El impacto de la evaluación y otros cronopios: políticas, rayaduras y resiliencia


Ha sido una semana tremenda. Comenzamos con el seminario de la política de evaluación de la cooperación española (ver mi post anterior y dejémoslo en minúsculas todo hasta que nos sorprendan ;-), pero ha habido muchas más cosas a lo largo de la semana…

Tengo que preparar un post sobre la dichosa evaluación de impacto y la manía de algunos de denigrar a un sector de sector (de evaluación)…claro que  a veces nos denigramos solos…sin ayuda de nadie. Voy a intentar confrontar las ideas desde los sesudos lobbys pro RCT (randomised control trials), con las de otros puntos de vista…a ver qué sacamos de claro si ordenamos todo (desde mi subjetiva visión). Para ello tiraré de hemeroteca y preguntaré a algún compañero…Por ahora recomiendo la saludable lectura de este documento titulado Impact Evaluation for Improving Development (ie4id) con autoría de un montón de caras conocidas, y por no saltarme a uno, no menciono a ninguno…

Por otro lado también esta semana ha sido interesante recibir comentarios sobre la reunión en Ciudad del Cabo del “International symposium The politics of poverty research and pro-poor policy making: Learning from the practice of policy dialogue”. Me han llegado muy interesantes reflexiones desde la Evidence Based Policy in Development Network.

Por último llamar la atención sobre el concepto de resiliencia. Este concepto no es nuevo, me acompañó todo un verano en la única asignatura para septiembre de mi carrera de agrónomo, por tanto gran recuerdo mío y de otros sufridores de la resistencia de materiales…Recibo información de diferentes direcciones como un concepto de relieve en el sector humanitario (seguridad alimentaria). Incluso parece que comunicar bien este concepto puede salvar vidas…si lo hubieramos sabido quizás hubiera sido más llevadera aquel verano.

Un documento marco que aspira a ser la nueva Política de Evaluación de la Cooperación Española


Los días 10 y 11 de Diciembre tuvieron lugar las Jornadas sobre evaluación y cooperación para el desarrollo. La apretada agenda sirvió para recibir una mirada evaluativa desde las redes internacionales de evaluación, desde los organismos multilaterales y bilaterales, así como de hablar sobre el borrador de la nueva Política de Evaluación. El propósito era fomentar la reflexión sobe los principales desafíos en evaluación, presentar el nuevo borrador e intercambiar experiencias.

La calidad de los ponentes  y el grado de intercambio de experiencias fue muy alto. El borrador de la Política de Evaluación no quiere definirse como plan, ni como documento de reflexión teórica, se define como un documento marco que articule la política de evaluación. Hay que felicitar a la División de Evaluación y Gestión del Conocimiento de la SGCID por todo ello.

Algunas de mis reflexiones van en el mismo sentido de lo ya expuesto sobre el III Plan Director en mi artículo en REEDES: a pesar de la voluntad de la División de Evaluación, para que esta Política,  llamada documento marco, no se quede otra vez en la retórica de un documento, habrá que prestar atención a la validez interna y externa de la dicha política. Mis reflexiones no sólo se centran en el Ministerio de Asuntos Exteriores o en la Adminsitración General del Estado sino en todos los actores del sistema, puesto que creo que esto debería ser un ejercicio de corresponsabilidad:

A. A nivel  de validez interna habrá que asegurar (i) el compromiso y liderazgo político al máximo nivel, (ii) la claridad, articulación y plausibilidad de lo esperado (priorización y secuenciación de acciones, el despliegue de incentivos y capacidades adecaudas).

(1) Garantizar que el compromiso y liderazgo político con la función de evaluación al máximo nivel sea real. El compromiso político se pondrá a prueba con dos elementos básicos: (i) el grado de apoyo y respuesta a las directrices y recomendaciones de las unidades de evaluación del sistema, (ii) Los recursos puestos en juego a pesar de las restricciones presupuestarias. Ya deberíamos tener suficientes aprendizajes pasados de planificaciones retóricas que sólo al final esperan encontrar capacidades y recursos.

(2) Asegurar (i) la localización exacta de los desafíos a considerar y (ii) su priorización y su posterior selección y secuenciación en función de las capacidades reales del sistema y de los mecanismos de incentivos a desplegar.

