido un accountability hacia el financiador. En España no tenemos conciencia de que lo público es de todos. Se debería haber hablado con la sociedad sobre los avances. No ha existido una política de transparencia».”No ha habido suficiente diálogo y después el dinero público se ha retirado.”.

En este punto también señalé algunas ideas durante el turno de palabra de la jornada: Las afirmaciones anteriores, de ser ciertas, “iban en contra elementos básicos de la democracia participativa”. En un colectivo y sector para el que el concepto de participación parece tan importante, esto aumenta la carga de retórica de su discurso (o sus discursos). Repitamos: ¿No se necesitaba a la ciudadanía? ¿No había una política pública de estado?. También señalé que al binomio política vs tecnocracia había que añadir las dinámicas personalistas (o grupales) de poder. Éstas implican que el único deseo de cambio que se desea es “quítate tú para ponerme yo”, para mandar, mandar porque puedo. También es de señalar la magnitud de la retórica de una política ilustrada debido a la distancia con la sociedad civil, y que a su vez ha dado lugar a más distancia entre la sociedad y la política. Por otro lado en esos momentos estaba pensando: ¿en qué lugar de la retórica queda el pacto de estado contra la pobreza de noviembre de 2007?…que por lo visto ni fue pacto social, ni de estado, ni se ha visto la necesidad de implementarlo…

También señalé la necesidad de “mayor empatía en el sector y de evitar confundir la ideología con la moral”. En demasiadas ocasiones he percibido cómo se calificaba a una persona de mala o buena (persona) porque tenía unas ideas u otras. Y en virtud del poder asumido, barrer a las «malas personas» del escenario de decisión o de consulta o de información.

También se comentó la necesidad de “abandonar un sentimiento de superioridad moral sobre lo buenos que somos (en el sector de la cooperación), puesto que en ocasiones se habla de cosas distintas en el norte y en el sur. Se ha de construir una agenda donde se potencie más el diálogo. Se ha trasladado demasiado la agenda hacia los problemas del norte”.

Entonces, ¿ha sido todo un espejismo? En un próximo post desarrollaré la segunda parte de estos diálogos, en la que había algunas respuestas. La segunda parte se denominaba “Nuevas tareas, nuevas actores, nuevas formas de hacer en la cooperación española”

Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar (*)


Cuando llega el verano, incluso aunque no lleguen las vacaciones, o lleguen tarde, o lleguen a medias, uno para un poco el ritmo y trata de tomar perspectiva. El ritmo biológico a veces pasa página con el ritmo escolar, que por esta parte del mundo empieza en el otoño y no con el comienzo del año, como en otras partes del mundo. Cuando era pequeño, o más pequeño, el paso del verano significaba un cambio, el paso a algo nuevo, especialmente significativo, con cambios como primaria, secundaria, la universidad…Pero uno se va haciendo mayor y pierde perspectiva y cae en la tentación de que las cosas no cambian tanto. Pero los hijos sí que cambian, de hora en hora…son nuestros relojes vitales.

“Algo debe cambiar para que todo siga igual y nada cambie” es la expresión central del “gatopardismo”. Éste era el leitmotiv de un blog que mantuve un tiempo y gracias al cual conocí a muy buena gente (entre 2007 y 2012). Con algunas de aquellas personas sigo manteniendo contacto. Áquel fue el que me inició en este mundillo de los blogs y gracias al que he escrito otros hasta llegar a éste, menos personal y más profesional. Estas semanas he encontrado interesantes posts referidos a las bondades de los blogs, algunas de las cuales yo ya cité en un post anterior. En esa dirección esta misma semana Duncan Green reflexiona en su post sobre por qué es interesante ser un blogger en el sector del desarrollo. Como curiosidad para mejorar en eficacia y eficiencia bloggera aconsejo echarle un ojo a los posts de Chris Lysy sobre errores comunes de los bloggeros y sobre diferentes estilos de los bloggeros, en su mayoría referidos al sector de la evaluación.

Pero volvamos al “Algo debe cambiar para que todo siga igual y nada cambie”. Aunque esta expresión tiene una interpretación negativa, también podría ser positiva, como yo escribía en la nota principal sobre mi antiguo blog: “En un mundo en cambio continuo nos afanamos en encontrar nuestro centro de gravedad permanente. Pero nada es permanente (nunca lo fue y hoy menos). Describir el cambio es contar nuestra adaptación a las buenas y malas realidades personales y globales. Frente a la homogeneidad hacia la que nos lleva ese cambio (el consumismo, la superficialidad, la competitividad despiadada); hay realidades que desde lo personal a lo colectivo merece la pena arriesgarse a cambiar, como los procesos de injusticia económica, social y medioambiental. Y otras realidades no han de cambiar, han de continuar y enriquecerse mutuamente, como la diversidad personal, ideológica, cultural, social y medioambiental. Para ello es necesario (no suficiente claro está) un proceso en red (como este blog), de participación, de ideas, de intercambios, de abajo a arriba, de lo local a lo global “

