Errores comunes con grupos focales


Los errores al hacer grupos focales son comunes, comenzando con su uso para fines de investigación o evaluación inapropiados.

Los grupos focales son los más adecuados para la exploración y la comprensión en profundidad, pero nunca para tomar decisiones finales.

Los grupos focales son más que meras discusiones. Necesitan mucha planificación si desea obtener información útil de ellos.

A continuación se presentan algunos de los errores más comunes, en diseño, ejecución y análisis, que deberíamos evitar al hacer grupos focales: Sigue leyendo →

La evaluación realista


La evaluación realista es un tipo de método de evaluación basado en la teoría utilizado en la evaluación de programas sociales. Se basa en los fundamentos epistemológicos del realismo crítico. Con base en teorías específicas, la evaluación realista proporciona una lente alternativa a las técnicas de evaluación empirista para el estudio y la comprensión de programas y políticas. Esta técnica supone que el conocimiento es un producto social e histórico, por lo que el contexto social y político, así como los mecanismos teóricos, deben considerarse en el análisis de la efectividad del programa o la política. Sigue leyendo →

Las cuatro patas de la mesa de la Gestión del Conocimiento


Nick Milton nos regala una metáfora indicando que hay 4 conductores la Gestión del conocimiento, como 4 patas que admiten una mesa. Estos son:

(1) Los elementos tecnológicos, como portales, herramientas de colaboración, motores de búsqueda, sistemas de gestión de lecciones, etc.

(2) Los elementos de roles y responsabilidades, tales como líderes de CoP, gerentes de conocimiento y propietarios de conocimiento.

(3) Los elementos del proceso, como la revisión posterior a la acción, la captura de lecciones, la creación de activos de conocimiento, etc. Sigue leyendo →

Grupos de Discusión y Grupos Focales


En las últimas décadas se ha venido consolidando en la llamada “sociología cualitativa” el uso de técnicas grupales de producción discursiva. Ahora bien, bajo una aparente homogeneidad se han desarrollado formas muy diversas de diseñar y realizar las dinámicas grupales. Dos de las más utilizadas y más desarrolladas metodológicamente: el focus group y el grupo de discusión. Si bien encontramos múltiples similitudes, también presentan importantes diferencias. (1) En concreto, el focus group responde más a un modelo de entrevista en grupo, mientras que el grupo de discusión plantea una conversación como medio de alcanzar un discurso grupal, esto es, de producir colectivamente un discurso. Estas diferencias se refieren principalmente (2) al modo como se dirige o modera la dinámica por el investigador o evaluador, propiciando en mayor o menor medida el intercambio entre los participantes. Sigue leyendo →

El grupo focal en evaluación


El grupo focal (focus group en inglés) (no confundir con el «grupo de discusión«) es una técnica cualitativa de estudio de las opiniones o actitudes de un público, utilizada en ciencias sociales y en estudios comerciales.

Se trata de un grupo artificial (ya que no existe ni antes ni después de la sesión de conversación), en el que se utiliza un determinado grupo de personas.

Lo ideal es utilizar entre 3 y 12 personas para que el grupo de enfoque sea efectivo, con un moderador, investigador o analista; encargado de hacer preguntas y dirigir la discusión. Su labor es la de encauzar la discusión para que no se aleje del tema de estudio y, de este modo, da a la técnica su nombre en inglés («grupo con foco«). Sigue leyendo →

Nuestros niveles de facilitación durante la evaluación


Retomamos la referencia a facilitación y evaluación, recordando la importancia de nuestras competencias en facilitación durante los procesos evaluativos. Catsambas indica que en la facilitación se pueden apreciar 3 niveles de sofisticación:

Nivel 1. facilitación básica

Hay una clara relación entre las competencias en evaluación y facilitación. Así como los facilitadores, los evaluadores deben mantener relaciones constructivas con los implicados, gestionar el nivel de implicación, mantener un entorno participativo y alcanzar resultados.

Las competencias en facilitación de la IAF (International Association of Facilitators) son: (1) Crear relaciones colaborativas con el cliente, (2) Planificar procesos de grupo apropiados, (3) Crear y sostener un entorno participativo, (4) Guiar al grupo hacia resultados útiles apropiados, (5) Construir y mantener conocimiento profesional, modelo de actitud profesional positiva. La relación con las competencias de los evaluadores son casi inmediatas y están desarrolladas en el artículo abajo reseñado de Catsambas.