(3) Desplegar los incentivos (son esenciales). Para acertar con los incentivos habrá que trabajar no sólo la oferta sino también la demanda evaluativa. ¿Por qué en el pasado los esfuerzos no funcionaron como se esperaba?. Este tema es demasiado extenso para tratarlo aquí, hablamos de mecanismos que permitan incentivos, correcciones, reorientaciones, adaptaciones… pero algunos de los elementos a considerar pasarían por la necesidad de aumentar la rendición de cuentas (que es a la vez un medio y un fin de la evaluación) para hacer realidad el aprendizaje desde la evaluación. La rendición de cuentas y el aprendizaje son dos caras de la misma moneda. Lamentablemente la estrategia del “buenismo evaluativo” (aprender es bueno luego todos deberíamos evaluar) no ha funcionado…Además el peligro de que solo evalúen los buenos, puede derivar en que solo evalúen los tontos (si son sancionados) y al final no evalúe nadie voluntariamente. Hay que equilibrar el aprendizaje con la (mutua) rendición de cuentas (entendida como ejercicio de responsabilidad) para poder mejorar y para legitimar el sistema de evaluación.

(4) No dejar para el final el tema de las capacidades (recursos humanos, financieros, organización…).  Un aprendizaje del pasado es que la ausencia de capacidades ha sido un letal desincentivo y una señal de debilidad del compromiso político real (punto primero de esta lista).

B. A nivel de validez externa, hará falta seguir de cerca a esta política (si queremos que se convierta en una “P”olítica) y habrá que rendir cuentas como sistema de evaluación.  Sin ese continuo seguimiento, adaptación y reorientación volveremos a asistir al espectáculo de una caja mágica que pierde el rumbo y legitimidad al perder el contacto con la realidad…Además los futuros desarrollos de este documento marco habrán de contextualizar y clarificar el propósito (prioridades) y qué mecanismos de cambio van a considerar.

Estuvo bien encontrar de nuevo a la comunidad evaluativa del sector de la cooperación (decisores, gestores, ejecutores, académicos de evaluación). A día de hoy tenemos grandes retos pero no creo que seamos peores que la de otros países (Reino Unido, Holanda, Noruega…), pero sí nos han faltado ciertos incentivos, liderazgo y compromiso contiuo…

Y me repito porque lo merece: “Hay que felicitar a la División de Evaluación y Gestión del Conocimiento de la SGCID por todo ello”

Algo debe cambiar para que nada cambie


Siguen apareciendo interesantes artículos y trabajos sobre la gestión del conocimiento en desarrollo internacional. El problema no es tanto saber lo que hay que hacer, sino tener claros los motivos e incentivos para hacerlo, para cambiar efectivamente  y no tanto seguir la máxima de El Gato Pardo “Algo debe cambiar para que nada cambie”. El problema sigue siendo conjugar el compromiso, con el liderazgo, las capacidades y los incentivos (o como subraya Britton y dirían en las novelas de detectives: el motivo, la oportunidad y el medio)

He aquí algunos de los últimos trabajos: Uno sobre los diferentes conceptos que giran en torno a la palabra conocimiento llamado K* en el KStar Concept paper y he aquí un interesante artículo sobre estrategias de gestión del conocimiento (Nancy Dixon). Aunque sobre esto poco se puede aportar a lo ya escrito hace más de siete años en el paper de Britton sobre aprendizaje organizacional en ONGDs, que tanto me ayudó en mi propio trabajo sobre la materia: La gestión de la información en las organizaciones de desarrollo

Primer Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo


Esta semana tuvo lugar en Santander el I Congreso Internacional de Estudios de Desarrollo. Una oportunidad, desde el respeto, para encontrar, intercambiar, polemizar. Podemos encotnrar todas las ponencias en esta dirección

Por cierto mi ponencia está también ahí: De la política a la práctica: limitantes y precursores del cambio en la implementación de la Política de Desarrollo en España.