Y perdonad que solo en el cuarto párrafo entre al asunto: La expresión de moda (buzzword) “teoría del cambio” está ahora en la cresta de la ola de los mantras de la gestión de la cooperación internacional. Para mí la teoría del cambio, es algo así como el relato, cuento o historia como cada cual ve la realidad desde su lado, teniendo en cuenta todos los elementos escénicos, desde el contexto o los recursos, hasta el motivo o la forma cómo se hacen las cosas. Y es que poco a poco la ya famosa “teoría del cambio” (ToC), está situándose en posiciones privilegiadas. Estas últimas semanas seguimos encontrando referencias: Enrique Mendizábal, que en 2011 ya había compartido una interesante síntesis sobre la discusión sobre la ToC, nos indicaba que antes que contar la teoría del cambio deberíamos comprender cómo el cabio ocurre. Y cerrando el círculo, incluso Duncan Green ha reflexionado hace unas semanas sobre lo que es una teoría del cambio y cómo la utilizamos.

Tenemos mantra de la Teoría del Cambio para rato. Como tantos otros mantras, esta nueva estrella del video intentará matar a la estrella de la radio, que después de tantos años sigue siendo nuestro colega “el marco lógico” (EML), tan denostado de un tiempo a esta parte, pero sin el que parece que no podemos vivir.

El EML es una forma entre muchas de expresar una Teoría del cambio, pero me como el sombrero si dentro de poco algún donante visionario no empieza a exigirlo como una novedad revolucionaria…y entonces empezará su fin. El problema del EML y tantos otros intentos fallidos no está en sí mismo como técnica, sino en cómo y para qué se utilizan…cualquiera de estas herramientas que simplemente “ayudan a pensar”, pierden sentido si solo sirven para pedir financiación o para rendir cuentas en un sentido estrecho y miope…

Y voy terminando…Yo pensaba que no, pero esto de la evaluación es muy parecido al mundo de la farándula. Y es que casi todo en la vida es así. Y como la gente de la farándula uno sale a hacer sus bolos. Pues bien, estas últimas semanas mi blog ha sido una foto fija, nada ha cambiado. La razón: he estado viajando debido al arte y oficio de la evaluación. He visitado varios países de África, Angola, Burundi, Senegal y Gambia y uno de América Latina, Perú, y no he tenido tiempo para otras facetas artísticas. “He visto cosas que no creeríais”, decía Roy Batty el replicante en Blade Runner. Bueno pues yo no me meto en lo que crea la gente, pero he visto cosas que yo no creía que vería:

1. Ahí fuera hay gente magnífica….los primeros son los últimos. Los proyectos tratan de comprender los sistemas que quieren contribuir a cambiar (Lewin dixit)…Nada como viajar para comprenderse mejor, para tomar perspectiva, para desoxidarse de tanta burocracia como suele haber en los países de origen de los donantes, tan cerca de Mordor. Y también estoy pensando en coordinadores y oficiales de terreno que, a veces sin recursos, se empeñan en hacer sus tareas de la mejor forma posible.

2. Estos años de vino y rosas de la cooperación española hemos creado maravillas y…auténticos monstruos. En mi último lugar de destino, encontré varios jefes de programa de bello título (el programa) pero desesperados porque no sabían cómo o dónde gastarse el dinero (varios millones de euros)…y otros programas que sí lo sabían pero cuyo título era cuestionado…en fin hubo un secretario de estado en mi juventud que dijo aquello de que “la pobreza es una cuestión de estadística”, mis vivencias en el lado oscuro burocrático también añadiría aquello de que para otros  “la pobreza es una cuestión de titulares”…a veces de un solo día o de una hora, o de unos minutos…Andy Warhol y sus diez minutos de gloria…buscamos la gloria, o la fama, pero la fama cuesta…a veces se consigue con esfuerzo…y otras no (se consigue o se consigue sin esfuerzo…sobre todo en países sin sistemas meritocráticos).

3. Pocas veces algo es como parece, no demos las cosas por hechas. Los prejuicios, las ideas preconcebidas, no son buenos compañeros. He tenido gratas sorpresas con evaluaciones que me parecían arduas y al contrario, otras que parecían espléndidas se han complicado.

