Un interesante artículo sobre el estado de la evaluación en España: ¿Quién mide el impacto de las políticas públicas? El otro gran déficit de España: evaluar la gestión de Isabel M. Ruiz
Algunas reacciones y apuntes al artículo:
1.Aparece claro ese mantra que en la comunidad evaluadora repetimos y repetimos como plañider@s, pero sin aparente avance: “España sufre una falta de cultura evaluadora …y sigue siendo una asignatura pendiente.”
2.Pero este mantra o frase parece que es contradictoria con la siguiente frase: “La exigencia ahora es máxima; ni la sociedad ni los organismos comunitarios van a darse por satisfechos con el mero hecho de “hacer cosas” de cualquier forma y con cualquier resultado.”
La falta de cultura evaluadora tiene su origen no en la falta de voluntad política, sino en la falta de capacidad de la sociedad para pedir rendición de cuentas (eso hace que los políticos no tengan incentivos otros que no sea hacer su voluntad partidista, sectaria o personal, en su «juego de tronos» habitual)
3.La evaluación y la cultura de evaluación son de difícil aplicación si no existe un marco de rendición de cuentas que lo faciliten: recordemos la necesidad de «responsabilidad, exigibilidad y evaluabilidad» en el post La evaluación busca responsabilidad
Así, bajo esos marcos de rendición de cuentas se dan/posibilitan las evaluaciones de la Comisión Europea (Fondos Europeos) y, en general, de los fondos de la Cooperación al Desarrollo (AECID/DGPOLDES, NNUU, Bancos…): otra cosa es que realmente sean útiles y sirvan para aprender/mejorar (la utilidad es otra historia a contar en otro momento) Sigue leyendo