En general estuvo muy bien. Notaba un poco de pesimismo y frustración en algunos de los grupos. Hay que seguir…

La crisis en la Cooperación


La crisis ha golpeado a la Política de Desarrollo con un retardo respecto al resto del país. Aquí algunas de las reflexiones al respecto: Un documento de posición y reflexión elaborado por ACADE que resalta el valor de las capacidades institucionales y humanas del sector (La cooperación al Desarrollo Española ante un nuevo contexto: el valor de las capacidades institucionales). Cada cierto tiempo aparecen artículos de opinión al respecto, hace poco el de Chema Vera. A pesar de la época de bonanza financiera, creo que nunca llegamos a salir de la crisis…

 

Chambers again


Hoy he leido en el post de Duncan Green sobre el nuevo libro de Robert Chambers, «Provocations for development«. A pesar de su edad de su edad sigue siendo un provocador. Contrasta con la conversación que tuve ayer con un colega del sector de la Cooperación Internacional en España. En el sector profesional, ¿Compromiso, transparencia, innovación, confianza, meritocracia…cooperación?. Una conversación de café. Seamos positivos algo cambiará la situación.

Nuevo curso (evaluador)


El año escolar comienza. Aquí algunas interesantes ofertas, revisiones, lecturas de 2012 para llenar los huecos de vuestra agenda:

Una interesante revisión sobre la Teoría del Cambio y su uso en Cooperación Internacional

Una revisión que amplía las posibilidades de la Evaluación de Impacto Eliot Stern coordina y ha participado Rick Davies

Otro informe del gran Howard White que trata de dar un marco integrador de diferentes enfoques (¡algunos cualitativos ¡) en evaluación de impacto.

Y referencias circulares, aquí os dejo otra recientísima publicación sobre la política de evaluación y la evaluación de políticas, coautor Chris Roche.

Hasta pronto

Por qué lo llamamos desarrollo cuando nos cuesta ver más allá de otros intereses y chequeras


Iba a escribir un comentario a Gonzalo Fanjul de su post «¿Le cortamos el grifo a la ONU?», pero me ha salido tan largo que casi mejor que lo dejo aquí…

Me gusta su blog 3500 ideas irreverentes contra la pobreza. En esta ocasión siendo yo un profesional de la Evaluación, espero que le oiga alguien con el anillo del poder a Gonzalo -esto de los blogs a veces me parece como predicar en el desierto, y si por alguna razón hablan de uno te puedes temer lo peor-. Pues bien Gonzalo decía:”lo más prudente es tomar cualquier decisión (recortes u otros) después de haber hecho una valoración objetiva y transparente de la eficacia de cada organismo de acuerdo a las prioridades que establezca el nuevo gobierno”. No podemos quedarnos en la percepción, en valoraciones sesgadas o basadas en el antes y el después…hay que mejorar nuestro sistema de aprendizaje

Sobre esas chequeras por los pasillos de Naciones Unidas de las que habla Gonzalo Fanjul…lo malo es si esas chequeras son utilizadas como si las cuentas de origen fueran personales y no dinero público. Degradamos nuestro sistema si esos cheques sirven para realizar ideas o fines más personales que colectivos, en una Cooperación ya fragmentada…en cualquier caso incluso tras el paso de las chequeras nuestras instituciones siguen dependiendo en demasía de personalismos, esas chequeras no se han acordado en demasía de la necesidad de una estructura de organización y capacidades acorde con el tamaño de la AOD en la Cooperación Española. Esas chequeras – a pesar de varios Planes directotes, contratos de gestión y programaciones operativas- siguen convertido el 0,7 en un objetivo y no en un medio, y han mantenido una distancia entre el discurso y la realidad…la retórica.

Lo malo es que tras un comienzo ilusionante una parte del sector ha acabado desilusionada o indignada, aunque claro esto va por barrios en un sector tan fragmentado como el nuestro, con tantos reinos de taifas dentro de reinos de taifas -y por qué no decirlo, a algunos no les ha ido tan mal, ya sabemos por Durban, Copenague y Kioto que beneficio global no implica beneficio local y viceversa. Ha sobrado algo de partidismo, clientelismo, corporativismo…el resulado ha sido una pátina de oportunismo (pero oportunidad para el que pasaba por ahí al cabo o al que se cruzaba con las chequeras en algún pasillo ¡). Estos «istmos» han debilitado nuestra profesión, transparencia, accountability…nuestras capacidades, procesos y los resultados a los que debiéramos contribuir.