(*)»Cantares» de Antonio Machado, cantado por Joan Manuel Serrat…

¿Carrera profesional en la cooperación española? La soledad de la carrera de fondo


Quiero iniciar un período de reflexión en torno a la carrera profesional en la Cooperación Española. Siempre he creído que el tema del aprendizaje, la calidad y la construcción de capacidades son caras de la misma moneda. Como da para mucho, prefiero empezar por algo fácil y qué más fácil que… autoplagiándome. Aquí dejo un texto de una publicación de hace 4 años, pero que se escribió hace más de 5 años. Texto que me temo que sigue siendo de actualidad y que sigo manteniendo íntegramente. Entonces la crisis financiera empezaba, pero parecía lejos del sector de la Cooperación Española que, salvo excepciones, vivía en la burbuja de su luna de miel con el poder («el anillo único para dominarlos a todos») y la financiación («mi tesoro»). Y es que digan lo que digan los Planes Directores (de la Cooperación Española), nuestra crisis es social-colectiva, de valores y de visión común (y sí, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, pero como decía un amigo (en el futuro) «alguien tendrá que poner el cascabel al gato»)…Y bueno sí, lo escribí yo, pero como no lo habréis leído pues os dará igual digo yo…

(Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

“El tema de los Recursos humanos es uno de los más débiles en la Cooperación Española  (1) En la Cooperación Española en general (sin meternos en sector público o no) no existe una carrera profesional que garantice que un profesional con una determinada formación, conocimiento y experiencia pueda optar en igualdad de condiciones (en términos de concurrencia, publicidad y mérito) a determinados puestos de responsabilidad o decisión. (2) Los procesos de reclutamiento suelen ser poco transparentes, primando el reclutamiento de recursos endógenos. (3) En España, uno de los países de menos productividad de la UE, en general prima la concurrencia en base al precio, no a la calidad, debido en parte a que son muy débiles los mecanismos de rendición de cuentas y a que la cultura de evaluación es también muy débil. (4) Los responsables de Agencias, Departamentos y ONGD no basan su agenda en evidencias. No hay evaluación sistemática ni de resultados ni de buen desempeño organizacional, por lo que no se determinan de forma sistemática aprendizajes o fracasos que discriminen la buena gestión y el buen desempeño. (4) La Educación para el Desarrollo es muy débil (La sociedad española (aparte de un reducido sector cercano a las ONGD, lo que a veces se viene en llamar “sociedad civil organizada”) se ha quedado anclada en las manifestaciones de 1994 en torno al 0,7%, de forma que, en general, no demanda resultados de desarrollo sino que, debido al desconocimiento del sector y su evolución, se centra sólo en la necesidad de “cuentas claras”. Los esfuerzos en Educación para el Desarrollo tendrán que avanzar en el sentido de que la sociedad demande eficacia y resultados de desarrollo a las Organizaciones de Desarrollo (“0,7 para qué”). Sin embargo no es claro que en estos momentos pueda ser asumido por la sociedad el grado de riesgo e incluso fracaso que toda intervención en desarrollo lleva asociado. De ahí la importancia de las Capacidades… ) (5) Para finalizar indicar que a esto no ayuda los conflictos por intereses particulares que existe en entre algunos sectores de la cooperación, divididos por la ideología o por la pertenencia a determinadas instituciones o cuerpos (públicos y privados), sin lograr hasta el momento una visión colectiva, y que en muchos casos persiguen la visibilidad y el poder.

Uno de los efectos de lo anterior es un sector de profesionales poco valorado, desestructurado, sin sentimiento de cuerpo y, en consecuencia, en el que prima más el “qué hay de lo mío” y el “sálvese quien pueda”, que una visión colectiva sobre cómo debería ser un sector profesional en coherencia con la agenda de eficacia, en la que “de verdad” primaran los intereses de los más pobres (destinatarios por la vía de la apropiación y alineamiento de la ayuda) y de la sociedad española (demandantes de reducción de la pobreza con la máxima eficacia, eficiencia, pertinencia e impacto posible). En este marco la Cooperación Española continuamente se está descapitalizando de sus profesionales, ya que no existen ni mecanismos, ni contextos, ni incentivos para dar la oportunidad o contar con los mejores profesionales en los puestos de responsabilidad y decisión.

Como resultado de los desincentivos anteriores las Agencias, Departamentos públicos y las ONGD españolas tienen una gran rotación de personal tanto de personal directivo, como técnico. Estos cambios hacen más necesarias las estrategias de Gestión del Conocimiento y tienen el peligro de tender a una visión cortoplacista y no estratégica. Asimismo en dichos Departamentos Públicos no suele haber objetivos ni indicadores claros a nivel organizacional, ni mecanismos eficaces de rendición de cuentas de forma bidireccional a los más altos niveles jerárquicos.»