Más allá de las competencias básicas, los facilitadores -como los evaluadores- añaden nuevo conocimiento y capacidades a través de métodos como: Open space (desconferencia o conferencia de espacio abierto), Future search, art of convening, appreciative inquiry, world café… Sigue leyendo →

Desarrollo de capacidades: Tendencias emergentes


Siguiendo con el tema que ya hemos tocado en otros posts sobre el desarrollo y construcción de capacidades, he aquí algunas tendencias emergentes para poner en práctica el desarrollo de capacidades. Si bien existe cierto consenso internacional sobre la nueva comprensión del desarrollo de capacidades, los enfoques operativos, los marcos y los métodos para poner en práctica del desarrollo de capacidades aún están tomando forma. Las siguientes pueden considerarse algunas tendencias emergentes:

A. Del enfoque en aspectos simples y únicos hacia una perspectiva sistémica.

B. De los  modelos fijos a una planificación flexible y soluciones específicas de la situación. Sigue leyendo →

El «conocimiento» necesita «gestión» y la «gestión» necesita «conocimiento»


 

Nick Milton nos explica ¿Por qué el «conocimiento» necesita «gestión» y viceversa?: Hay muchas personas a las que realmente no les gusta el término Gestión del conocimiento, y prefieren usar alguna otra terminología. Pero lógicamente, estas dos palabras van juntas.

Existe una opinión común de que el término «Gestión del conocimiento» es un oxímoron; que «el conocimiento no se puede gestionar» y, por lo tanto, el término no tiene sentido. Comienzan a utilizar términos como «Compartir conocimiento» en lugar de «Gestión del conocimiento», y Gestión del Conocimiento se convierte en un término tabú, algo que debe evitarse.

Sin embargo, hay varias razones por las cuales Gestión del conocimiento no es solo un término válido, sino una combinación de dos palabras que se necesitan mutuamente. Sigue leyendo →

La asertividad y la escucha activa no son conceptos contrapuestos


La comunicación es un proceso de interacción en el que se produce un intercambio de sentimientos, información, ideas, emociones, conocimiento y todo lo que conlleva la trasmisión de un mensaje que necesita ser retroalimentado. La mayor dificultad de la comunicación es pensar que es fácil. Comprender los procesos de comunicación implica ser mucho más minucioso y elaborado que solo articular los mensajes. La comunicación eficaz es aquella que establece una conexión de doble vía, la cual siempre tendrá una conducta de reciprocidad y respeto para con los demás.

La asertividad y la escucha activa no son conceptos contrapuestos. Debemos ser asertivos mientras practicamos la escucha activa y, por otra parte, una asertividad basada en la escucha activa suele ser más eficaz. Cuando nos encontremos ante afirmaciones, ataques o peticiones que no podamos hacer frente, debemos comunicárlo claramente, honestamente y con el máximo respeto.

Tanto la escucha activa, como la comunicación asertiva requieren de actitud, tolerancia y comprensión. No se trata solamente de hablar sino incluso de sacrificar las palabras para comprender el ímpetu emocional de otras personas e interpretar el mejor momento para expresarnos. Necesitamos leer a los demás para saber cómo podemos sumar en vez de restar. Sigue leyendo →

Asertividad: Cambiando nuestra forma de pensar


Continuando con el post anterior La asertividad, clave para nuestra comunicación, exploramos ahora (1) comportamientos, (2) conductas o (3) acciones objetivas orientadas a la asertividad.

Pero mejorar la capacidad asertiva requiere cambiar primero la forma de pensar. Necesitamos deshacernos de las limitaciones que en forma de creencias incorrectas o distorsionadas nos impiden ser asertivos. Así algunas sugerencias para que nuestra forma de pensar ayude a aumentar nuestra capacidad asertiva, en lugar de limitarla: límites claros, asunción de responsabilidades, comunicación, responsabilidad propia.

1. Establece límites claros.

Los límites son las reglas que cada cual se crea para sí mismo, y que guía y dirige a los demás en cuanto a lo que es un comportamiento permitido a su alrededor. Las personas pasivas normalmente no tienen esos límites y permiten que otros invadan su espacio y sus propios derechos.

Hay una serie de límites que no son negociables. Si aún no conocemos o no explicitamos cuáles son nuestros límites innegociables, tomemos un tiempo para averiguarlos. Una vez hecho, debes establecer un compromiso firme y permanente con ellos.

2. Asume la responsabilidad de tus propios problemas.

La persona asertiva entiende que sus problemas son su propia responsabilidad. (1) Si vemos algo que necesita cambiar en nuestra vida, tomemos medidas al respecto. (2) Si no estamos contentos con algo en nuestra vida, empecemos a cambiar las cosas ahora. Sigue leyendo →