Y digo yo, en esa forma tan castiza con que seguimos haciendo cooperación: ¿por qué normalmente lo cortés no puede ir acompañado de lo valiente? ¿por qué en paralelo a esas subidas y bajadas de nuestras contribuciones (a organizaciones o naciones unidas o desunidas) tan débiles en cuanto a evaluación ex ante y expost, no se podría haber logrado una coherencia entre el nivel político, su liderazgo real y las capacidades para llevar a cabo acciones que fueran apoyadas por nuestra sociedad civil (incluso o sobre todo en períodos de crisis)?. Han sobrado algunos cheques y mucha retórica y ha faltado coherencia interna, ha faltado energía bien direccionada para hacer realidad esa necesidad de coordinación y racionalidad interna…demasiada jerarquía y ausencia de autocrítica, demasiadas buenas ideas dispersas y pocas manos para llevarlas a cabo (aunque las había no se han podido o sabido organizar, no se han podido o sabido utilizar)…No se ha concentrado suficiente energía en la estructura, que ha demostrado ser “el” cuello de botella, algo tan difícil de cambiar (de nuevo el Gatopardo: “ Algo debe cambiar para que nada cambie”) que parece que se dejó a la deriva por imposible. Y en fin, ha faltado la visión y determinación para el despliegue efectivo de una sólida política de educación para el desarrollo como base de la sostenibilidad y legitimidad de la política de desarrollo. Sin una sociedad suficientemente concienciada y reivindicativa no se han oído suficiente las voces para exigir el cumplimiento del sueño de una cooperación de calidad (o con una calidad acorde con nuestra situación de “nuevos y nuevas ricos”). ¿Por qué la Sociedad Civil Española no conoce las Declaraciones de París, Accra o Busán?¿Por que no saben lo que es la agenda de desarrollo? ¿Por qué piensan que la AECID es una ONGD? En fin un ciclo en el que se ha avanzado…pero que podría haber dejado más huella…

En fin, no sé si la culpa de todo la tiene la crisis, pero en muchos casos la única salida nuestros profesionales ha sido salir del sistema, ya fuera a ONGD internacionales o a Organismos Multilaterales…En un sector tan endogámico y en algún caso ya en medio de una reestructuración las posibilidades de retorno de esos activos se van reduciendo. Y es que nuestro sistema de cooperación dista mucho de ser un medio ideal para los buenos profesionales…y algunos de los buenos y buenas profesionales que se han quedado han acabado desmotivados, quemados, tomando bajas por depresión…o convirtiéndose en no tan buenos profesionales. No estaría mal hacer una terapia de grupo para curarse ciertas heridas antes de pasar a lo que nos espera ahora…Ojalá alguno de sus protagonistas escribiesen sus vivencias como cura y pudiésemos compartir lo que ha sido este periodo…

Y volviendo al principio: no es una cuestión de cortarle el grifo a Naciones Unidas, sino de plantearnos qué hacemos con el agua (y cómo lo hacemos claro)…o qué hace la Cooperación Española y Naciones Unidas y nuestros socios con él…Y otra cosa es el funcionamiento interno de Naciones Unidas…claro que hay de todo como en las buenas familias… para los que les gusten las buenas novelas recomendaría la lectura del libro Belle du Seigneur, un libro que novela la Sociedad de Naciones en Ginebra en los años treinta. Creo que algo de actualidad sigue teniendo, por desgracia, después de tantos años pasados…Por cierto se estrena su versión cinematográfica en 2012

¿Y por qué estas reflexiones? No, ya sé que no son buenos tiempos para la lírica (no lo han sido para la crítica), pero tal vez el futuro nos depare sorpresas positivas, hay que seguir siendo optimista en este oficio (digo yo, si no a otra cosa mariposa)

Encontrar sin buscar


Hoy no hay tiempo para nada, y menos para tonterías. Pero en el fondo hoy todo es tontería. Hay que llenar el tiempo y la vida con cosas. Y hay que encontrar la forma de hacerlo. Hay veces que tiene sentido y otras pues que no tanto.

Algo que compruebo día a día: no dejes para leer mañana lo que no quieras dejar de leer.

El desorden de mi orden


Ayer vi una CdP en la que una persona comentaba que no quería que le referenciasen libros sino que le resuiesen los libros porque las personas de «la vida real» (no de la academia o las personas pagadas para leer libros) no tienen tiempo para leer libros.

Ayer tuve que pedir a mi hermano un libro electrónico porque yo no lo encontraba entre mis varios discos duros, bueno la verdad es que me daba una pereza enorme buscar entre tantos discos duros.

Hoy más que nunca es necesaria la gestión del conocimiento: para hacer accesible lo que pensamos accesible, pero realmente no lo es…