(Rodríguez Ariza, Carlos, 2009, página 32) La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo (vol. II)

Cómo ejercer la evaluación independiente y no morir en el intento


Estoy en la fase de gabinete de una evaluación y, justo ahora, me ha dado por escribir algunos pensamientos vagabundos, sobre esta vida tan apasionante y compleja que es la de la evaluación como independiente. No voy a hacer una tesis doctoral sobre ello, tan solo indicar que a pesar de que haya muchos prejuicios sobre los consultores externos, si hablamos de los independientes y, dentro de este grupo, además hablamos de ese 80% de l@s independientes que podríamos llamar “pequeños o medianos” (no en estatura, experiencia, conocimiento o capacidad claro, si no muchas veces por su nivel de networking), la principal oportunidad es la libertad, pero el principal reto es la incertidumbre respecto a la agenda, la esquizofrenia de la necesidad de planificarse a dos meses vista, que es cuando suelen publicarse los Términos de Referencia de las Evaluaciones (cuando no son dos semanas antes)…pueden darse semanas, meses sin ningún encargo y de repente tres a la vez. Pero como dice una muy buena amiga, “esto añade picante a la vida”. Y yo que he estado en ambos lados del espejo, como asesor de políticas de evaluación, como gestor de evaluaciones y como “implementador” de evaluaciones, creo que ésta última es de las más creativas. Cada evaluación es diferente, pero cada evaluación es un aprendizaje tremendo…aprende más el evaluador que el evaluando…aunque sea M.Q.Patton…

Y qué harán en esos tiempos muertos y solaces los intrépidos evaluadores independientes, se preguntarán ustedes. Para algunos de ustedes estará muy claro: “pues disfrutar de la vida, vivir a todo tren y gastar las astronómicas cantidades que has ganado como consultor independiente”…FALSO: Primero, aunque muchas veces se factura por días (…en otros países en los que se valora y respeta el conocimiento y el saber hacer, y hay otros, no necesariamente los mismos, que hasta se factura mucho por día) el tiempo que te consume la evaluación puede-especialmente si no lo controlas- extenderse hasta el infinito…y por qué no, si el evaluador no le pone límite al comandatario (con aquel dicho del “ya que estás” hazme esto o aquello)…Segundo, esto es como el cuento de la hormiga y la cigarra, recuerden que pueden pasar semanas, meses sin otro encargo o trabajo “remunerado” (no justamente remunerado hay demasiado). Tercero, el independiente ha de estar constantemente buscando nuevas oportunidades, nuevos trabajos, reforzando su red de contactos y colegas de profesión (evaluadores o no), observando las modas de este mundillo (que si resiliencia, que si RCTs, que si complejidad,…). Cuarto, sólo ese 20% de l@s independientes que podríamos llamar “NO pequeños o medianos” (no en estatura, experiencia, conocimiento o capacidad claro, si no muchas veces por su nivel de networking) ganan de verdad como para no preocuparse por la capitalización de la economía familiar. Quinto, no conozco bien otros contextos, pero el español para nuestro sector siempre ha sido…¿cómo decirlo? especial, complejo…como dijo hace ya una eternidad nuestro todavía referente Alonso (no Quijano, sino Jose Antonio): “castizo”. Y perdón por mirarme al ombligo, pero mi querida España es el país en el que me tocó nacer, no sé bien si como barbero, cura o como el caballero de los espejos o el caballero de la blanca luna, como Don Quijote o como Sancho Panza o como un poco de todo. Digo perdón porque un evaluador independiente no entiende de fronteras, no tiene patria ni amos, solo tiene ideales (cuando digo sólo a veces es «solo solo»), debe ser globalizado, ciudadano del mundo…y Quinto: no hay quinto, no hay más por hoy, esto no es una tesis

Y si tienes familia…has de ser un auténtico gurú de la meditación oriental para no caer víctima de la vorágine…pero eso es otra historia que tendrá que ser contada en otro momento

Un amigo evaluador noruego se reía de mí (pero bien que se reía el condenado) porque en nuestra época de esplendor yo le decía que España quería entrar en el Nordic Plus…en fin quién nos ha visto quién nos ve. Otros tienen a grandes y reconocidos gurús en evaluación y potentes sistemas de evaluación. Pero yo termino con unas palabras de ese gran evaluador independiente hispanófono que sin duda pertenece al 80% de l@s independientes que podríamos llamar “pequeños o medianos”: “Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén.”

Ahí queda eso…al tajo ¡

Ponga un blog en su vida: gestione su conocimiento


A veces dudo que algo de lo que aquí escribo sea leído (más que por mí claro). Entonces, ¿para qué un blog?. ¿Algo más que para ahorrarte dinero en sesiones de psicólog@, o, para hacer caso a la recomendación de nuestro psicólog@? …Y aquí vengo al tema que hoy me toca: para gestionar el conocimiento. Pensaba titular el post de hoy “la insoportable levedad del conocimiento”,  pero he optado por un tema más propositivo. Ustedes, si están ahí, dirán.

Esta semana Simon Hearn escribía que desde BetterEvaluation iban a hacer una revisión de los próximos y recientes eventos que merecen la pena (congresos, talleres…), ya que estos eventos son una forma de gestionar el conocimiento. Siempre he estado de acuerdo: cualquier forma de comunicar lo que estamos haciendo es una forma de gestionar el conocimiento. A esto le añado yo la posibilidad de escribir posts de cualquier tamaño como una forma de pararse, pensar y comunicar (aunque sea a uno mismo). En la era del post modernismo y de la post comunicación, la post velocidad nos impide asimilar la mayoría de…los posts…y la información que se exhibe ante nosotros…

Así que como veis tras un tiempo vuelvo a retomar el tema de la gestión del conocimiento, ese enigma dentro de una incógnita dentro de un acertijo, del que todo el mundo acuerda la importancia, siempre importante, pero que pocas veces pasa a ser urgente. Y como con tantas cosas en la vida, todo se puede relacionar con la gestión del conocimiento, todo es gestión del conocimiento…nada es gestión del conocimiento.

Algunos apuntes sobre lo que ha deparado la semana desde algunas personas de la comunidad del conocimiento:

Una nota de curiosidad es  esta lista que ha aparecido de las personas más influyentes en temas de gestión del conocimiento. Algunos son conocidos como Dave Snowden, Nancy White, Ian Thorpe pero muchos han sido un descubrimiento. Increíble como algunos son capaces de hacer análisis de redes hasta llegar a estas listas (i)…Si no quiere poner su propio blog en su vida, ponga el de otros (¡ oíga ¡). Creo que en torno a la gestión del conocimiento en el sector del desarrollo, el de Ian Thorpe merece la pena “Knowledge management on a dollar a day”…para otro post dejo el hablar de los más influyentes en otras lenguas, aparte de la de los Beatles…pero se agradecen candidaturas.

Duncan Green acaba de recordarnos un interesante informe sobre algunos aprendizajes en torno a las respuestas a las últimas crisis alimentarias en el Sahel. Interesante referencia a un modelo para comprender las raíces de la inercia de «por qué las cosas no cambian» («why change doesn´t happen), mediante el llamado modelo «3i»: ideas, instituciones e intereses. Según Duncan Green una combinación de estas tres «3i» subyace en el tipo de parálisis que estamos todavía viendo en las respuestas a las crisis alimentarias en el Sahel. Y parece que Duncan se ha dejado engatusar por ese relativamente nuevo mantra de la «resiliencia» del que ya hablamos en otro post…Como otros mantras (palabros o «buzzwords») nuevo por fuera, viejo por dentro, como casi todos los mantras que periódicamente van surgiendo en nuestro sector 😉

Y otra forma de rizar el rizo es esta taxonomía del conocimiento (“Mobee Knowledge Taxonomy of the Year”), es decir, una taxonomía de actividades y conceptos relacionados con el conocimiento, los brokers del conocimiento y la comunicación de investigaciones.

Para terminar, recordemos que la próxima semana se desarrolla en el Institute of Development Studies en Sussex la conferencia ‘the politics of evidence’. Un evento en el que se reunirán algunos de los más sesudos pensadores, teóricos o teórico/prácticos del sector de la ayuda…supongo que especialmente del entorno anglosajón y nórdico (aunque sólo sea por el precio de la «entrada» al evento). Veremos las próximas semanas sus aportes a la resolución de algunos enigmas, dentro incógnitas, dentro de acertijos.

Usos y abusos de nuestra burbuja de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)


Vivimos tiempos convulsos en España. Pero soy optimista. Tengo el optimismo del corredor y del esfuerzo de la carrera de fondo. No hay otra. Cualquier atajo, de esos a los que nos han mal acostumbrado, no va a mejorar las cosas, al menos a nivel colectivo…

Para entender qué quiero decir por atajos, recientemente apareció el artículo de opinión de César García Muñoz “La enfermedad del clientelismo”. El clientelismo, el nepotismo, usar fondos públicos con intereses no públicos son formas de corrupción.

Y es que algo que también propició el espejismo de bonanza de principios de 2000, a la sombra de la burbuja inmobiliaria, fue el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) desde Administración General del Estado, Comunidades Autónomas y Entes Locales. Creo en la AOD como complemento a la coherencia de otras políticas para resolver algunas desigualdades globales. Pero no creo en el aumento descontrolado de la Ayuda Oficial al Desarrollo, ya que puede tener en el medio y largo plazo –como estamos viendo ahora en España- claros efectos adversos sobre beneficiarios, socios y profesionales del sector. Lo que hemos presenciado ha sido el viejo dar peces en lugar de enseñar a pescar. Y se acabaron los peces. Y apenas nadie fuera del núcleo más cercano de lo que se ha llamado “sociedad civil organizada” (y que algunos confunden con la sociedad civil a secas) movió un dedo para evitar el desarme de esa política…había otros problemas. Pero esos problemas son complementarios, no suplementarios: la cooperación, la solidaridad no entienden de fronteras, más que nunca ahora necesitamos de los valores de la solidaridad y la cooperación en la sociedad española.

El aumento de la AOD fue descontrolado no sólo porque el nivel de responsabilidad, rendición de cuentas y evaluación de lo realizado estuvo por debajo de lo que debió ser, sino por su falta de sostenibilidad. Porque no se hizo una planificación racional y realista que previera diferentes escenarios de futuro para tomar decisiones que trataran de asegurar cierta sostenibilidad de elementos clave (como la educación para el desarrollo, el desarrollo de instituciones y capacidades  y la investigación para el desarrollo). En el Reino Unido, también en crisis aunque cierto no del calibre de España, y también con gobierno conservador, fruto en parte del desarrollo de la enorme fortaleza de sus instituciones (DFID, Universidades, ONGD, think tanks, profesionales…), fruto en parte de la eminencia de sus centros de investigación y de la trayectoria de campañas de sensibilización, la AOD se ha mantenido como una prioridad independientemente del color político (llegando al 0,7%).

Sin duda en España ésa fue una época dorada (especialmente para algunos) pero efímera (para la mayoría).  José Antonio Marina en su libro “La inteligencia fracasada”, indica que la “Inteligencia es la capacidad de un sujeto para dirigir su comportamiento, utilizando la información captada, aprendida, elaborada y producida por él mismo”. Si el sujeto fueran los distintos engranajes de la máquina que se puso a ejecutar la AOD, ¿qué podríamos decir de su inteligencia?

Si al menos aprendiéramos. Pero es complejo: Ya tras el cambio de gobierno se ha hecho el camino inverso pero también sin control. Se ha cortado por lo sano (odio esa expresión), se ha recortado de forma dramática, drástica y súbita la AOD sin valorar qué intervenciones merecía la pena continuar…Intervenciones pertinentes y eficaces se han parado sin realizar un análisis de vulnerabilidad, la precariedad de la carrera profesional se ha acentuado, expedientes de regulación de empleo…continúa el clientelismo y procesos de reclutamiento poco transparentes (de esos en los que se sabe el/la que será elegido antes de que comience el proceso).

Pero a pesar de todo ello, sí que se consiguieron resultados, se ha contribuido a la reducción de las desigualdades y ahora contamos con muchos profesionales de calidad en el sector.

Lástima que no hayamos sido capaces de contar y aprender de todas esas historias (de las buenas y de las no tan buenas)…y lástima que hayamos dejado tantas intervenciones eficaces sin continuación y que muchos de esos profesionales no encuentren ahora su lugar en la Cooperación Española…cuando hubo momentos que no éramos capaces de ejecutar toda la AOD  prevista. Recordemos  que el Consejo Europa acaba de criticar a España por sus pasados gastos irracionales. El gasto o el recorte no son malos por sí mismos, no son malos si se gasta o si se recorta bien. Lo que es malo es el adjetivo: “irracional”.

Hoy más que nunca necesitamos de los valores de la cooperación y la solidaridad para superar estos tiempos irracionales y convulsos.

Utilidad de hablar de la utilidad de las evaluaciones


Voy a tratar de convenceros de que una de mis mañanas fue bien «utilizada».

A comienzos de febrero terminó la serie de talleres sobre “Determinación de los principios básicos para lograr mayor calidad y utilidad de las evaluaciones”, auspiciados por el CECOD y facilitados por el compañero y sin embargo amigo, Rafael Monterde, Monty, conocido mundialmente (y parte del extranjero) por su blog Evaluateca.

Antes de comenzar el sarao, y en relación directa con la “utilidad”, comentamos que si fuéramos a todos los eventos de este tipo no tendríamos tiempo para trabajar, siempre que tu trabajo no fuera asistir a este tipo de saraos claro, que seguro que trabajos de ese tipo haylos. Lo mismo puede pasar con las redes sociales supongo, esos miles de microsaraos por los que hoy por hoy nos movemos todos los días (o sus noches). Y esto es también una reflexión enfocada a la utilidad de nuestro quehacer (i). Pero un detalle, a los asistentes se nos pagó por nuestra participación, lo cual me parece increible en nuestro sector, tan acostumbrado a no valorar que el matra de la «participación» implica recursos (tiempo, organización, preparación…). Donde tantas veces gente con salarios fijos (y a veces muy pero que muy altos) crean el espejismo de la utilidad de la participación de gente (muchas veces sin oficio ni beneficio) que nunca recibe feedback alguno por haberle hecho el trabajo a los otros.

El tema de este sarao que menciono era el de la “utilidad de las evaluaciones”: Cómo aumentarla.

Claro que no se puede hablar de “utilidad en evaluación” sin mencionar a Patton, el que esto escribe ha podido tocar a Patton, vamos que Patton existe y no es una deificación de todas las bondades de un evaluador…

Pero volvamos al sarao: Hubo una interesante presentación para poner el Marco de trabajo, e incluso se mencionaron a otros autores como Kirkhart o Henry&Mark. Me pregunto si no fue un poco pesado para los “practitioners” más duros, para mí fue interesante, aprendí cosas nuevas y se planteó un enfoque de trabajo interesante: Se introdujeron los conceptos o enfoques de las esferas de lo individual, lo relacional y lo colectivo. Este enfoque está próximo de la sociología social.

Mi reflexión fue, bueno algunas de las ideas que surgieron fueron…perdón por sacar el ego en primer plano, pero por algo este blog es el mío (digo yo)…bueno también trataré de tomar una perspectiva global, pero no podré evitar sesgar lo que allí aconteció 😉 :

-Surgieron propuestas muy interesantes e innovadoras. Miento. Surgieron propuestas útiles…vale, mejor….casi todo está ya inventado, sólo hace falta ponerlo en práctica (por desgracia,nos empeñamos en seguir inventando la rueda sin preguntarnos por qué en el pasado otros infelices mejor preparados que nosotros no lo consiguieron)

-Es importante aprovechar todos los momentos de cara a la utilidad. Se mencionaron aspectos como fomentar la síntesis de evaluaciones , trabajar más a la demanda y alguien mencionó la necesidad de susurrar en los oídos de los políticos (esto me recuerda a la película de “El hombe que susurraba a los caballos”, y es que a veces los políticos se hacen, parecen o los tomamos por niños…o animalitos, digo yo que si están ahí por algo será, o debería ser.

-Como siempre, se mencionó la importancia de la transparencia y del accountability para aprender, materia que en España no pasa de ser ciencia ficción, por desgracia. Si no, veamos lo que ha sucedido tras años de absoluta impunidad e irresponsabilidad política…

-Después pensé que no se habló nada de la relación entre «poder» y «utilidad»: Introducir en el análisis el poder. Las relaciones de poder están en todas partes. Como ejemplo, el presentador y la audiencia tienen un nivel de poder diferente. Aunque el presentador me comentó que le hubiera gustado estar entre la audiencia, lo cierto es que tenía diferente poder, tiene el poder de vehicular y “hacer” utilizar ideas, enfoques, tiempos…ya sabemos que el poder es calentito ¡

Discutiendo sobre resultados: las implicaciones políticas de los enfoques basados en evidencias


Esta semana amparada por el blog del conocido (por su libro From Powerty to Power) blogero de Oxfam Gran Breataña (OGB) Duncan Green (antiguo director de investigación de OGB), se ha dado pie para continuar la discusión sobre la agenda de resultados (discusión no en el sentido español, sino en el sentido nórdico, sin acritud, como cuando la crítica de la razón pura kantiana, que tampoco es crítica a la española vamos)

Y es que desde la llegada de los conservadores al gobierno en el Reino Unido se han puesto a pedir insistentemente su “Value for Money”. Últimamente son especialmente insistentes con los organismos multilaterales, al contrario que el Gobierno de España que practicaba el “Money for Nothing” (bueno “nothing” aparte de mandar a alguno /a de mis chico/as a Nueva York o Washington, “porque yo lo valgo claro”). Y este mantra del «Value for Nothing», no digo que esté bien, pero es mejor que no tener nada…y es que aunque me parezca muy ambicioso medir la complejidad, al final del día algo medirán (digo yo). Y es que estos británicos cuando se ponen se ponen…

Y andan muchos por allá en la Pérfida Albión revueltos, hasta los más díscolos andan afilando sus lápices para esgrimir sus argumentos. Es curioso conocer otras culturas o países donde no se te transforme en un paria, no se te haga un juicio moral, por el hecho de tener otra ideología u otra opinión.

Sigamos con la discusión del Blog de Duncan: Ha habido tres asaltos, dos de ellos protagonizados por Rosalind Eyben y Chris Roche. Ambos muy conocidos, la primera investigadora del IDS (y ex del DFID) y el segundo director de Oxfam Australia (Ex jefe de Evaluación del OGB).  Aquí la primera y segunda entrega de Rosalyn y Chris.

El otro asalto ha sido protagonizado por dos científicos que trabajan para el DFID (Agencia de Cooperación británica): Chris Whitty, Director de Investigación y Evidencia y Asesor científico y  Stefan Dercon, Jefe Economista del DFID. Aquí podéis encontrar su posición.

Da gusto cómo se ha caldeado el ambiente: los comentarios a los posts parecen posts y los comentaristas en uno u otro foro son gente de la talla de Paul Harvey, Enrique Mendizábal, Zenda Offir y Stephen Jones

Pues hasta aquí la introducción, la próxima semana más ¿ no pretenderían que les diese la presentación, el nudo y desenlace en mi micropost de la semana no?

Compartiendo el conocimiento


Esta semana quiero llamar la atención sobre dos posts de sendos blogs en torno a la gestión del conocimiento:

El primero titulado “Las seis maneras adquirir conocimiento” (The six ways of creating/acquiring knowledge) de Nick Milton, a partir de un trabajo de Davenport y Prusak (Working knowledge, how organiations manage what they know? (1998), gurús de la gestión del conocimiento. Cita las siguientes: (1) Comprarlo, (2) Alquilarlo, (3) Crearlo, (4) Integrar conocimiento existente a través de intercambio entre pares, (5) Adpatación, (6) Networking y comunidades de prácticas. Entre bromas indica que una séptima posibilidad es “robar” el conocimiento…aquí se abre la puerta para discutir en otro post la propiedad intelectual…

Y aquí algunas indicaciones de cómo pasar de tan solo recolectar información a también compartirla en esta exploración del aprendizaje organizacional de los gestores del conocimiento (Exploring the untamable land of organizational learning #kmers) de Roxana Samii. Así nos explica que (1) el conocimiento solo se comparte de forma voluntaria, (2) sabemos lo que sabemos sólo cuando estamos obligados a saberlo, (3) en un contexto de necesidad real poca gente negará compartir el conocimiento, (4) todo está fragmentado, (5) un fallo tolerable puede ser mejor para el aprendizaje que el éxito, (6) la forma en la que sabemos las cosas no es la forma en la que comunicamos las cosas, (7) sabemos siempre más de lo que podemos decir y decimos siempre más de lo que podemos escribir.

El mito de aprender de los errores (I)


Mis compañeras del blog literario saben que lo mío es el microrelato y, en este espacio, el micro post. Y no es sólo porque no tenga tiempo para tirar cohetes, sino porque creo que hoy en día no tenemos mucho tiempo para nada, así que razones me sobran para ir al grano…y es difícil porque hoy me ocupo de un tema que sin duda dará para más…

Muy de actualidad aparece en prensa la voluntad política de aprender en la política de desarrollo e incluso de aprender de los fallos o errores, incluso la importancia de aprender rápido. Es importante la legitimidad y la credibilidad del sistema. Me resultan un poco incómodos algunos matices del mensaje que pueda resultar del primer artículo.

Puede parecer retórico, pero es algo de lo que estoy convencido, porque aunque sé que todos y todas no son/somos iguales, las debilidades estructurales de este sistema nos obligan a parecernos, a adaptarnos al sistema mimetizándolo y, en nuestras actuales circunstancias, solemos empezar por mimetizar lo peor…¿pero de qué retórica hablo? Al grano: de lo que podría estar de fondo es un mal endémico de todas las políticas y políticos 😉 de este país: que eso de aprender es una quimera. ¿Por qué? Porque no hay incentivos para reconocer los errores. Porque hay gente que no los reconoce y no pasa nada. Porque hay otros a los que se les reconoce (incluso en los tribunales) y tampoco pasa nada. Porque (si se aprende) se aprende sólo de los errores del otro. …Y «parece que» no pasa nada, que eso no resta credibilidad al sistema, porque siempre ha sido así…Porque al final el único y verdadero juez es la prensa y entonces ni eso, perdemos el norte proque todo da igual…¿Y en ese contexto ¿Dónde quedan los procesos de aprendizaje?

Además reconozcamos que el aprendizaje del mal ajeno es muy limitado. El nivel de rendición de cuentas en este país es tan bajo que no permite un real aprendizaje…Aprendizaje y rendición de cuentas, dos caras de la misma moneda

Volviendo al artículo referido a nuestra cooperación, un mensaje simplista del tipo: “empezamos de cero y vamos a cambiar todo, antes no se intentó evaluar, ni mirar hacia los resultados, ni seguir estándares de evaluación”…Más: la tendencia a poner la lupa dónde, cómo, cuándo y para lo que nos interesa (a “nosotros”, a unos pocos, que somos los que tenemos el poder, ocupamos la silla, tenemos la solución, repartimos el pastel…y el ricino). ¿Otro mensaje que me incomoda? Que las ONGD están bajo sospecha. Me pregunto por qué no se habla más (para aprender claro) del nivel de evaluación que ha habido de la parte bilateral y multilateral de la cooperación…de eso podríamos aprender (un montón)…De acuerdo empecemos por las ONGD que suman más del 80% de las evaluaciones realizadas en los últimos años…y que a mi humilde entender no funcionan ni mejor ni peor que otros instrumentos de cooperación…

Pero continuaremos aprendiendo…los que nos guste aprender (claro), que aquí no hay obligaciones.